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Denuncias

Tierra, ‘hasta en las uñas’

Opinión Caribe

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Un particular y una empresa privada protagonizan disputa de terrenos a la orilla del río Magdalena

Demanda tras demanda han tenido que afrontar los supuestos dueños de 5.4 hectáreas a la orilla del río Magdalena, en el corregimiento de Palermo municipio de Sitionuevo. En la actualidad una empresa privada, Prosicol Ltda, fue a quien una sentencia le dio la orden judicial para ocupar los predios.

Los predios, mejoras, terrenos, linderos o como sea llamada cualquier extensión de tierra cercana al río Magdalena se ha venido valorizando por los diversos proyectos que se piensan desarrollar justamente alrededor del afluente. Uno de estos es plantear para el Departamento la construcción de un Distrito de Riego que proveerá de agua a un millón de hectáreas de producción agropecuaria y abastecimiento a los acueductos de 19 municipios del Magdalena, que costará cerca de mil millones de dólares, proyecto que fue publicado en la edición 123 de OPINIÓN CARIBE.

En ese orden de ideas los terrenos que están al pie del Magdalena cobran gran valor y ahora muchos de sus supuestos dueños enfrentan líos jurídicos para bien recuperarlos y desalojar a quienes están en ellos.

Es el caso de Germán Pérez Parra quien llega al corregimiento de Palermo en el año 1974, con un contrato para reparar barcos de la Flota Mercante Grancolombiana quien necesitaba un sitio para conformar un taller y así realizar su actividad económica, “en esa búsqueda llegué a Palermo y me dirigí a la Inspección de Policía para ver cómo podría desarrollar mi idea. Me encontré a varios parceleros que cultivaban hortalizas para vender en Barranquilla, fue entonces cuando empecé a comprar parcelitas y así logré hacer un terreno con un área de 5.4 hectáreas”, relató Germán Pérez.

Además de lo anterior, obtuvo otros terrenos que según Pérez Parra se los dieron con permisos especiales, que pidió a la Inspección de Policía en aquel año, así logró conformar el taller para reparar barcos, justamente cerca al río Magdalena.

En el año de 1989 según cuenta el señor Germán, una empresa llamada Prosicol había comprado el resto de las tierras por la rivera del río Magdalena (cinco kilómetros), ahí habría iniciado la disputa, “dijeron que esos terrenos donde yo estaba eran de ellos. Pero yo estaba en ese lugar antes, porque los antiguos dueños Julio Vergara Méndez, solo le habían vendido una parte a Prosicol y habían dejado el área del corregimiento libre, lugar que compré”, aseguró Pérez Parra.

Julio Vergara Méndez tenía unas escrituras donde habría cedido el terreno al corregimiento de Palermo, la cual denominó escritura de Aclaración 255, “la llamó así porque le estaba aclarando los linderos de Prosicol y los que les estaba dando al corregimiento, por lo tanto, yo seguí tranquilo trabajando. Cuando llegaron los señores de Prosicol, dijeron que ese terreno era de ellos y les dije: no, son del corregimiento y fue cuando anunciaron la demanda”, informó Germán.

SITIONUEVO LE ADJUDICÓ LOS TERRENOS

En vista del proceso legal que se acercaba, Pérez Parra pidió al municipio de Sitionuevo le adjudicaran los terrenos, fue así como en el año 1982 registró los predios ante la Oficina de Instrumentos Públicos del municipio.

“Seguí pacíficamente en el terreno, ya con mis escrituras y continué comprando más lotes hasta completar nueve y así mismo el mismo número de escrituras, desde antes de que Prosicol viniera a decir que todos los terrenos eran de ellos e impusieran la demanda”, aseguró Germán Pérez Parra.

Según las denuncias hechas por Pérez Parra, él no tenía conocimiento acerca de las demandas en su contra, buscó asesoría de un abogado, quien le aseguró que tenía experiencia en ese tipo de casos, por lo que Germán Pérez accedió a la ayuda y le pagó por dicho concepto.

“El abogado me dijo, usted en este caso jurídico no tiene problemas, porque tiene sus documentos de propiedad y está en un área que es de corregimiento. Es así como yo me tranquilicé y durante todo el proceso no supe nada de la demanda, no recibí ninguna notificación. Tenía mis folios de matrícula y nunca me dijeron en sus folios se va a registrar una demanda”, dijo Pérez.

En 1993, después de tres años, apareció el abogado que Germán Pérez Parra, había asignado para su defensa, diciendo que habían perdido el litigio, “solo hasta ese momento me enteré que la demanda en contra mía había seguido y que yo había perdido, además que debía entregar mis terrenos”, informó.

