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Opinión Caribe

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El sector carbonífero y minero gasta el agua que abastecería a mil millones de personas en el mundo: Greenpeace

Para mantener el carbón con un grado de humedad óptimo y que no se genere una conflagración, además de prevenir una alta emisión de partículas en la atmósfera en el proceso de extracción, transporte y exportación, es imprescindible que se utilice constantemente una cantidad considerable de agua potable para aspersión del mineral. OPINIÓN CARIBE investigó de dónde están sacando el agua potable las empresas carboníferas, teniendo en cuenta que nos encontramos en la peor etapa del Fenómeno de El Niño.
En el marco de la celebración del día del Agua el pasado 22 de marzo, la Organización no Gubernamental, Greenpeace, aseguró basado en un estudio realizado a nivel mundial, que la industria del carbón ha privado a los humanos del preciado líquido, teniendo en cuenta que para el sostenimiento de las empresas carboníferas y mineras estas consumen actualmente la misma cantidad de agua que necesitarían mil millones de personas, es decir, 2 mil veces la población de Santa Marta.
De igual forma el estudio arrojó que si se dan las construcciones globales de las 2 mil 668 plantas nuevas, aparte de las 8 mil 359 que se encuentran en operación actualmente, el agua utilizada en la industria carbonífera, sería casi el doble.
Greenpeace propone establecer una “espera inmediata” para las carboníferas que se expandan en las regiones con déficit de agua. También pretende que se reemplacen las plantas de carbón planificadas en zonas “rojas” por energías renovables y cerrar aquellas que lleven más de 40 años funcionando, teniendo en cuenta que solo en Estados Unidos se podría ahorrar 9 mil millones de metros cúbicos de agua, si cierran sus plantas más antiguas.
Según la Agencia Nacional de Minería, ANM, en Colombia se produjo solo en el 2014, 88 millones de toneladas de carbón aproximadamente, que contribuyeron significativamente en el crecimiento del Producto Interno Bruto del país. Los municipios han evidenciado la explotación de sus recursos naturales no renovables y el crecimiento continuo que han tenido estas empresas carboníferas y portuarias, sin embargo, gran parte de sus comunidades aledañas siguen en condiciones de pobreza, sin recibir alguna ganancia de la actividad minera como tal.
El departamento del Magdalena cuenta con cuatro puertos por donde se exporta el carbón extraído del Cesar; en Santa Marta la Sociedad Portuaria y Puerto Zúñiga, de propiedad de Prodeco; Ciénaga, con los puertos de Drummond y el puerto Río Córdoba de la empresa Colombian Natural Resources, CNR, anteriormente Puerto Vale.
El Decreto 3083 de 2007, por el cual se reglamenta el Decreto-ley 2811 de 1974 y la Ley 336 de 1996, le exigió a todos los puertos marítimos del país, además de sostener un sistema de cargue directo, a partir del primero de julio del año 2010, para poder continuar con la operación del carbón autorizada; un acuerdo con las mejores prácticas y tecnologías limpias que eviten la dispersión de partículas de carbón, incluyendo entre otros, sistemas de humectación eficientes, control de altura de pilas de almacenamiento y de descarga de carbón, reducción de inventarios y control de emisiones en puntos de transferencia (artículo 2° del Decreto 3083 de 2007).
“Para realizar las labores mineras debe existir una constante humectación del carbón con diferentes sistemas de aspersión de agua, si no se mantiene un grado de humedad del mineral en los patios de reserva, existe un alto riesgo de que se genere una conflagración; por lo tanto, este es un proceso técnico que deben seguir las carboneras”, aseguró Sandra Vilardy, bióloga marina y docente investigadora.
No basta con una sola humectación en la mina, se repite cuando se cargan los vagones y una vez llevado a puerto cuando se descargan los trenes a las bandas transportadoras cubiertas, estas últimas logran aminorar las emisiones hasta llegar por el sistema de cargue directo a las bodegas de los buques. Este sistema cuenta, así mismo, con aspersores para humectar el carbón a medida que cae del brazo de cargue; en total son cuatro etapas de riego durante el proceso de exportación.
Si bien es cierto que cada empresa carbonífera tiene su propio proceso para el manejo de transporte, cargue y descargue de este mineral, no se debe dejar de lado que los cuerpos de agua de la región, como ríos, quebradas y hasta el acueducto de la ciudad (que se conoce están por debajo del caudal promedio del agua) están siendo intervenidos mediante desvíos, represas, canales, entre otros, para uso, muchas veces desproporcionado, situación que inquieta a las comunidades perjudicadas por el desabastecimiento del agua, en general.
Y esto no es un mito, Colombia vive actualmente la etapa más grave del fenómeno de El Niño. Los racionamientos son inevitables, debido a que los ríos, como el Cauca y el Magdalena, están en sus niveles más bajos, sumado a que no ha llovido durante meses, y, por ende, no hay agua para surtir al cien por ciento las necesidades de todas las personas; pero también es cierto, que la mayoría de las empresas de carbón de la región Caribe, han desviado ríos y han construido represas o canales que benefician únicamente sus recursos naturales.
Mientras estas represas rebozan de agua, comunidades indígenas como la Wayuu, en la Guajira, mueren de sed, o para no irnos tan lejos, los mismos habitantes de algunos sectores de Santa Marta, no han tenido suministro de agua potable por medio del acueducto de la ciudad por varios meses. Igualmente, son presas fáciles de condiciones ambientales contaminadas a causa del polvillo negro, que se genera con el transporte y cargue de este mineral, que a pesar de contar con unas normativas instauradas por las licencias ambientales dadas por la Corporación Regional Autónoma del Magdalena, Corpamag, y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, y aún con los procesos tecnológicos que cada compañía minera incorpora, es inevitable el grado de impacto ambiental y de salud, debido a las transformaciones que se hacen en las regiones donde se establecen.

