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De cada 100 familias, solo 18 aceptan donar órganos

Opinión Caribe

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En la región Caribe

Colombia en comparación con otros países no está bien ubicada. Por cada millón de la población, no alcanza el 7 % de donaciones.

Preocupante es la situación que se vive en la región Caribe en relación con la donación de órganos. OPINIÓN CARIBE conoció que de cada 100 familias que son entrevistadas para donar órganos, solo 18 aceptan este procedimiento.

Mientras que ciudades como Medellín por cada 100 familias, el 81% las acepta; en Bogotá, el 61%. Hasta el momento en Colombia hay alrededor de tres mil personas en lista de espera de donación de órganos, sin embargo, la cantidad de donantes no es la misma.

Ante esto, la Ley 1805 de 2016 sancionada por el presidente Juan Manuel Santos, convierte a todos los colombianos en donantes obligatorios, a no ser que en vida manifieste lo contrario. Hoy, es la esperanza de miles de personas que se encuentran en lista de espera.

OPINIÓN CARIBE consultó a la médico Milena Orellano Salas, coordinadora de trasplantes en la Fundación Donar Colombia, Fundonar, con sede en Barranquilla, quien señaló que, si bien la Ley permitirá tener un gran número de donantes, es necesaria la socialización de la misma, pues la ciudadanía desconoce este tema. “El desconocimiento en muchas regiones ha hecho que la negativa en Colombia varíe por tiempos y en las diferentes regionales”.

ES NECESARIA LA EDUCACIÓN

Aunque se requiere la regulación de la Ley, la doctora Orellano Salas hizo énfasis en la educación a la ciudadanía en todo el país, agregando que todos no tienen acceso a los medios de comunicación.

“La norma nos ayudaría muchísimo a tener más donantes, pero mientras no exista conocimiento de todo lo que implica esta nueva norma, no nos va a ayudar a aumentar el tema de los trasplantes”.

ALGUNOS MITOS

La posibilidad de que una persona pueda requerir un trasplante es más alta que la de llegar a ser donante. A partir de esto se han creado diversos mitos como el tráfico de los órganos o que se realizan trasplantes por dinero.

Milena Orellano afirmó, que “todos esos mitos son falsos, los trasplantes deben ser transparentes y por compatibilidad. Nos falta llegar a esa población para que ellos conozcan que las cosas no son así. Este es un proceso serio, donde la familia toma la decisión de donar, es un acto de amor hacia una persona que no van a conocer.

Los órganos no se trasplantan a ‘dedo’, sino que deben cumplir una serie de requisitos científicos que se han establecido con el pasar del tiempo”.

TRASPLANTES MÁS FRECUENTES

De acuerdo con lo consultado, el trasplante renal es el más requerido. La Coordinadora de trasplantes manifestó, que más de 20 mil personas se encuentran en diálisis, “son personas que requieren un nuevo riñón que desempeñe la función”.

Así mismo explicó, que “cuando una persona dona, tiene la posibilidad de solo con los riñones trasplantar a dos personas; si dona el hígado o el corazón, puede trasplantarse una persona. También existen casos donde el hígado se puede dividir y trasplantar a dos, pero esto no es muy común”.

El tejido óseo de una persona puede ayudar a trasplantar a 53 ciudadanos que lo requieran. Este es un tratamiento médico que consiste en el reemplazo de un tejido dañado por otro sano. Se trasplantan córneas, piel, huesos y válvulas cardíacas, provenientes de donantes cadavéricos.

DONACIONES EN VIDA

Las donaciones en vida se pueden realizar, pero es necesario revisar la compatibilidad y que exista un vínculo familiar. El órgano más común que se dona en vida es el riñón, ya que una persona puede desarrollar una vida normal con uno en funcionamiento. Así mismo, parte del hígado también puede ser trasplantado.

Las personas que quieran ser donantes deben acudir a la página del Instituto Nacional de Salud e inscribirse. “Para ser donante en vida debe haber una compatibilidad y empieza un proceso de educación a través de las instituciones que trasplantan los riñones”, explicó la Coordinadora de Trasplantes.

Es importante señalar, que no todas las personas son aptas para recibir trasplantes, pues deben tener ciertos cuidados con el nuevo órgano para evitar deterioros.

