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Edición Especial

El reto que impone el ‘mal de Panamá’

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A finales del siglo XIX la industria bananera nació con unas perspectivas de crecimiento sin precedentes. Las bondades que ofrecían los suelos tropicales en algunos países del Caribe hicieron que el cultivo y exportación del banano se incrementara rápidamente, hasta convertirlo en la fruta más popular del mundo.

[Leer introducción del especial: “Magdalena, enclave bananero”]

Sin embargo, al mismo tiempo que germinaba esa industria, en las tierras bananeras se gestaba la llamada ‘Fusariosis del banano’ causada por el hongo Fusarium oxysporum. La plaga fue tan letal, que entre 1890 y 1960 exterminó casi por completo a la variedad Gros Michel, que hasta 1950 era la más consumida en el planeta.

El banano Gros Michel, más conocido en español como plátano roatán, era apetecido por ser uno de los más dulces y por contar con un tamaño ideal para su transporte. A pesar de su popularidad, la industria dejó atrás su comercialización porque una sola planta infectada con la raza 1 del hongo Fusarium oxysporum implicaba eliminar toda la plantación y acarrear millonarias pérdidas. Como consecuencia de este dilema, la industria bananera optó por reemplazar los cultivos con la variedad de banano Cavendish, mucho más pequeña, menos sabrosa, pero con la capacidad de sobrevivir en los suelos infectados por el hongo causante del llamado ‘mal de Panamá’.

El problema que enfrenta el banano es que a pesar de que existen cerca de 1.000 variedades, también existen cuatro razas del mismo hongo que las afecta. La última de ellas se conoce como raza tropical 4 (FOC R4) y tiene en vilo a la industria bananera en este momento. Y no es para menos, pues el hongo se expande a una gran velocidad y podría llegar a erradicar el 95% de los cultivos de banano en el mundo. Todo un ‘Bananageddon’.

[Leer nota:“Enfermedad holandesa en las exportaciones bananeras del siglo XX”]

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, esta es la fruta que más se produce y exporta. Tan solo en 2015 se produjeron 106 millones de toneladas en el mundo, 55 millones de ellas de la variedad Cavendish. Además, se estima que el consumo per cápita está cerca de los 12 kilogramos habitante por año.

La expansión de Fusarium Raza cuatro supondría una seria amenaza para la producción y exportación del banano, lo que podría provocar graves repercusiones en la cadena de valor de este producto. Lo que se debe hacer en principio en concienciar a todos los que visitan otros países, porque inconscientemente podrían traer una planta infectada a cualquier nació de Latinoamérica.

La FAO recomendó adoptar sistemas adecuados de evaluación de riesgos, implementar medidas fitosanitarias para su prevención y enseñar a los técnicos, productores y trabajadores agrícolas a identificar la enfermedad.

El marchitamiento de las plantas lo produce el hongo ‘Fusarium oxysporum’, que una vez que entra a un campo no se puede eliminar con las prácticas y fungicidas convencionales.

“Las plantas se ponen marchitas y se van poniendo amarillas. Las hojas comienzan a doblarse hasta caer sobre el tallo, hasta que muere. El efecto es tanto para la madre como para todas las generaciones que están alrededor. Los hijos a veces no presentan el problema, pero cuando se arrancan y se trasladan a otro campo surge la enfermedad y se infecta el suelo”, explicó Castellón.

En el plano local la devastación no sería menor. La Asociación de bananeros de Colombia (Augura) registró 738 millones de dólares en exportaciones en 2014 y 836 millones en 2015. El ‘mal de Panamá’ afectaría gravemente al gremio.

[Leer nota: “Como funciona una finca bananera”]

Una de las entidades que más se ha movido para evitar la llegada de la raza 4 tropical a Colombia es el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Según la entidad, si la plaga llega al país los más afectados serían los departamentos de Magdalena, La Guajira y todos los municipios que componen el Urabá, donde se cultiva el banano Cavendish.

Según Emilio Arévalo, director técnico de Epidemiología y Vigilancia Fitosanitaria del ICA, “la situación es de gran peligrosidad y por tal razón, este brote tiene a la entidad en un estado de alta vigilancia a los cultivos de banano”.

La preocupación es tan grande que todos los países de la región conformaron un bloque que involucra a las entidades sanitarias de cada Estado, para evitar la llegada del hongo a tierras americanas.

[Leer nota: “Los 80’s y la lucha por mantenerse en el mercado”]

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