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Liderazgos ciertos

Opinión Caribe

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Por Rubén Darío Ceballos

Muchas y múltiples son las definiciones de liderazgo. Hempfill, por ejemplo, sostiene que es la iniciación de actos cuyo resultado es un modelo consistente en la interacción en un grupo a la solución de un problema mutuo. Persona que produce el cambio más efectivo en el rendimiento de un grupo (Cattell). Capacidad de persuadir a otro para que busquen con entusiasmo objetivos definidos. Es el factor humano que mantiene unido a un grupo y lo motiva hacia sus objetivos (Fiedler).

Proceso de dirigir e influir en las actividades en relación con las funciones de los miembros de un grupo (Stoner). “El líder genuino se reconoce porque de alguna manera su gente demuestra consecuentemente tener un rendimiento superior (John C. Maxwell). La influencia interpersonal ejercida en una situación, dirigida a través del proceso de comunicación humana a la consecución de uno o diversos objetivos específicos (Chiavenato). Actividad o proceso de influir a la gente para que se empeñe voluntariamente en el logro de los objetivos del grupo, entendiendo por grupo un sector de la organización con intereses afines (John Kotter). Aprender a moldear el futuro. Existe el liderazgo cuando las personas dejan de ser víctimas de las circunstancias y participan activamente en la creación de nuevas circunstancias. Implica crear un ámbito en el cual los seres humanos profundizan su comprensión de la realidad y se vuelven más capaces de participar en el acontecer mundial, por lo que en realidad el liderazgo tiene que ver es con la creación de nuevas realidades (Peter Senge).

Para el profesor de historia de la Universidad de Princeton, Kevin Kruse, eso que conocemos como liderazgo es el proceso de influencia social que maximiza los esfuerzos de otros hacia el cumplimiento de un objetivo. Un líder no requiere de un puesto de responsabilidad y, en ocasiones, no es la persona más experimentada en su ámbito. No basta con mandar, organizar, empoderar o tener una visión para ser líder. Y el liderazgo no es sinónimo de capacidad de manipular ni de personalidad extrovertida.

Los líderes, en consecuencia, y sobre la base de lo expuesto, deben ser personas que usen su influencia sobre un grupo para dirigirlo hacia una meta e ir sus seguidores con gran exaltación. Pero esa meta no es lo relevante, ya que lo que importa es que los seguidores crean que ambos saben hacia dónde van y tienen la capacidad de llevarlos con ellos. Todos tenemos de una u otra forma características para ser o convertirnos en líderes, solo que hay que trabajar muy duro en ello, en especial, en cuanto tiene que ver con los objetivos y propósitos. Un líder entre otras cosas no requiere de un cargo para destacar. Se les llama por su nombre. Todos sabemos de quien se habla cuando se les cita. Se les busca para que opinen, incluso, sin que haya sobre el tapete de los acontecimientos coyuntura o articulación alguna.

En esto del liderazgo no se puede improvisar. Se es o no se es líder. El ‘líder’ improvisado jamás va a alcanzar el éxito. El verdadero líder tiene que ser respetado y respetable, con capacidad de dirección, que atienda y entienda la iniciativa política y la conveniencia sin mezquindad ni vanidad y que entusiasme siempre a un mayor número de personas con su respectivo proyecto político. En eso tenemos que esforzarnos.

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