FASES DE LA DONACIÓN

Inicialmente se identifican a los donantes potenciales, puede ser una persona que presenta trauma cerebral severo por cualquier causa, o una hemorragia o trombosis cerebral que luego de ingresar al hospital y a pesar de recibir el tratamiento requerido evoluciona a muerte cerebral. Un potencial donante de tejidos es cualquiera persona que fallece en muerte cerebral o en paro cardiorrespiratorio.

Muerte encefálica: cuando se realiza el diagnóstico de muerte encefálica, se declara el fallecimiento del individuo y se deben retirar los medios de soporte vital artificial.

Valoración del donante: luego de realizarse el diagnóstico de muerte cerebral, es obligación de los hospitales, según el Decreto 2493 de 2004, llamar a la red de trasplantes para que los médicos coordinadores se desplacen a la institución y determinar si es un donante adecuado. La valoración del donante consiste en realizar una revisión exhaustiva de la historia clínica y examen físico del donante.

Entrevista familiar: es un proceso que tiene como objetivo prestar apoyo a la familia para que inicie el proceso de duelo de una manera saludable, ayudarla a afrontar esta nueva situación y a que pueda pensar en la última voluntad del fallecido para cumplirla desde una perspectiva de generosidad y solidaridad, que favorezca una actitud positiva hacia la donación.

Los profesionales de esta delicada tarea tienen no sólo especial vocación y aptitudes, sino también un entrenamiento específico que les permite alcanzar los conocimientos técnicos, habilidades y destrezas necesarias para llevar a cabo la entrevista familiar de manera profesional.

Mantenimiento del donante: supone un esfuerzo tanto asistencial como emocional, son todos los procesos encaminados a buscar que los órganos y tejidos donados se conserven de la mejor manera posible, de tal forma que puedan reproducir su función una vez sean trasplantados.

Extracción y distribución: el buen término de una extracción es fruto de largas horas de trabajo anónimo, que conlleva la actuación y coordinación de varias disciplinas quirúrgicas que deben intervenir de forma simultánea sin afectar la viabilidad de los diferentes órganos a extraer.

Hoy, esto se logra gracias a los avances en la técnica quirúrgica de extracción multiorgánica y al empleo de soluciones de preservación frías (4ºC) que difieren en su composición, de acuerdo con el órgano a extraer. Así se consigue mantener viable un corazón por un lapso de tiempo de 4 horas, un pulmón entre 7 y 8 horas, un hígado entre 12 y 18 horas y un riñón hasta más de 24 horas luego de ser extraídos.

Una vez se ha realizado la extracción quirúrgica de los órganos y tejidos, se hace la distribución de estos con base en parámetros de grupo sanguíneo, histocompatibilidad, edad, peso y talla. La distribución es realizada por la Secretaría de Salud respectiva, de acuerdo con los pacientes en lista de espera para cada órgano. Lo más importante en la distribución de un órgano es la compatibilidad donante-receptor para disminuir los riesgos de rechazo en el paciente trasplantado.

LA FUNDACIÓN

La Fundación Donar Colombia es una organización sin ánimo de lucro, creada para el fomento de la gestión operativa de la donación y trasplante de órganos y tejidos en el territorio colombiano.

Esta entidad se encarga de la coordinación de trasplantes de órganos. Sus funcionarios visitan las diferentes clínicas, estudian los posibles casos y hacen el respectivo acercamiento con las familias.

“Antes, si la familia autorizaba la donación, procedíamos a hacer el mantenimiento de los órganos hasta que llegaban los cirujanos y hacían la extracción y posteriormente el trasplante a las personas que eran compatibles”, explicó la médico Orellano Salas.

Los trasplantes se realizan en las IPS trasplantadoras, que son entidades habilitadas para el programa, quienes deben cumplir con todos los requisitos necesarios y hacer su debida inscripción para empezar a tener sus pacientes en lista de espera.

Después de verificar la compatibilidad entre el receptor y el donante, las IPS proceden a realizar los trasplantes. La Clínica La Asunción en Barranquilla hace trasplantes renales; en Bogotá hay instituciones como la Fundación Cadioinfantil que los hace de pulmón, de corazón, hígado, riñones; y como ellas, existen otras que prestan ese tipo de servicio.

“Cuando hay un donante de hígado o corazón en Barranquilla, se debe esperar que vengan de otra ciudad para que lleven a cabo este proceso. Ellos se llevan el órgano a otra institución, porque en esta ciudad no existen esos programas”, sostuvo.

SEIS REGIONALES

La Coordinación Nacional de Trasplantes divide a Colombia en seis regionales con sedes en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Barranquilla y Neiva. Cada una de estas regionales tiene cobertura en otros departamentos.

