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Metrópolis

Santa Marta se viste de verde: La red de parques, una apuesta a la felicidad

Opinión Caribe

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La iniciativa planteada desde la anterior administración de invertir en áreas de recreación, es una de las principales cartas del actual burgomaestre, hecho que es considerado por algunas autoridades como una iniciativa que muestra la cara linda de la Ciudad.

Monótonos, con pocos lujos y prácticamente convertidos en lotes baldíos o terrenos polvorientos, suelen ser los adjetivos y descripciones que los samarios utilizan al momento de evocar la precaria realidad que anteriormente envolvía a los escasos escenarios deportivos y recreativos de una ciudad que hoy en día le apuesta a un plan de desarrollo con mayor inclusión social, siendo la inversión en la red de parques de la Equidad y la Alegría, una de sus principales cartas, cuyo fin se basa en dibujar nuevamente una expresión de júbilo en los rostros de propios y visitantes.

Y es que para nadie es un secreto que la distracción de los habitantes de Santa Marta consistía en salir a hacer deporte desde sus casas hacia lugares que con el tiempo se convirtieron en nichos de delincuentes o zonas de alto riesgo, sin olvidar a la recursividad costeña, la cual invitaba a hacer usos de las oxidadas y obsoletas estructuras del Polideportivo, agregando a ello las playas de El Rodadero y la Bahía como áreas que incentivaban a una improvisada práctica del ejercicio físico y la sana interacción social.

OPINIÓN CARIBE emprendió un análisis, apoyado en el contexto histórico, la inversión de las autoridades y las versiones de quienes con dicha trasformación urbana han visto como su vida ha sido parte del que muchos llaman un verdadero ejemplo de cambio, cual oasis reverdeciente en tierras áridas.

Con una inversión que supera los 60 mil millones de pesos, los cuales incluyen más de 22 parques que hacen parte del casco urbano y de algunas jurisdicciones rurales, los samarios dan muestra de felicidad al ver la materialización del proyecto que inició con la construcción del escenario ubicado en el sector de ‘Portales del Arcoíris’, obra en la que se destinaron 529 millones de pesos.

En la citada localidad el colorido es total y no precisamente a consecuencia de su nombre, ni a la policromía impregnada en los diferentes objetos con fines deportivos y lúdicos que hoy pueden usar los residentes.

“Lo que hoy es un pequeño parque antes era una enorme ‘playón’ aprovechado por más de un avivato que parqueaba su carro, motocicleta y otro tipos de vehículos, logrando obstaculizar el paso de los transeúntes, limitando también la creatividad de los vecinos que ni siquiera podían explotar el escenario como una potencial cancha de fútbol. Pero gracias a Dios hoy la realidad es distinta; hay empatía, hay magia y mística en el ambiente”, describió uno de los pobladores.

Precisamente, varios del mencionado grupo de ciudadanos se veían obligados a realizar sus prácticas deportivas en la cancha de fútbol del Barrio La Ciudadela y sus alrededores, debido a su proximidad, pese a las pocas opciones que ofrecía su entorno a los amantes de una vida bien llevada.

PARQUE DE LA EQUIDAD, “EL PEQUEÑO WEMBLEY”

En el presente, es masiva la presencia de personas en el citado inmueble; el cual, más que una trasformación, fue objeto de una evolución que marcó un antes y un después en la historia de la actividad social de una zona que alberga en promedio durante todo el día a 300 personas, entre adultos y niños que se acercan con el objetivo de ejercitar su cuerpo, ser parte de competencias futbolísticas y demás prácticas del orden cultural, familiar y hasta académico.

El hoy llamado Parque de la Equidad, costó 7 mil 800 millones de pesos y dispone de una cancha sintética, ajustada a las medidas dictadas por la Federación Internacional de Fútbol y Asociados, FIFA.

Sumándole una gradería de alta calidad, juegos importados, espacios de diversión, áreas para skateboard, remodelación de una cancha múltiple, rehabilitación de zonas verdes e incluso, la instalación de un monumento que alude las gestas del maestro Alfredo Arango, quien con sus goles no solo conquistó las redes contrarias sino que aún ostenta el estatus de máximo anotador del Unión Magdalena; legado que da fe en la magnitud de la mencionada manifestación artística.

“No importa si vives en El Pando, Villas de Alejandría, Villa Marbella, Primero de Mayo o hasta en María Eugenia; la gente viene y disfruta al máximo del parque, que al principio arrojó ciertos conflictos y choques culturales, pero todo fue mejorando con la intervención del Distrito en alianza con la comunidad. No obstante las limitaciones anteriormente eran mayores, pero ya la gente no se queja con la tierra que moría en sus caras luego de las fuertes brisas, ya se pueden hacer barredoras, chilenas, medias boleas. Ahora cualquiera quiere hacer ‘El Escorpión’ de Huiguita; hacer de arquero y jugar al fútbol es un gustazo. Nos sentimos en nuestro pequeño Wembley. No hay excusas para no bajar los kilos demás y hasta nuestras mujeres están más contentas con el resultado de los ejercicios, pues la atendemos con mayor picante y energía”, manifestaron personas que visitan el parque a diario.

