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Análisis

La Acreditación Institucional abre puertas

Opinión Caribe

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Unimag trabaja para que todos sus programas sean acreditados

Aunque el pasado 26 de agosto la Universidad del Magdalena recibió la acreditación institucional de alta calidad por parte del Ministerio de Educación Nacional, los retos no terminan, por lo contrario, tienen un menor plazo para cumplir con la acreditación de un mayor número de programas para el 2020 (hoy van 8 de 22 programas académicos). Una meta, que según su Oficina de Aseguramiento de la Calidad trabajan día a día con denuedo.

Con la acreditación de alta calidad otorgada el pasado 26 de agosto a cuatro universidades del país, entre ellas la Universidad del Magdalena, aumentaron a 44 las universidades de Colombia que tienen esta distinción y reconocimiento por parte del Ministerio de Educación nacional, por su compromiso con la excelencia educativa.

Tanto el equipo de acreditación como la comunidad universitaria (estudiantes, docentes, egresados, personal administrativo y alta dirección) trabajaron mancomunadamente para alcanzar este logro que, luego de 54 años de historia académica, pudo conseguir la universidad pública del departamento del Magdalena.

Y es que en el año 2014 se llevó a cabo la visita de evaluación externa con fines de acreditación, a cargo de cuatro pares nacionales y un par académico internacional, quienes hicieron parte del grupo de rigurosos expertos académicos delegados por la Comisión Nacional de Acreditación, CNA, para la inspección de aspectos como la infraestructura física de la Institución, los procesos académicos de cada facultad y programa, los avances en temas de investigación y extensión, además de la estructura administrativa y financiera de la Universidad.

Para Gloria Orozco de Barros, jefe de la Oficina de Aseguramiento de la Calidad de la Universidad del Magdalena, la acreditación institucional significa para los egresados una carta de presentación al momento de buscar un empleo “y en general, podrán aspirar a eventos internacionales, becas, pasantías, es decir, es un plus que llevarán consigo”.

Explicó, además, que a la institución, por su parte, también se le abren puertas, “por ejemplo, participar en las convocatorias nacionales como ser pilo paga; ser tenida en cuenta para convenios que quieran realizar entidades privadas para obras; participar en convocatorias masivas que hace el Ministerio, en efecto, lo está haciendo ahora en la Facultad de Ciencias de la Educación; acceder a garantías al momento de aspirar a préstamos; movilidad nacional e internacional.

En el caso de que los estudiantes, egresados o docentes de la Institución quieran salir de la ciudad o del país, no solamente para recibir clases sino para llevar trabajos o ponencias, serán tenidos en cuenta”, indicó Orozco de Barros, quien, además, indicó que este privilegio lo tiene tan solo un pequeño grupo de universidades de Colombia.

ACREDITACIÓN DE LOS PROGRAMAS

Si bien la acreditación institucional es un privilegio para cualquier universidad de Colombia, pues significa una Alma Mater con gran posicionamiento y que ofrece educación de calidad, no quiere decir que el trabajo de estas universidades deba estancarse. Por lo contrario, es el momento en que la Institución debe aunar esfuerzos para que, en un menor plazo, puedan fortalecerse y cumplir las metas propuestas en el plan de mejoramiento institucional y los retos incluidos dentro de su visión universitaria.

Ana Elvira Moreno Martínez, docente y profesional especializada en la oficina de Aseguramiento de la Calidad, le aseguró a OPINIÓN CARIBE, que la Oficina siempre estará atenta de todos estos procesos para hacer los acompañamientos requeridos, “estamos para acompañar y asesorar a los programas, para ayudar en su fortalecimiento y para que puedan hacer los procesos de autoevaluación y seguir creciendo, porque la política de calidad de la Universidad lo que pretende es que haya una cultura de mejoramiento continuo. No se trata únicamente de hacer un proceso de autoevaluación para renovar un registro o para solicitar una acreditación, sino porque la Universidad se compromete con el mejoramiento día a día para poder ofertar programas de calidad”.

La Universidad del Magdalena deberá, entonces, acelerar el proceso de los registros calificados de algunos programas y seguir su mejoramiento continuo para la acreditación de los 22 programas con los que cuenta actualmente la Alma Mater.

Cabe mencionar, que el proceso de registro calificado es diferente a la acreditación, “para que el programa tenga acreditación debe tener unos requisitos, como ser un programa en funcionamiento y tener ciertas cohortes ya definidas. El registro es el permiso que le da el Ministerio de Educación Nacional de poder ofertar el programa”, explicó la docente Ana Elvira Moreno Martínez.

Por otra parte, dijo que la acreditación se da cuando ya el programa tiene varios años de funcionamiento y que ya ha madurado en sus procesos. En ese momento, se le da la oportunidad de mostrar que tiene condiciones de alta calidad, certificadas por el Ministerio de Educación Nacional.

