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Editorial: Descentralización en reversa

Opinión Caribe

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Al presentar preliminarmente el Informe de Viabilidad Fiscal elaborado para los municipios y departamentos de Colombia, La Dra. Ana Lucía Villa, Directora de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, destaca dos aspectos de la evolución de las finanzas en Colombia:

  1. En el periodo 2000-2014 se completaron tres lustros en equilibrio, lo cual significa que el conjunto de departamentos lleva una trayectoria de terminar las vigencias con superávit fiscal, para esos años en 0,2 del Producto Interno Bruto, esto es el valor monetario de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país (o una región) durante un período determinado de tiempo.
  2. Aunada a esta buena evolución, sin embargo es importante tomar cartas en el asunto sobre el nivel desproporcionado de liquidez en las tesorerías de las administraciones seccionales y locales. Según los reportes de las entidades, a diciembre 31 de 2014, los dineros depositados en el sistema financiero por los gobiernos centrales territoriales y sus entidades descentralizadas crecieron hasta llegar a 3.9% del PIB, debido a que el aumento de los compromisos de gasto no se tradujo en un incremento similar de los pagos.”

Se prenden las alertas ante las interpretaciones evidentes efectuadas por la Dra. Ana Lucía Villa:

  1. La falta de recursos no es el principal obstáculo que afronta el desarrollo territorial;
  2. Los gobernantes territoriales pese a disponer de un margen de maniobra financiero importante, no han sido capaces de cumplir con responsabilidad fiscal las metas de sus propios planes de desarrollo;
  3. El activo más escaso en las regiones es la capacidad de gestión institucional;
  4. Es notorio el retraso de la ejecución de los programas de inversión territoriales;
  5. La Calidad del gasto se ve seriamente afectada;
  6. La competitividad económica se ve seriamente afectada;
  7. El bienestar de las regiones se retrasa considerablemente.

Y sobre las causas apunta:

  1. Fallas evidentes en los procesos de planeación;
  2. Fallas evidentes en la estructuración de proyectos;
  3. Fallas evidentes en la programación presupuestal;
  4. Fallas evidentes en la contratación administrativa;
  5. Fallas evidentes en la interventoría.

Esta no es una situación de la cual podemos decir “nos toma por sorpresa”, es prácticamente la queja generalizada en muchos entes territoriales la falta de ejecución de los recursos dentro de cada vigencia, los cambios de gobierno de cada periodo llevan consigo espacios de instalación, adaptación, que retrasan los procesos normales de ejecución, es un fenómeno que a lo largo de muchos años avanza como la procesión del nazareno… “dos pasos para adelante y uno para atrás”… a este ritmo y con cada recomienzo de 4 en 4 años, los nuevos esfuerzos, y las motivaciones de cada nuevo gobernante, podría pensarse que no avanzaría el problema, pero no es así, avanza y mucho.

Aunque las razones esbozadas por el gobierno central no dejan de ser válidas, también habría que entrar a considerar otros aspectos, no necesariamente atribuibles a los gobiernos territoriales, ¿cuánto tiempo le toma a una empresa normal alcanzar adecuados niveles de organización y excelencia? Hoy en día muchas organizaciones han logrado poner bajo control el desempeño técnico, financiero, operativo, comercial, el cual funciona independientemente de las circunstancias políticas, e incluso prevé las circunstancias y la reacción ante ellas.

Es distinta la dinámica que se impone para el nivel central y para el nivel territorial, en el altiplano, ministerios, instituciones, han logrado asegurar, proteger, capacitar a sus equipos técnicos de manera tal que las operaciones de cada entidad caminan independientemente de las directivas que lleva y trae la política.

Por acá, por nuestros espacios departamentales y distritales, la cosa es distinta, los alcaldes y gobernadores deben trabajar con equipos de nómina bastante reducidos, que complementan con asesores, contratistas, expertos, que cambian con cada gobernante, por lo tanto, la continuidad, la experticia y muchas veces hasta la información se diluyen y se dispersan con el vaivén de la contratación de profesionales.

Que empresa aguantaría esa situación tan inestable y se mantendría en las esferas del triunfo permanentemente? Por supuesto hay que buscar, diseñar, implementar soluciones de fondo, de peso, efectivas, ¿La incapacidad territorial obedece a la falta de formación, preparación, y profesionalización de nuestros funcionarios? puede ser, pero eso se puede resolver, protegiendo, profesionalizando, formando y preparando el recurso humano, los procesos, procedimientos y aplicando estándares de calidad.

Esperemos que esas soluciones a poner en práctica de manera conjunta apunten a eso con recursos, esfuerzos y aportes no solo de los entes territoriales sino también del gobierno central.

Pongámosle buena voluntad al momento que vivimos y que estas alertas tempranas, que en nuestra opinión están un poco retrasadas, no sean el motivo por el cual justificar un retroceso en el proceso descentralización y que ahora, no resulte que como consecuencia manejaremos porciones mas pequeñas de los recursos que nos distribuye la nación, pero que son nuestros, de todos los colombianos; o peor aún, no vaya a resultar que nos instalen dependencias de los ministerios en nuestros entes territoriales para enseñarnos “cómo es que se hacen las cosas…” cómo es que se planifica, cómo es que se estructuran los proyectos, cómo es que se programa el presupuesto, cómo es que se lleva a cabo la contratación administrativa; cómo es que se hace la interventoría…

Pongámosle buena voluntad al momento y estemos seguros que el escenario a desarrollar será más o menos como sigue:

  1. Capacitación a los gobernantes entrantes…. Claro, están en eso por estos días, ojalá por Dios que estén concentrados y prestando atención, pues si no pueden velar tres días… ¿podrán velar cuatro años?
  2. Revisión y ajuste a las plantas fijas de los entes territoriales con la asesoría y acompañamiento de los hermanos del gobierno central, de manera que se ajusten las plantas y se coloque en los puestos clave, técnicos y personal idóneo, preparado para el tema que debe desempeñar.
  3. Implementación de programas de fortalecimiento institucional que capaciten de acuerdo a las normas vigentes en lo obvio: en los procesos de planeación; en la estructuración de proyectos; en la programación presupuestal; en la contratación administrativa; en la interventoría.
  4. A todos los demás ciudadanos y funcionarios nos corresponde amar lo que hacemos, lo que tenemos, lo que somos, trabajar con excelencia, con esmero, con amor propio para garantizar la calidad de lo que hacemos

Parece repetitivo, pero allí está el detalle, allí está la clave… lo cual trae al recuerdo al célebre Mario Moreno: “Pienso que el Humanismo está íntimamente unido a la evolución de las personas, a la superación del Ser Humano. Y la razón de mi vida ha sido la superación. Si hubiera elegido ser carpintero, sería un buen carpintero; si hubiera sido electricista, sería ahora un muy buen electricista. Siempre creí que la superación del oficio está ligada a la superación del ser entero.”

El compromiso Magdalenenses y la acción son para ahora, para ya mismo…

“Lo difícil lo hago de inmediato, lo imposible me tardo un poquito mas.” …Cantinflas.

Que por fin comience la descentralización en desarrollo…

“Opinión Caribe, expresión de región”

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