Los departamentos de Magdalena, Atlántico, Bolívar, La Guajira y Sucre hacen parte de la regional 6 que pertenece a Barranquilla. “Nosotros somos los encargados de explicarles en qué consiste este proceso a cualquiera persona que llegue a necesitar un trasplante o que sea donante,”, explicó la funcionaria.

Este sistema está regulado por el Ministerio de la Protección Social, quienes delegan su organización vigilancia y control en el Instituto Nacional de Salud a través de la Coordinación Nacional de la Red de Donación y Trasplante y de sus Respectivas Coordinaciones Regionales.

TODOS A DONAR

Una forma de motivar a la ciudadanía a donar sus órganos es que conozca los beneficios de esta decisión. Se hace necesario el compromiso de la ciudadanía para que se incremente la cultura y con ello, la posibilidad de salvar vidas a la mayor cantidad de personas.

“La donación de órganos da vida, ayuda a tener una vida normal a las personas que la requieren; es una ayuda para que no fallezcan tantos seres en lista de espera, puesto que, el 15 % muere en menos de un año”, concluyó.

ANÁLISIS DESDE LA PSICOLOGÍA

La falta de compromiso de la ciudadanía sobre la donación de órganos va más allá de un problema mundial; acá existe la dificultad en aceptar la muerte como un proceso natural.

La población cuyas edades oscilan entre los 17 y 28 años es la que manifiesta con mayor frecuencia su intención de ser donantes; sin embargo, no se convierte en una realidad. Según las estadísticas, tanto en Colombia como en otros países la cifra de donantes es inferior a la demanda de personas que se encuentran en lista de espera para un trasplante, lo que evidencia el abismo existente entre la intención y la acción.

OPINIÓN CARIBE consultó a Eliú Fajardo Castillo, magíster en desarrollo integral de niños y adolescentes y docente catedrático del programa de psicología de la Universidad del Magdalena para abordar este tipo de comportamiento.

Luego de conocer que solo el 18% de las familias acepta el proceso de donación en la región Caribe, Eliú Fajardo Castillo señaló, que “no es de extrañar estas cifras tan bajas, porque las personas no están pensando en que donar un órgano significa darle vida a alguien, sino en vivir sin pensar en los demás”.

Desde la psicología se puede explicar este fenómeno como la diferencia entre el individualismo y el colectivismo. “En estos momentos estamos en una sociedad en la que nos concentramos más en lo individual, por ejemplo, aun cuando hay conceptos de globalización, existen otros que son los de competencia, que llevan a que las personas solo piensen en el bienestar propio y no en lo colectivo, que es pensar en el bienestar del otro, entendiendo la importancia de aceptar la donación de órganos”, explicó el catedrático.

La cultura también influye de manera considerable, porque actualmente prima el pensamiento individual. “Este comportamiento tan arraigado ha llevado a que no pensemos en que donar órganos, donar sangre, realizar actos que beneficien a otras personas puede ser visto como la oportunidad de pensar en un bienestar común. Al tener un pensamiento individualista hace que uno rechace la oportunidad de donar órganos a otra persona”.

PROSOCIALIDAD

Según lo consultado, la prosocialidad es un concepto surgido de la Psicología donde se estudian y demuestran los factores y beneficios que las acciones de ayuda, solidaridad, del dar, compartir y la cooperación tienen para todas las personas, grupos y sociedades que se implican en ellas como autores o receptores. “Desde la psicología social hay que hacer un trabajo de desarrollo del colectivo, del bienestar común, de emociones que lleven a conectarse con el otro; a eso se le llama prosocialidad, habilidad social que debemos desarrollar como individuos, que nos invita a aplicar unas características para interactuar con otros sin esperar nada en cambio”.

FAMILIAR NEGÓ DONACIÓN DE ÓRGANOS Y AMENAZÓ A MÉDICO

En días pasados se presentó el primer caso después de aprobada la Ley, cuando el esposo de una mujer que había fallecido en una clínica de Barranquilla se negó a realizar la donación de órganos.

En medio del duelo, el hombre amenazó a un profesional de la salud que le explicaba los beneficios de adelantar este tipo de procesos. “El hombre me amenazó que no se hiciera, pese a que se le había explicado la posibilidad que existe de ayudar a todas personas. En ese momento habló su dolor y procedió a amenazarme. Ante esto, suspendimos el proceso”, explicó el afectado.

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