Por su parte, Francisco García Rentería, actual secretario de Planeación Distrital, manifestó al medio que la primera medida era aumentar la disponibilidad de área de parques debido a que algunas o ya eran parques o eran simples territorios boscosos, el caso más optimista.

“Nosotros con 65 mil millones que se le invirtieron a los 44 parques en el primer gobierno, logramos aumentar el indicativo de 1.49 metros por habitante a 1.72, es decir, aumentó muy poquito, sólo el 17% ese indicador, pero aumentó más que los últimos 13 gobiernos; ningún alcalde se había dedicado a construir parques de manera sistemática, y aunque aumentó poquito, eso fue un salto histórico y un gran avance a pesar de que solo se incrementó el 17% del área por parque”.

Así mismo, el jefe de la cartera de Planeación manifestó que “conforme a ello se hizo un espacio de dignificación de los 44 parques para que no fueran unos polvorines o unas áreas de fango cuando llueve sino que fueran un espacio de superficies duras o blandas, pero consolidadas para que los samarios empiecen a disfrutar de las mismas áreas, si bien no se aumentó esas se cualificaron, se dignificaron para los pobladores, lo cual fue un gran avance”.

De igual forma y, continuando con el tema de los anteriores sitios de recreación en la ciudad, vale recordar que al inicio del 2000 se llevó a cabo las construcción de los dos centros comerciales que sin duda algunas fueron y, todavía son, unos de los principales escenarios para la distracción de los samarios, fenómeno que ha sido superado poco a poco con la instalación de los primeros parques que afloran el renacer de la ciudad.

Ante la novedad, García Rentería apuntó que el distrito debe llevar ese indicador de 1.72 a lo más cercano que se pueda de 10 metros cuadrados; es decir, aún se tiene una brecha de calidad de vida de los habitantes de la ciudad para sentirse acordes con las áreas de recreación y que la salida no sean a los centros comerciales si no como en otras urbes del país, donde la gente se va para los parques.

“Aquí la gente no iba a los parques porque eran hábitats de mala calidad y sin iluminación llenos de polvo por lo que preferían los centros comerciales, queremos que si bien puedan ir a esos establecimientos tengan la iniciativa de ir a los parques con la familia sin temor de ensuciarse, ese es un indicador que queremos continuar mejorando en la administración que preside el doctor Rafael Martínez. 10 metros cuadrados por habitante sería lo ideal y esos espacios tanto los nuevos como los viejos sean limpios”, destacó el Secretario.

ALGUNOS EN ESPERA

Por el momento, la ambiciosa inversión se ha visto reflejada en los dos parques que de una u otra forma se sitúan en los alrededores de la Ciudadela 29 de Julio, sin excluir el del Agua, que cuenta con un costo de 13 mil millones; el de Los Trupillos, localizado en Mamatoco; el de la Avenida del Río; el de la Locomotora, localizado en la avenida del Ferrocarril a la altura de la glorieta de La Lucha; el parque Sesquicentenario, situado en la avenida del Libertador, cerca del Mercado Publico; y el de Taganga.

En cuanto a la zona rural, están listos los diseños de los parques de Bonda, Buritaca, Puerto Nuevo y Minca. Mientras que los otros parques que están en etapa de intervención son el de los Trupillos, Manzanares, 13 de Junio, Villa Marbella, Taminaka, Líbano 2.000, Las Vegas, Santa Cruz, Asocom, coliseo de Gaira, Bastidas, Pescaito, Cantilito, Concepción, Cundí, entre otros. Estos últimos, con una suma que redondea los 8 mil millones de pesos.

Para finalizar, el parque que mayor expectativa generaría es el lineal de la rotonda del río Manzanares que se establecerá desde el sector de Villa Alejandría entre el puente de El Mayor y el Minuto de Dios. Allí se recuperará un tramo de un kilómetro y medio de la ribera, se instalarán juegos de agua, canchas deportivas, mobiliarios biosaludables y construirán senderos en madera y todo por un costo de 10 mil millones de pesos.

Sin mayor espacio a conjeturas, Santa Marta se encuentra en el umbral de convertirse en una ciudad repleta de frondosos verdores armonizados con la presencia de miles de ciudadanos que aspiran en la primera generación de una ciudad con un futuro sostenible, al nivel de las mejores del país, por lo que la apuesta es posicionar a los samarios como un grupo de personas que omitan de su memoria el refrán que dice que, todo tiempo pasado fue mejor…

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