Connect with us

Edición Especial

Un gerente familiar y visionario

Opinión Caribe

Published

on

“Mis prioridades: Dios, la familia y mi ciudad”

A Rubén Darío Jiménez Monroy, esposo y padre de familia, como se describe en su perfil de la red social de Facebook, los proyectos y metas a nivel profesional le sobran, gracias a que desde hace más de diez años se unió como socio directivo en la empresa de su padre Constructora Jiménez S.A., y ha logrado consolidar diversas obras que le aportan al mercado samario nuevos diseños de calidad e innovación.

Actualmente, continúa con la idea de contribuirle a su ciudad natal, Santa Marta, por medio de una nueva compañía de construcción ‘Jiménez Construcciones’, que es filial de la otra, pero enfocada en el sector hotelero, pues, aunque asegura que lograron mantenerse en el sector empresarial, no fue al ritmo de otros años, “este fue un año de incertidumbre económica por las situaciones que atraviesa el país, como el proceso de paz y la reforma tributaria, y que ha afectado indirectamente lo que es segunda
vivienda”.

Sin embargo, Constructora Jiménez S.A. sigue consolidándose como una empresa de construcción en gran medida, con más de un millón de metros cuadrados construidos en la Ciudad y nuevos retos urbanísticos, “tenemos un proyecto en Playa Salguero que se llama ‘Porto Vela’, y el más grande que manejamos en la actualidad ‘Two 2 Towers’, que consta de 51 mil metros cuadrados en construcción y que lo iniciamos hace dos años aproximadamente y será entregado en marzo o junio de 2017.

Para el próximo año estamos enfocados más en vivienda de interés social y de interés prioritario, de hecho, lanzamos un proyecto hace como dos meses que consiste en 485 unidades habitacionales, de estrato 2; y otro de 189 unidades, de estrato 3, en el barrio Andrea Carolina”.

Este administrador de empresas, especialista en Gerencia de Empresas Comerciales y Finanzas, indicó, que se encuentra incursionando en otros segmentos que le aportan al desarrollo sostenible de la Región, “le estamos apostando al sector hotelero y nos encontramos trabajando tres proyectos de renta fija, como centros comerciales y construyéndoles clínicas a Colsanitas”.

“LA FAMILIA ES MI MOTOR Y DIOS, MI GUÍA”

A Rubén Jiménez, el amor le llegó cuando era muy joven, hace más de once años, y por partida doble, pues tiene dos hijos, uno de 11 y otra de 7 años, “estoy felizmente casado. Para mí el matrimonio lo es todo, el fundamento de la vida es la familia y por ella vivo”.

Así mismo, ratificó que sus padres son un componente esencial en su diario vivir, entre otras cosas, porque asegura tener el privilegio de trabajar con su padre, “no es fácil, pero ha sido un excelente consejero y mentor”.

Además del trabajo y familia, disfruta de los deportes como el crossfit y el squash, pero reconoce que su verdadero pasatiempo, hacia el cual siente una gran pasión es el estudio de la palabra de Dios.

“Soy cristiano desde los 13 años y para mí es una experiencia increíble. Compro muchos libros y todo el tiempo me estoy haciendo muchas preguntas. Nunca me dejo de capacitar, pero por mí mismo, puesto que no he tomado un curso o estudio bíblico, pero sí tengo literatura de temas espirituales de personas interesantes que, si bien son cristianas, como por ejemplo James Dobson, también tiene estudios de Harvard y Oxford, hace análisis científicos, y tienen en cuenta la neurociencia y la psicología, no obstante, lo más importante es que al final viene con un fundamento bíblico”.

Señaló, que su relación con Dios es lo que realmente le mantiene activo, pues sus decisiones, desde las más mínimas, las toma teniendo en cuenta a Dios y a su familia, “Él es mi cobertura y mi fuente de refugio. También tengo mentores aquí en la tierra, no solo en Santa Marta, sino por fuera de Colombia, a quienes consulto cuando tengo dudas”.

Y es que, para Rubén Jiménez el tema espiritual hace parte del servicio a la comunidad porque para el ser humano, al fin de cuentas, es más importante una palabra bien fundamentada en un momento difícil, que le permite librarse de un yugo o peso de encima, que una ayuda material, como un juguete, “mucha gente me consulta sobre temas espirituales. La guía espiritual representa un pilar fundamental en la vida empresarial, política y familiar porque uno tiene que fortalecerse día a día, pues constantemente enfrentamos conflictos y situaciones adversas y es esencial lograr sortearlas de una u otra forma”.

“APRENDÍ MUCHO DE LA POLÍTICA”

Aunque para Rubén Jiménez es muy prematuro decir que irá al Senado, Cámara o Gobernación, no le cierra la puerta a continuar en la política.

Dice, que a pesar de que fue un choque fuerte porque tenía una visión diferente de lo que realmente se mueve en la política, sigue creyendo en que se puede lograr un cambio, “uno como empresario y como cristiano no espera que puedan conjugarse todos los escenarios malignos en un solo lugar. Estar adentro es completamente distinto a lo que de verdad se vive y solo lo entendemos los que hemos aspirado a un cargo de elección popular. Con esto no quiero decir que la política sea mala, pero existe una línea muy delgada en donde te puedes corromper fácilmente”.

“Por otra parte, encontré a mucha gente que de verdad está interesada en el progreso de la Ciudad, personas analíticas y que realmente miraron el programa de gobierno que les ofrecí y quisieron que quedara. Fueron personas que votaron de corazón, que no transporté ni les compré el voto. Creo que se dejó sembrada una semilla en Santa Marta y la idea es que en algún momento germine y obtenga sus
frutos”.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *