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‘Viajero Loco’, un juego para conocer el mundo

Opinión Caribe

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Jaba’ promueve a través del juego la geografía y el sentido de pertenencia

Jaime Barbosa es un emprendedor, maestro y apasionado de lo que hace: enseñar. En medio de su trasegar por el camino de la pedagogía creó el juego ‘Viajero Loco’ en Santa Marta. En la comunidad estudiantil se ha hecho popular por los campeonatos desarrollados con esta lúdica y paulatinamente se han ido extendiendo a otros lugares del país.

‘Jaba’ como se ha dado conocer a través de sus caricaturas, a pesar de ser ‘cachaco’ conoce palmo a palmo el Magdalena y ha viajado por el país para recrear el juego que hoy enseña con orgullo y que nació como un reto para enseñarle a su hija las capitales de los países.

“Como era el tutor de mi hija en el colegio y le hacía seguimiento a lo que aprendía, me di cuenta que cuando llegábamos al plano de la geografía había algo que no le permitía seguir el orden y se perdía. Entonces, le propuse que creáramos un juego, y ella estuvo de acuerdo”, explicó.

“Dos años después, hicimos el juego, de eso hace veinte años, pero nunca pensé publicarlo, lo pensé como algo didáctico, momentáneo, hoy va mucho más allá de lo proyectado”.

La filosofía básica del juego ‘Viajero Loco’ es armar rutas de viajes primero que los demás jugadores y quedar sin cartas. Lo pedagógico consiste en enseñar la ubicación de las principales ciudades de Colombia con el juego local; con el otro, las capitales del mundo.

El juego tiene una versión del mapa colombiano y otra del mundial. La versión del Magdalena aún no se encuentra en el mercado, pero está diseñado y listo desde hace ocho años, solo espera conseguir entre los dirigentes del Departamento el impulso para que sea una realidad.

“Es un juego que se basa en desarrollar la ubicación espacial. Creo que el conocimiento del nuevo milenio, en muchas partes, hace énfasis en que el contexto es el que vale, la información suelta no significa nada. Tienes que amarrarla a algo. Esto es como las tablas de multiplicar, la base geográfica para entender economía, historia, es un conocimiento necesario”, manifiesta Barbosa.

Agrega, “trabajo como profesor en la IED Agroindustrial de Minca, en el área de Artística y de Emprendimiento, allá he realizado dos campeonatos de ‘Viajero Loco’ y mis estudiantes son firmes con la geografía. Yo sé que el juego sirve porque mi hija es científica, estoy completamente convencido de que a través de la lúdica es como se debe transmitir el conocimiento”.

Considera que la educación está muy mal enfocada y que los métodos se parecen mucho a los de hace 200 años, “colegios que parecen catacumbas, muy rígidos, soy de la otra escuela, de la escuela del juego, y estoy seguro que funciona”.

Argumenta, que el juego es bueno para los niños y para los adultos, sobre todo si se tiene en cuenta que cuando se les pregunta cómo llegar a algún lugar del Caribe o el país, desconocen las rutas, hasta los guías turísticos, porque les cuesta ubicarse.

METODOLOGÍA DEL JUEGO

Lo importante del juego es saber dónde está ubicado el jugador y qué ciudades están cerca para moverse en diferentes medios de transporte, porque hay una carta en el juego que es la posibilidad de conectarse por carro, por tanto, funciona con ciudades vecinas. Así las cosas, si se está en Santa Marta, jugando en la versión Colombia se puede movilizar en carro de Ciénaga a Fundación o a Riohacha, o en mula a Ciudad Perdida. La mula necesita una carta especial que se llama Mula, en ese caso para moverse, el jugador debe tener las cartas de Santa Marta, la carta de Ciudad Perdida y está la de la mitad (señala una carta) que es el medio de transporte.

Pero, para moverse de Ciudad Perdida hacia otra ciudad necesita otra carta con una mula y eso es un poco difícil, si se tiene en cuenta que se juega con una partida inicial de siete; es una lúdica de estrategia, muy variada, los recorridos no se repiten y a medida que se juega, los participantes memorizan los lugares.

“Este año empezará a moverse más fuerte en el Magdalena el proyecto, cuando tú conoces esto de Colombia, te entra la curiosidad de saber cómo es el mundo, empiezo con Colombia siempre, para enseñar a jugar; primero vamos a conocer el país, después de esto, los envío al mundo. Tengo hasta el espacial hecho, se viaja en cometa, con sonda espacial, hay varios. Es decir, es un juego modular, lo puedo aplicar a cualquier territorio, si me funcionan los medios de transporte, porque son sitios de 80 ciudades en Colombia, 80 en el mundo y funciona”.