Sin embargo, y según Juan Camilo Arévalo, docente ocasional de tiempo completo y miembro de la Oficina de Aseguramiento de la Calidad desde el 2007, el Ministerio de Educación considera acreditable únicamente a los programas que tienen como mínimo cinco cohortes de egresados. Además, indicó que, al estar acreditados institucionalmente, surgen nuevas exigencias a la Alma Mater.

“De aquí al 2020 nosotros tenemos que tener el 40 % de nuestra oferta académica acreditada, tanto de pregrado como de postgrado. Lo anterior, nos obliga a que estos procesos se dinamicen en el interior de la Universidad para cumplir con ese nuevo requisito y poder alcanzar la renovación de la acreditación institucional, además de atender las recomendaciones que hicieron los pares en su visita.

Actualmente, tenemos acreditados 8 programas de pregrado que equivale a un 23 % de la oferta académica”, afirmó el docente y funcionario de la Oficina de Aseguramiento de la Calidad, Juan Camilo Arévalo.

Gloria Orozco de Barros, la jefe de la Oficina de Aseguramiento de la Calidad indicó, además, que la Universidad cuenta con algunas licenciaturas que, por normativa del Estado, deben estar acreditadas, pues al tener una la acreditación institucional, todos los programas de educación de la Universidad deben disponer de la alta calidad para poder seguir ofertándose, “por tanto, nuestras dos licenciaturas presenciales: Licenciatura en Preescolar y Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Informática, ya recibieron la respectiva visita de pares y estamos a la espera de lograrlo a principios del próximo año”.

ASPECTOS PARA TRABAJAR

Por su parte, Jorge Sánchez Buitrago, director del proceso de Acreditación de la Universidad del Magdalena, reiteró en días pasados, en el periódico de la Alma Mater denominado ‘Ágora’ que, los nuevos desafíos a los que se enfrenta la Institución ya acreditada son los escenarios para que su comunidad académica se movilice en función del mejoramiento institucional y que es necesario el compromiso de todos los estamentos universitarios para mantener dicho reconocimiento en el tiempo.

“Como acciones y retos de mejorar la Universidad se le ha planteado fortalecer la planta docente en función del tipo de vinculación y la formación avanzada, apoyar los procesos investigativos para aumentar la producción, así como el impacto y la visibilidad de la misma en las comunidades académicas internacionales, actualizar los estatutos internos, establecer las condiciones para una ampliación de cobertura estudiantil responsable, ofertar nuevos programas de postgrados, promover la vinculación en redes de conocimiento internacional, mejorar los resultados en las pruebas oficiales del Ministerio de Educación Nacional y desarrollar un proceso de reingeniería en los programas a distancia de manera que se pueda mejorar su calidad y articular los procesos formativos con programas de pregrado”, señaló el director del proceso de Acreditación Institucional.

PROCESO PARA SOLICITAR UNA ACREDITACIÓN DE UN PROGRAMA ACADÉMICO

Ana Elvira Moreno Martínez, docente y profesional especializada en la Oficina de Aseguramiento de la Calidad, indicó, que, cada facultad dedicada a un programa tiene un sistema de gestión de la calidad, con la opción de formatos para diligenciar, dependiendo si es para acreditación o para registro calificado, “luego debe hacer un plan de trabajo para reunirse con el funcionario de la Oficina de Calidad, quien lo va a acompañar en todo el trabajo para realizar ese proceso”.

Cuando ya se ha socializado el plan, la Universidad debe llenar un formato de información por el sistema del Ministerio de Educacional Nacional denominado Saces.

“Así se inicia el trámite de radicación de los programas. Todas las instituciones a nivel nacional tienen un usuario y una contraseña, otorgadas por el Ministerio de Educación Nacional.

En estos momentos la Universidad del Magdalena ya realizó la solicitud para la renovación de la Acreditación del Programa de Antropología. Por su parte, el programa de Enfermería está en asignación de pares para su acreditación internacional. Además, tenemos cuatro programas que ya han recibido visitas”, explicó Irina Fince Bovea, profesional de apoyo de la Oficina de Acreditación Institucional.

Después, la Institución hace un proceso de autoevaluación acorde con los lineamientos del Consejo Nacional de Acreditación, CNA. Este proceso incluye la participación de estudiantes, docentes, egresados, directivos, administrativos y empleadores, “se realizan unas encuestas, se analizan y se procesan para confrontar la información con la posición que tenga la comunidad universitaria y la realidad institucional”.

Más adelante, se construye un informe con base en los lineamientos, “se da cuenta de 10 factores: Misión, visión, proyecto institucional y proyecto educativo del programa; factor estudiante, teniendo en cuenta la cantidad de estudiantes que integra la Universidad, los niveles de deserción, asistencia, permanencia; el factor de profesores; factor procesos académicos; factor visibilidad nacional e internacional; factor investigación y creación artística y cultural; factor pertinencia e impacto social; factor procesos de autoevaluación y autorregulación; factor organización, administración y gestión; y, factor planta física y recursos de apoyo académico”.

La funcionaria aseguró, que los factores permiten una mejora continua, puesto que da cuenta de debilidades para poderlas fortalecer, “como producto de los procesos de autoevaluación nosotros construimos un plan de mejoramiento basado en fortalezas para seguir potencializando y debilidades para ver nosotros en que aspectos debemos mejorar. Esto se realiza con todos los programas, principalmente los acreditados y sobre ese documento es que se traza el paso a seguir, porque es como una carta de navegación”.

También reiteró, que una vez diligenciada toda la información, incluyendo el plan de mejoramiento, se construye un informe, se hace una evaluación, una valoración con respecto al puntaje que sacó cada indicador y al final, se valida la información.

“Esto es un juicio valorativo que le damos y el logro ideal que esperamos y el resultado, por ejemplo, en el programa de Ingeniería Pesquera se obtuvo un porcentaje de 83.9 de cumplimiento de estos factores, lo cual es alto, coincidiendo con el hecho de estar dentro del proceso de una segunda renovación, pues entre más tiempo acreditado un programa, más alto debe ser el puntaje”.

A partir del momento en que se solicita la acreditación, a través de los resultados que arrojó el proceso de autoevaluación, el Ministerio de Educación Nacional envía unos pares evaluadores, quienes visitan el campus y proceden a una valoración de las condiciones de la Institución para rendir un informe al Consejo Nacional de Acreditación.

“El trámite que nosotros realizamos, sea acreditación por primera vez o renovación, es estudiado en una sala de Conace y a partir de entonces es que el Ministerio emite un concepto de si se acredita o no. Cuando el Ministerio decide acreditar un programa envía una resolución, que informa su tiempo de acreditación (4, 6, 7 o 10 años, dependiendo de la madurez del programa) e incluye las fortalezas y aspectos que se deben mejorar.

La Universidad, con el plan de mejoramiento compara las fortalezas y debilidades que el CNA destacó, se retroalimenta y a partir de entonces el programa académico comienza a trabajar con una versión final del plan de mejoramiento”, aseveró Irina Fince Bovea.

La funcionaria certificó que, si una Universidad no tiene mejora continua, es improbable la renovación de la acreditación, que es la indica una alta calidad establecida por el Ministerio de Educación Nacional en el programa.

“Por eso siempre aseguro que la acreditación es iguala inversión, porque cuando nuevamente hagamos este trámite para renovación, los pares van a observa qué tanto se ha avanzado con respecto al último plan de mejoramiento. Por ejemplo, si decimos que la planta de docente es insuficiente, en una próxima visita se determinará la inversión y mejora en este aspecto. Lo que realmente el Ministerio quiere es asegurar la calidad de los programas”, argumentó la funcionaria.

ALGUNOS BENEFICIOS DE LA ACREDITACIÓN INSTITUCIONAL

En el marco de la entrega de las acreditaciones institucionales el pasado 26 de agosto en Bogotá, la exministra de Educación Nacional, Gina Parody, destacó las ventajas que tienen los egresados de las instituciones acreditadas.

Entre otras cosas, aseguró, que tienen la posibilidad de obtener un salario de enganche 11 % mayor que un egresado de una universidad no acreditada y que, además, a los 10 años, el salario de este egresado podría ser 27.1 % más alto.

Así mismo, las universidades con acreditación institucional estarán abiertas a todas las convocatorias que realice el Gobierno Nacional, como el programa de Ser Pilo o la posibilidad de recibir maestros que desean formarse en postgrado o participar en la convocatoria reciente que hizo el presidente Juan Manuel Santos para trabajar en zonas de postconflicto.

Por otro lado, la Universidad acreditada a pesar de que tiene mayores retos, cuenta con ciertos beneficios, que, sin la acreditación, no tendría, como por ejemplo, el acto de confianza del Ministerio de Educación Nacional para que los registros calificados se otorguen sin la presencia de los pares académicos.

“Esto es para los programas de pregrado, especialización y maestría. Para los doctorados hay pares académicos. Para los procesos de acreditación por alta calidad de programas académicos, sí hay visita de pares académicos, pero ya no es con una duración de dos días sino solo por uno para verificar las condiciones del programa.

Por tanto, los procesos de registro calificado que nosotros radiquemos a partir del pasado 26 de agosto ya vienen con nuevas condiciones, como lo son las garantías o ventajas de haber tenido la acreditación institucional”, aseveró el docente Juan Camilo Arévalo, quien desde el año 2007 hace parte de la oficina de Aseguramiento de la Calidad de la Universidad del Magdalena.

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