¿CUÁNTA AGUA GASTAN LAS EMPRESAS?

Este recurso hídrico utilizado para mitigar daños ambientales y de salud, es sacado de las aguas superficiales de algunos ríos concesionados, aguas de lluvia o pozos profundos, todo con la certificación y documentos legales, que acreditan el volumen de agua que puede ser utilizado por cada empresa.
Según la multinacional portuaria Drummond Ltd., consumieron en sus operaciones mineras del año 2015 un total de 11.1 millones de metros cúbicos de agua, teniendo en cuenta que la Empresa exportó 28 millones de toneladas de carbón. De este valor en metros cúbicos, el 19 % procedió de fuentes superficiales y/o pozos profundos y el 81 % de aguas recicladas procedentes de lluvia o infiltración.
Su uso, es primordialmente para los procesos de aspersión para mitigar las emisiones que son ocasionadas en la extracción de carbón a cielo abierto y en la carga y descargue del mismo. Según Drummond, esta agua también es tratada en piscinas de sedimentación y reciclada.
Por su parte, empresas pequeñas de sectores mineros gastan en promedio 20 litros por tonelada de carbón, en todo el proceso de descargue, acopio y cargue a buques y algunos reutilizan por medio de sistemas de canaletas. También la emplean, (aproximadamente 25 litros de agua por día), en las baterías de baño del personal, que cuentan con un sistema de tratamiento de aguas que igualmente son reutilizados en su totalidad para diversas actividades al interior de estas compañías, especialmente en zonas verdes.
Y aunque estas empresas mineras y portuarias, aseguran que en sus pozos subterráneos guardan agua reciclada, procedente de las lluvias o infiltración, es oportuno cuestionarnos sobre su procedencia, cuando en la capital del Magdalena no ha llovido en tan largo tiempo.
Las empresas carboníferas y mineras tienen entre sus retos de prevención, mitigar y controlar el material particulado, con el fin de proteger la salud de las comunidades aledañas a estos procesos. Empresas como Drummond Ltd., introdujeron en sus acciones de mejora de la calidad de aire un aumento de la flota de tanqueros, en donde utilizan carrotanques con capacidad para 22.000 galones cada uno; control de emisiones en el cargue de palas, en donde se instalaron lanzadores de agua para mejorar la eficiencia en el control del polvillo, entre otros.
De acuerdo a los contratos de concesión de los ríos suscritos por Corpamag, OPINIÓN CARIBE pudo evidenciar el manejo completo de las aguas concesionadas para el sector agrícola, ganadero, de generación de energías y minero. En el caso del carbón, las aguas licitadas se utilizan para: uso industrial, de humectación del carbón (aspersión y microaspersión), uso doméstico, riego de zonas verdes, lavado de vehículos, muelles y vías, lavado de equipos y consumo humano.