Sin embargo, Germán Pérez no entregó los predios, porque según él sabía que estaba en su propiedad.

LA SENTENCIA

En el año de 1993 el juez y que ahora es magistrado, Cristian Xiques Romero, resolvió, “declarar que pertenece en dominio pleno y absoluto a Promotora Siderúrgica Colombiana Ltda, Prosicol, el terreno determinado del predio Las Quemadas ubicado en el corregimiento de Palermo, municipio de Sitionuevo con las medidas y linderos…”, dice al pie de la letra.

Dicha sentencia fue emitida por el Juzgado Civil del Circuito de Ciénaga, el 12 de enero de 1993 y también daba unos auxilios a Tecnaval Ltda, por 77 millones de pesos, cuyo propietario es Germán Pérez. Los auxilios fueron por concepto de mejoras necesarias y útiles, las cuales deberían ser canceladas por la empresa Prosicol dentro de los seis días siguientes a la ejecución de la sentencia.

Principalmente la sentencia hecha por el Juez, delimitaba la zona de los predios de lo que presuntamente era dueño Prosicol y además exige unos auxilios por una serie de conceptos.

ENCUENTRO CON OTRO ABOGADO

Germán Pérez Parra, se habría puesto en contacto en el año 2002 con otro abogado llamado Armando Blanco Durán, (q.e.p.d), el cual se convirtió en gran amigo de Pérez según sus declaraciones y a quien puso en conocimiento de todas las situaciones jurídicas.

“En el 2008, me dijo que el yerno de él, Pedro Peñaloza quería hacer una sociedad conmigo en el astillero, que era mi empresa y a me interesó, pero el difunto Armando Blanco insistió en que debíamos arreglar el proceso jurídico, toda vez que existía una empresa que decía que era dueña de la propiedad”, narró Pérez Parra.

Es así como Blanco y Pérez deciden continuar con el proceso jurídico en contra de Prosicol, “cuando llegamos hasta Medellín, parece que Armando Blanco ya tenía todo arreglado con el representante legal de Prosicol, Carlos Posada. Fue cuando salieron con un contrato de compra venta, para establecer una constitución de sociedad y luego supuestamente todo se iba a arreglar y firmé el contrato sin una copia. Cuando llegamos a Palermo se hizo una escritura en donde Armando Blanco compraba a Prosicol el 50 por ciento del terreno que era mío”, indicó Germán.

Luego de esto, Germán Pérez Parra se negó a firmar la escritura en donde Armando Blanco se quedaba con todos los predios, “esa escritura quedó en Medellín con un notario por 60 días y si no firmaba se archivaba sin ningún valor. Sin embargo, Blanco con esa escritura constituyó una sociedad que la llamó Draylot Artilleros y fue a Sitionuevo y trajo 15 policías, dos abogados e invadió el terreno”, aseguró.

Pérez Parra interpuso una demanda en contra de Armando Blanco, la cual precluyó ante el fallecimiento de este, la Fiscalía 17 de Ciénaga hizo una investigación a raíz de la denuncia y sacó un Auto donde exigía la devolución de los predios de los cuales se había apoderado, según Pérez de forma ilegal.

LA CONTRAPARTE

Después de conocer la versión del señor Germán Pérez Parra, OPINIÓN CARIBE, contactó al abogado Giovanny Gutiérrez Sánchez, a quien contrató la empresa Prosicol para continuar con el proceso jurídico y recuperar los predios cercanos al río Magdalena en el corregimiento de Palermo.

El abogado Gutiérrez Sánchez, aseguró, “en el año 1989 una sociedad llamada Prosicol era propietaria de todos esos terrenos en la región, de los cuales algunos hoy en día pertenecen al casco urbano del corregimiento y que antes se llamaba la hacienda Las Quemadas, y al reconocer que en sus predios estaba un astillero, interpusieron una demando reivindicatoria para poder lograr la tenencia de esos predios”.

Luego de que el proceso inició 1989 fue el 12 de enero de 1993, cuando el Juzgado Civil Municipal del Circuito de Ciénaga, profirió la Sentencia que ordenaba la restitución, reivindicación y entrega del predio en favor de Prosicol Ltda.

“Desde ese momento Pérez Parra interpuso una apelación, la cual llegó al Tribunal de Santa Marta, y en 1994 ratificó la Sentencia en la que se especifica cuáles son los linderos y las reivindicaciones. Se hubiese podido sacar a Germán de inmediato de los predios porque fue vencido en el proceso”, aseguró Gutiérrez Sánchez.

