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Metrópolis

Renace El Rodadero: Recuperando el paisaje, la tranquilidad y la tradición

Opinión Caribe

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Con la terminación del contrato de comodato con la empresa que administrara el emblemático Parque acuático ubicado en la bahía de El Rodadero de Santa Marta, además de recuperar el espacio público se recupera la memoria. El emblemático escenario que será demolido retomará su esencia de espacio de recreación público y, atrás quedará la presencia de los habitantes de calle y el expendio y consumo de estupefacientes que afectaba la seguridad del turístico sector.

El Parque acuático de El Rodadero, que por muchos años fuera uno de los lugares de atracción más visitados de Santa Marta icono y referente turístico de la ciudad, después de más de dos décadas de explotación, fue entregado al Distrito el pasado 18 de mayo del año 2014 tras la terminación de contrato de comodato que se tuviera con la Sociedad Parque Acuático.

Ya recuperado el bien, el Alcalde Carlos Eduardo Caicedo, constituyó un equipo de trabajo compuesto por el del Departamento Administrativo Distrital del Medio Ambiente, Dadma, la Gerencia de Proyectos de Infraestructura y la Secretaría de Gobierno, con el objetivo de analizar las condiciones técnicas del lugar.

La comisión encontró que la estructura estaba completamente colapsada debido a la erosión marina que le afectaba incluso estando el parque en funcionamiento, y que por su estado de deterioro colocaba en riesgo la vida de las personas que frecuentaban el lugar. Sumado a la situación de riesgo, el lugar era propicio para la acumulación de residuos sólidos y materia orgánica en descomposición, e incluso para el expendio y el consumo de estupefacientes factores que generaban un impactando negativo y perturbaban la tranquilidad y seguridad del sector.

La comisión de expertos recomendó demoler el Parque Acuático de El Rodadero, debido a que no existía forma de recuperar la mayoría de las condiciones técnicas, como el mal estado de las columnas cimentadas en la ladera del cerro “Murujuy” y los mástiles metálicos que soportaban los toboganes, situaciones que dieron lugar que se llevara el inicio de demolición de la estructura y con ello la recuperación del espacio público.

“Procederemos en el día de hoy, en concordancia con el artículo 8 del Decreto Nacional 564 de 206 y el artículo 216 de la decreto ley 1355 de 1970 (Código Nacional de Policía), que nos faculta a deshacernos de edificaciones en estado ruinoso que atenten contra la seguridad de la comunidad, a recuperar el paisaje, la tranquilidad y la tradición” expresó Carlos Caicedo durante el evento de inicio del proceso de demolición que contó con la presencia de el cantante Carlos Vives.

LOS ANTECEDENTES

En medio del mar y la playa, observado por el cerro “Murujuy”, en lo que para muchos significó un espacio natural para la recreación cuyo principal atractivo era rodar en la arena hasta llegar a la orilla del mar, se construyó a mediados de los años noventa el Parque acuático.

En la época, la comunidad impetró una demanda en contra de la ejecución de las obras del parque, argumentando que iban a ser construidas sobre una zona de playa y no de terreno consolidado, obstaculizaban el paso de las personas en la playa y afectarían en un futuro la tranquilidad del sector, demanda que fue negada por la Corte Constitucional que concluyó que el proyecto no amenazaba los derechos de ninguna persona ni se constituía en un eventual perjuicio para el medio ambiente, favoreciendo al concesionario con la viabilidad para la construcción del parque acuático.

En el lugar, además de la cercanía con la playa se podía gozar de piscinas y toboganes para niños y adultos, música, actividades de recreación y esparcimiento. Con el paso de los años, principalmente por el factor erosión, las instalaciones del Parque acuático empezaron a deteriorase obligando a sus concesionarios a cerrar la puertas al público y aunque en un principio hubo vigilancia, terminó por convertirse en un lugar ruinoso, propicio para la estancia de habitantes de la calle y el expendio y consumo de drogas, situación que llevó a la actual administración a tomar las medidas pertinentes sobre el tema.

En el evento de inicio de la demolición de la estructura del parque acuático el Alcalde Carlos Caicedo indicó que después de más de dos décadas de explotación, el Parque Acuático fue entregado al Distrito el 18 de mayo del 2014, por terminación de contrato de comodato y, aprovechó para invitar a todos los samarios a recuperar El Rodadero.

“Estamos reunidos aquí por la reivindicación de uno de nuestros símbolos, ningún reto nos puede quedar grande, cuando se trata de recuperar la memoria. Que esta montaña de arena sea símbolo por el que empecemos a rodar todos los samarios, para evitar que nuestra tierra vuelva a ser la tierra del olvido. Con este acto sentenciamos que ningún bien de uso público de la ciudad, entre los cuales figuran por supuesto las playas y los terrenos de bajamar, pueden ser susceptibles de propiedad particular como aquí ocurrió, esto no puede volver a suceder, vamos a devolverle la vida a El Rodadero”. Expresó Carlos Caicedo.

Luego de conocerse las medida adoptada por el Distrito, entre las que se encuentra la permanente vigilancia del lugar, los hoteles y residentes de la zona manifestaron el respaldo total a la administración de Carlos Eduardo Caicedo, asegurando que se trata de una acierto más del alcalde y de una medida que esperaban desde hacía varios años ya que la problemática cada vez más afectaba la actividad turística por la inseguridad que propiciaba en la zona.

EL RESPALDO DEL ARTISTA

“Esta es la meta sé que no es fácil, pero imposible que entre todos no lo logremos”, escribió en su cuenta de twitter el cantautor samario Carlos Vives ganador de varios Latin Grammy.

Acompañando de manera cercana al mandatario distrital, y posando desde la maquinaria que iniciaría el proceso de demolición de la estructura, expresó que es el “momento de actuar, el reto los tenemos los gaireros en esta bahía donde dentro de 10 años vamos a celebrar 500 años de llegada por equivocación de Bastidas el 29 de julio de 1525”.

Con gran emotividad, el artista que se ha mostrado muy comprometido con la ciudad, manifestó que “es el momento de dar las gracias porque como samario le pedí al alcalde la posibilidad de devolverle a todos no solo el espacio público, el dinero público sino también el tema espiritual, estoy contento de acompañarlo en este el proceso, formar parte de esta demolición y una vez tengamos limpia la zona llegaremos a un acuerdo con la gente que históricamente ha brindado sus servicios, nos organizaremos entre todos y con nuestros hijos y nietos nos botaremos desde arriba de El Rodadero una y otra vez para que siga siendo un punto de convergencia de todos los samarios”.

El artistas, aprovechó para hablar de la importancia de tener sentido de pertenencia y compromiso con lugares tan maravillosos como los que tenemos de los cuales debemos sentirnos orgullosos “vamos a demoler la estructura que tapó por muchos años uno de los símbolos más importantes de mi ciudad” puntualizó.

“La solución está en el corazón de cada uno de nosotros, tenemos un destino unido en esta tierra, todos queremos lo mismo, mis hijos, así como los de ustedes, se merecen esto, y si lo podemos hacer vamos a hacerlo, los samarios vamos a cambiar la forma de vivir en El Rodadero, solo nosotros podemos hacerlo respetar, cuidar las playas, las calles, porque podemos pedir mucho pero necesitamos brindar lo que tenemos dentro”.

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