CONSUMO COMPARATIVO ENTRE LA ACTIVIDAD MINERA Y OTROS SECTORES

Es importante resaltar que según el reciente Estudio Nacional del Agua (2014), realizado por IDEAM, se determinó que de 666 millones de metros cúbicos de agua que utilizó el país, el sector minero empleó el 1.8 % y una de las empresas que más carbón mueve: Drummond (con 15 trenes al día con capacidad de carga de 7.500 toneladas), representa el 1.6 % de este consumo. Otros sectores como la actividad agrícola y generación de energías consumen mayor porcentaje, con el 76 %.

¿EXISTEN LICENCIAS AMBIENTALES SOBRE LOS RÍOS?

Si bien Corpamag otorga concesiones de agua a las empresas que soliciten y necesiten de este bien para actividades enmarcadas en el uso del mineral, hay que decir que no solamente la Corporación da estas licencias; dependiendo de la jurisdicción, las licencias o concesiones de agua son otorgadas por parte de las entidades como el Dadma y la Anla.
Drummond negó mediante un oficio el uso del río Toribio, “la multinacional no ha realizado ni realizará desviaciones de los ríos Toribio o Ranchería, pues no se encuentran ni siquiera en su área de operación, por tanto, no existe plan para atender ningún impacto relacionado con estos ríos. El río Toribio no se encuentra en el área de operación de Puerto Drummond, y el río Ranchería, ubicado en La Guajira, no está en el área de influencia de nuestros proyectos mineros que se ubican en el centro del Cesar”.
Aunque quedó claro que el río Ranchería no se encuentra en el área de operación de Drummond Ltd; OPINIÓN CARIBE constató mediante folios que reposan en las instalaciones de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, la licencia de aguas superficiales provenientes del río Toribio a esta compañía, ubicado a 1730 metros de su puerto, y autorizada mediante la resolución 2107 del 18 de octubre de 2007, modificada por la resolución 0037 de enero 09 de 2008, para satisfacer la demanda de agua en las actividades relacionadas con el transporte, manejo y exportación del carbón, patios, rampas y jardines; en los sistemas de saneamiento, control de emisión de material particulado en la atmósfera, abastecimiento en las grúas y remolcadores, casinos, cocinas, entre otros.
Esta concesión fue otorgada con el fin de transportar el caudal a 76 litros por segundo, mediante la construcción de una bomba de succión estacionaria y así lograr abastecer las necesidades operativas y domésticas de esta empresa privada.
Cabe constatar que cuando se dieron aquellas concesiones, no solo Drummond tomaba agua del río Toribio, ubicado en las estribaciones de Ciénaga, también lo hacen las empresas carboníferas Prodeco S.A. y Puerto Nuevo, esta última, con concesión otorgada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, y fue dada por 124 litros por segundo, superando a las demás empresas.

¿QUÉ DICE CORPAMAG?

Para la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, los recursos naturales son concesionados a particulares, como puertos y otras entidades, siempre y cuando las empresas que lo solicitan usen el procedimiento establecido en las leyes colombianas, principalmente en el Decreto 2811 de 1974, “la principal función de estas entidades es administrar los recursos naturales mediante licencias y concesiones para así entregarlos para su uso y disfrute, teniendo en cuenta unas condiciones ambientales específicas y unos volúmenes establecidos para cada particular”, afirmó el subdirector de Gestión Ambiental de Corpamag, Alfredo Martínez Gutiérrez.
Manifiestan que el agua es un bien superior en la medida que, sin este, la subsistencia del ser humano no es posible. Por tal razón, la distribución de este elemento debe acomodarse a los cambios climáticos y disminuir proporcionalmente entre todas las concesiones, teniendo en cuenta la premisa de que el consumo humano está por encima de cualquier otra consideración.
“Cuando disminuyen los caudales promedio, lo que hace la Corporación es que en ese mismo porcentaje se le reducen las concesiones a cada usuario, por ejemplo, si la cuenca tiene 1 mil litros por segundo y la empresa concesionada tiene 100 L/s a su disposición, y si hoy por cualquier factor, ya la cuenca no conserva los 1000 L/s sino que bajó a 500 L/s; la empresa que tenía 100 nada más, tiene derecho ahora únicamente a 50. En la misma proporción que se reduzca el caudal de la cuenca, se le reduce el caudal a cada uno de los usuarios”, aseguró el subdirector de la regional.
Asimismo, aseguró que en este momento Corpamag está monitoreando todo el Río Ariguaní para buscar una solución al bajo nivel de agua que se está presentando a causa del fenómeno de El Niño, se ha establecido la captación del caudal por turnos, “es tan poca el agua que ni siquiera alcanza para repartir porcentualmente a cada uno de los usuarios para suplir los cultivos que tienen. La limitación de recursos se hizo en consenso, estableciendo una especie de pico y placa y estamos dándole el agua una primera semana a la franja alta; la siguiente semana, a la parte media y la tercera, a la parte baja. Con esto, de alguna manera estamos dándole algo de agua a cada uno lo que permite en este caso específica, que los cultivo sobrevivan”, afrmó el funcionario.
Por su parte, Sandra Vilardy, bióloga marina y docente investigadora, dijo que por ley, las cuencas deben mantener un caudal ecológico mínimo para que los ríos puedan suministrar el agua para todos los servicios requeridos y también para las funciones ecológicas.