Según el actual abogado de Prosicol, Germán Pérez reconoció que su astillero estaba en Las Quemadas que es propiedad de Prosicol. Luego de esto el abogado de Pérez que era Armando Blanco le dijo, “ya nos vencieron, si usted no tiene plata entre los dos compremos estos predios a Prosicol y se hace una promesa de compra venta, pero Pérez Parra no firma y Blanco terminó comprando ciertos predios con otro mecanismo”, afirmó el abogado Giovanny.

Corrobora que Prosicol Ltda pagó una suma de 77 millones de pesos, porque en la Sentencia se le estipulaba así.

Pérez Parra demandó a Prosicol en Medellín, ante el Juzgado Civil en marzo del 2006, exigiendo el pago de las mejoras. “Fue así cuando Prosicol pagó un valor cercano a los 83 millones de pesos y así se levantaran los embargos y en el proceso se determinaba que Pérez Parra reconocía totalmente la propiedad de Prosicol, pero además de que cobró las mejoras Pérez se quedó con el predio”, aseguró Gutiérrez.

Agregó que, “muy astutamente Germán, hizo una denuncia penal al señor Carlos Guillermo Posada, presidente de Prosicol y a su abogado Armando Blanco, logrando no entregar el predio”.

Finalmente, la Fiscalía precluyó la investigación contra el presidente de Prosicol Carlos Guillermo Posada y Armando Blanco porque este último falleció, “esto quiere decir que ya no había perjudicialidad y tenían que entrar para entregar el predio. El Juzgado Primero Civil del Circuito de Ciénaga, en el mes de julio del 2015 ordenó -porque ya se había precluído la investigación penal-, al Inspector de Policía de Palermo que es en el corregimiento donde quedan esos predios y con ese tema pasaron con la orden judicial cuatro inspectores”, enfatizó Giovanny Gutiérrez Sánchez.

ORDEN JUDICIAL PASÓ POR CUATRO INSPECTORES

Ambas partes, tanto el defensor de Prosicol, Giovanny Gutiérrez Sánchez y el señor Germán Pérez Parra han dicho que con la orden judicial para la entrega de los predios cercanos al río Magdalena, han pasado cuatro Inspectores de Policía.

“Los dos primeros Inspectores fueron amenazados y ante este hecho interpusieron demandas contra Pérez Parra, en el caso del tercer Inspector, nos dimos cuenta que este tenía un amanguale total con Pérez, por lo que solicitamos a los jueces y a los tribunales que le quitaran las competencias y que estas fueran dadas a quien un juez dispusiera”, reveló Gutiérrez.

Con el cambio de gobierno, en enero de este año, llegó un nuevo inspector que hizo cumplir la orden judicial donde deberían ser entregados los predios.

MATRÍCULAS INMOBILIARIAS

El abogado Gutiérrez Sánchez, denunció ante OPINIÓN CARIBE que Pérez Parra posee unas matriculas inmobiliarias que supuestamente las adjudicó el municipio de Sitionuevo y que datan de 1982 y otras del 2002, muchos años más tarde.

El predio según Gutiérrez es uno solo, pero cuando Prosicol se lo vendió a Armando Blanco este lo dividió en mejoras y dos matriculas inmobiliarias, “son dos predios pequeños que hacen parte del terreno, que vendió Prosicol, de 5.4 hectáreas, a la orilla del río Magdalena”, indicó.

“Esos títulos de Pérez Parra son falsos, porque la única entidad que puede adjudicar predios en Colombia cuando se considere que son baldíos era el Incora y hoy en día el Incoder. El municipio de Sitionuevo no tiene esa competencia, por eso, los títulos son falsos”, explicó el Abogado.

ACTUALIDAD DE LOS PREDIOS

En la actualidad y según Sentencia de 1993 y la orden judicial, exigen la devolución de los predios a Prosicol. Es así como el 20 de enero de este año, el Inspector de Policía, el Escuadrón Móvil Antidisturbios, Esmad y el abogado defensor de Prosicol, llegaron hasta el terreno para tomar posesión de lo que estaba establecido en la Sentencia.

La diligencia se desarrolló y hasta el lugar llegó Germán Pérez Parra con sus hijos y se encontraba también Giovanny Gutiérrez Sánchez, haciendo el reconocimiento de los terrenos y el respectivo cerramiento de los predios.

Aún Pérez Parra está en los predios, toda vez que su vivienda se encuentra en el lugar, es decir, en la mitad del encerramiento que hicieron quienes con una orden desalojaron el lugar.

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