“Conozco todo el departamento del Magdalena, porque cuando hice el juego, me fui para Corpotayrona en esa época y les pregunté a los funcionarios de turno si conocían a este territorio, los probé con el juego y patinaron, creo que ese proyecto debería servir para integrar a la región a través de la educación. Transversalizar las áreas. La educación no es solo colegios bonitos y limpios, es cambiar de método”.

 

‘VIAJERO LOCO –MUNDO’

Al cuestionarlo sobre cómo logró conocer rutas que le permitieran hacer el prototipo de ‘Viajero Loco’– Mundo, manifiesta, que inicialmente el juego se desarrollaba en Colombia, parte de Europa y algunas ciudades de Estados Unidos, pero al tratar de vender la idea tuvo que redituarse a Colombia y al mundo.

“Hice los dos, de hecho, tengo más prototipos, tengo México, Venezuela y España. Lo que estoy esperando es tener más recursos y encontrar al público”.

Después de seis años y haber enseñado a jugar a los samarios empezó a tocar puertas y en Medellín la editorial Hola Colina se interesó en el juego, pasó mucho antes de que le dieran el sí al proyecto. Al principio lo recibieron para estudiarlo y cuando perdía la esperanza, lo llamaron para decirle que publicarían su idea y hace ocho años salió en Colombia y después salió al mundo.

Se desanima un poco al manifestar que lo considera un juego con futuro, pero con publicidad escasa.

“El juego necesita tutores, gente que lo haga parte del currículo como una herramienta del docente, pero tenemos un gran problema y es que los educadores juegan poco y para los chicos las tareas y las clases son aburridísimas, pero cuando tú te metes en el juego, las cosas son diferentes, la lúdica es muy seria para los estudiantes”, indicó.

Mis amigos me dicen: “Jaba si vos hubieras creado esto hace 20 años, serías muy rico”, puesto que lo digital hoy ha ido desplazando los juegos de mesa y ese es el próximo paso que espera dar, convertirlo en un aplicativo para que todos puedan tenerlo en sus celulares.

¿POR QUÉ SE LLAMA ‘VIAJERO LOCO’?

El juego inicialmente se llamaba ‘El viajero por Colombia’, pero cuando se expandió a ciudades de otros países, surgió ‘Viajero Loco’, y es el nombre que está registrado como marca industrial.

Entre los logros que enorgullecen a este emprendedor se encuentran los campeonatos desarrollados en el Distrito, en especial, con el Liceo Samario y la población discapacitada con problemas auditivos.

“En Minca tengo de 50 o 100 jugadores que ya están en tan buen nivel que no necesitan el mapa para guiarse, ya saben qué ciudades hay. Si van para Cali, ya saben que Palmira está al lado. Para los que lo necesitan, el mapa es una guía, pero los participantes van practicando y aprendiendo. Muchos preguntan por qué no hago un mapa más grande, pero es porque se vuelven perezosos. La idea es que se lo aprendan, el juego es para memorizar”, señaló.

DEFINICIÓN DE RUTAS

Al cuestionar cómo hizo para definir las rutas, explicó, que “si bien lo tenía casi claro, porque he viajado bastante, me fui dando cuenta que hay rutas que no funcionan, que son más complicadas, el mismo juego se va acomodando. En el año 2000 estaban las rutas definidas.

De ahí han salido los otros, cuando me imaginé que iba a ser un juego, sabía que era con cartas. El número de cartas lo establecí en dos barajas de póker y la división, es decir, número de ciudades, medios de transportes, comodines y cartas de castigo, nunca lo cambié. Salió magia, lo llevé donde los Mamos, cuando salió el prototipo y allá le dieron la bendición, que eso iba a ser lo que yo quería, se toma su tiempo porque son ideas muy grandes.

Cuando lo creé fue pensando en enseñar a mi hija, lo conseguí porque después que lo hicimos, ella me dijo: ¡papi este juego es bueno! Ahí fue donde empecé a pensar, si el juego sirve, vamos a meterlo en los puntos de venta”, precisó

Le ha enseñado a más de dos mil personas y se siente satisfecho con eso, puesto que defiende las ventajas de la educación y de trascender a través de ella.

“Si le preguntas a un magdalenense, por ciertas regiones, confirman que este es un Departamento sin capital o viceversa. Hay unos territorios que la gente ni se los imagina, los he visitado en invierno, en verano, ese es otro mundo. Por tanto, el trabajo social que se supone trabajan acá, debe estar enfocado en eso, la integración, que la gente se sienta que pertenece a un territorio”, puntualizó.

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