CONTROL Y SEGUIMIENTO

La Corporación cuenta con una red de monitoreo de calidad de aire, que hace mediciones por medio de máquinas especializadas para tal fin con posibilidad de medir hasta 10 micras, localizados en Invemar y en el Club Santa Marta.
En el caso de la Sociedad Portuaria de Santa Marta, Corpamag realiza cada 48 horas mediciones por 24 horas seguidas, mostrando indicadores en calidad de aire muy por debajo de los máximos permitidos por la ley.
Por otra parte, es imprescindible que tanto Corpamag como el Anla, también encargada de hacer seguimiento control y monitoreo, visiten constantemente los puntos concesionados debido, entre otros requerimientos, a las captaciones ilegales, “la gente de una finca, por ejemplo, tiene aguas concesionadas para 200 hectáreas y siembran palma para unas 1000 hectáreas; mientras exista mucha agua a causa de las lluvias no afecta, pero cuando hay un fenómeno como El Niño, se nota la desproporción y el bajo nivel del agua, lo que no permite que alcance para suplir todo el volumen dado en el total de las licencias otorgadas”, manifestó.
El jefe de Gestión Alfredo Martínez, ratificó que la regional mostrará toda su condición de autoridad,sancionará y establecerá medidas administrativas en contra de toda entidad, persona o empresa que use el agua sin los debidos permisos que establece la norma colombiana.
Cabe mencionar que por ley todos los ríos deben preservarse y según el criterio de las Corporaciones Autónomas Regionales, que no es igual en cada caso, lo que se denomina un caudal ecológico debe garantizarse y evitar a toda costa que el río se seque.

LAS REGULACIONES

Corpamag dependiendo de la actividad, otorga un volumen de agua para las concesiones. Cada actividad tiene unos volúmenes de riego ya estipulados, la empresa establece, mediante su solicitud, qué necesita y cuál es la actividad a desarrollar. Existen módulos de aspersión, para saber cuánto se necesita para humectar una hectárea de palma, de banano y un determinado volumen de carbón. Módulos que utiliza la Corporación para otorgar el volumen que realmente requiera la actividad que desarrolla.
Según el subdirector de Gestión Ambiental, esto es controlado mediante unas regulaciones, que son las visitas a los sitios que se le han entregado las concesiones de agua para determinar qué cantidad de volumen de agua está entrando a los concesionados y revisar en donde hayan establecido contadores. El agua que es utilizada, se cobra a las empresas.
“Las regulaciones las hacemos con personal de la Corporación y son visitas que se hacen en los sitios de captación de agua. Para el caso de fincas tienen unas compuertas y dependiendo de su altura se determina qué volumen está usando. En el evento en que se esté captando más volumen del concesionado, por supuesto se le harán unos llamados de atención y si no se acoge a las normativas, el caso es llevado hasta procesos sancionatorios que pueden llegar incluso a quitarles la concesión a la que se llegó”, ratificó el funcionario.
OPINIÓN CARIBE conoció las actuales concesiones que Corpamag y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ha otorgado, así mismo, se evidencia el nombre de los ríos utilizados por cada empresa carbonífera y portuaria.

OBLIGACIONES AMBIENTALES

Corpamag, aparte de contar con una red de monitoreo propia, no es el único ente autorizado y dispuesto para esto, tiene entre sus exigencias, para otorgar las licencias de autorización para el uso de aguas superficiales y subterráneas (la de pozos), que las empresas den estricto cumplimiento a requerimientos ambientales y operarios dentro de las aguas concesionadas.
Cabe mencionar que las obligaciones son estipuladas dependiendo del uso, sector y acuerdos que se estipulen entre la empresa privada y la entidad autorizada para dar la licencia. A continuación se presentan las obligaciones concertadas en el folio 430, de la concesión otorgada a la Sociedad Portuaria Río Córdoba S.A.:
•?Instalar sistema de medición de caudal de derivación a fin de que el cobro por el uso del agua sea acorde con el volumen consumido.
•?Elaborar y presentar a la Corporación, para su respectiva revisión y aprobación, un programa de ahorro y uso eficiente del agua con metas de disminución de consumo, acorde a lo establecido en el Decreto 373 de 1997. Este programa debe ser de aplicación permanente y debe incluir aspectos de educación en cultura del agua.
•?Dar estricto cumplimiento a la Resolución 322 del 28 de febrero de 2002.
•?Cancelar oportunamente a Corpamag la facturación de la tasa por el consumo del agua.
•?Tener mucho cuidado con la manipulación del combustible en equipos de bombeo, de tal manera que no represente peligro para la contaminación del suelo ni del agua.
•?Realizar aforos del caudal de la fuente, dos veces al año frente al punto de captación.
•?Se siembre de 1 Has de forestales nativos y productivos por año durante la vigencia de la concesión en la Cuenca del Río Córdoba y que sirva de apoyo para el programa social de la Empresa lo cual beneficie a la comunidad aledaña en la Cuenca.
•?Se debe solicitar una ocupación de cauce permanente para hacer la restauración del lecho filtrante y los respectivos mantenimientos anuales en el tiempo de compromiso con la comunidad.
•?Tener mucho cuidado con la fauna silvestre que llega a la piscina y se deben instalar escaleras que permitan su movilidad.
•?Aportar información técnica anualmente de un análisis del laboratorio por cada semestre, que permita conocer la calidad de aguas captada y vertida. El estudio realizado por un laboratorio certificado y entregar los informes a la Corporación, para compararlos con los criterios de calidad establecidos en el Decreto 1594/84, para fines de conservación de los RRNN.
Asimismo, en el folio 431, en su artículo tercero específica la vigencia del contrato, estipulado por 5 años, a partir del año 2013. Y, en su artículo cuarto CORPAMAG aclara los casos en los que podrá darle caducidad de esta concesión:
•?Por cesión del derecho a usar el recurso a favor de terceros, salvo que medie permiso previo y escrito de CORPAMAG.
•?El destino de la concesión para usos diferentes del señalado en la petición y en el presente acto administrativo.
•?El desconocimiento por parte de la sociedad concesionaria de las condiciones impuestas.
•?El incumplimiento grave y reiterado de las normas sobre la preservación de los recursos naturales.
•?No usar la concesión durante dos (2) años.
•?La disminución progresiva o el agotamiento del recurso.
•?El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones incorporadas en la presente resolución, las previstas en el artículo 62 del Decreto 2811 de 1974, en concordancia con el artículo 248 del Decreto 1541 de 1978.

REDUCCIÓN DE LITROS POR SEGUNDO OTORGADO EN LAS CONCESIONES

Finalmente, resulta preciso aclarar que en materia ambiental, Corpamag ha pedido revisión a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, para que se reduzca el caudal del agua otorgado a los diferentes sectores productivos como el portuario y carbonífero, debido al impacto negativo que ha ocasionado el fenómeno de El Niño, causando además, que muchos de los ríos que anteriormente desbordaban gran cantidad de agua y peces, ahora se estén convirtiendo en caminos de piedras.
Corpamag dijo que a principios de este año se pidió una revisión de las concesiones de Puerto Nuevo, que actualmente cuenta con 124 L/s, y fue otorgada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, para reducir el volumen de agua otorgado debido a la necesidad que se está pasando en estos momentos, por la escasez del recurso hídrico.
La Corporación regional aseguró que la Anla en respuesta dada por tal petición, dijo que se encuentra en estudio de esa posibilidad.

 

 

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