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Análisis

Unimagdalena y su contribución al banano

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La Universidad del Magdalena y el Programa de Ingeniería Agronómica han constituido 55 años de historia, porque desde sus inicios han estado ligados de manera indisoluble al desarrollo del territorio. El programa nació en el momento en el que el Departamento le apostaba al comercio del banano como principal fuente económica.

La necesidad de impulsar el desarrollo del Caribe colombiano surgió en nuestro país a finales de la década de los años 50, en cultivos como el banano, algodón, palma africana, arroz, entre otros.

En el departamento del Magdalena se concibe la idea de crear un centro de estudios superiores en apoyo al auge en dichos cultivos y teniendo en cuenta la coyuntura que se vivía en el sector, generando expectativas positivas sobre el futuro desenvolvimiento de las actividades económicas, políticas, sociales y culturales no solo de la región, sino del país.

Es así como se crea la Universidad del Magdalena y su primer programa de Ingeniería Agronómica con el propósito de garantizar la seguridad alimentaria de los colombianos, en la segunda década del siglo XX.

Actualmente, la Universidad del Magdalena es una institución estatal del orden territorial, constituida mediante ordenanza No. 005 del 27 de octubre de 1958. Acreditada Institucionalmente, organizada como ente autónomo con régimen especial, vinculada al Ministerio de Educación Nacional en lo atinente a política y planeación dentro del sector educativo. Goza de personería jurídica otorgada por la Gobernación del Departamento del Magdalena mediante Resolución 831 de diciembre 3 de 1974. Su objeto social es la prestación del servicio público de Educación Superior, mediante el ejercicio de la autonomía académica, administrativa, financiera y presupuestal, con gobierno, renta y patrimonio propio e independiente.

Emma Morales directora del Programa de Ingeniería Agronómica.

Pero nació como el centro de estudios para formar profesionales inicialmente del agro y la pesca, con la Universidad nació la facultad de agronomía, evidencia de la trayectoria sobresaliente del programa de Ingeniería Agronómica son sus tres procesos de Autoevaluación y la Acreditación por Alta Calidad, esto ha permitido su consolidación dentro de la región y en especial, en el sector productivo.

La Universidad del Magdalena y el Programa de Ingeniería Agronómica han constituido 55 años de historia, que desde sus inicios han estado ligados de manera indisoluble al desarrollo del territorio en el cual se enmarcan, y donde este programa emblemático se destaca, entre otros factores, por el hecho de contar con un Proyecto Educativo Institucional -PEI- y un Proyecto Educativo del Programa -PEP- perfectamente alineados, que direccionan académica y administrativamente el quehacer de su unidad formativa hacia los intereses y necesidades de quienes los cursan: los futuros profesionales del agro en Colombia.

Emma Morales es la nueva directora del Programa de Ingeniería Agronómica de Unimagdalena, es egresada de la misma Universidad en el año 2006. Cuenta con una Maestría en Recursos Genéticos y Productividad – Fruticultura del Colegio de Postgraduados en Ciencias Agrícolas de México, institución donde cursó su doctorado en esta misma área, que culminó en el 2015, uno de sus objetivos es fortalecer procesos de investigación a través de la innovación, hacer más visible la cercanía con el campo, y entregar al sector Ingenieros Agrónomos más pertinentes con el contexto actual.

“Soy egresada de la Universidad del Magdalena desde la época de los principales renglones, banano y palma, cuando culminaba mis estudios hice mi tesis en banano, en sistemas y densidades de siembra de este cultivo y en esa época se tenía una alta densidad, copiando los métodos y la tecnología de otros países.

“Los productores quisieron saber si la densidad de la siembra (1.650 plantas por hectárea) podía reducirse o aumentarse, por lógica se piensa que al tener más plantas son más racimos y al final, más fruta, pero en la tesis nos dimos cuenta que no, porque la fruta no alcanzaba los requerimientos de calidad para empacar y exportar y aumentaba el porcentaje de rechazo”, explicó la docente.

Evidencias del estudio de la sigatoka, una de las enfermedades más persistentes en los cultivos de la región.

Esa tesis desarrollada entre 2004 y 2006 permitió evaluar desde la siembra hasta el embalaje para exportar y establecer que menos plantas por hectárea permitía mas fruta de calidad para exportar, el sector bajó la densidad de siembra y se organizaron los sistemas de riego. Con este dato puede dimensionarse la importancia que tiene hasta hoy el programa en el agro de la región y cómo ha evolucionado para estar al servicio de los cultivadores, precisamente en un Departamento con un alto porcentaje agrícola.

La Coordinadora aseguró, que se han hecho varias tesis porque con las empresas bananeras se han fortalecido alianzas en proyectos de investigación, que el negocio bananero ha considerado que se necesitan y permiten que los estudiantes hagan pasantías y desarrollen tesis que trascienden en el desarrollo del cultivo.

La mayoría de tesis se ha hecho en temas relacionados con las enfermedades del banano, en especial, con la sigatoka, en sanidad, manejo de población y las variedades aún se siguen investigando, porque los cambios del clima hacen que se presenten novedades por resolver.

“Estamos recibiendo mucho más estudiantes que antes, se ha incrementado la demanda de las mujeres por el programa, antes se contaban con una o dos por curso, ahora tenemos cincuenta por ciento de estudiantes mujeres, esto ha hecho que se deban abrir dos cursos cuando antes se abría uno solo, ha aumentado el número de estudiantes que la escogen como primera opción de grado y los que la escogen como segunda opción, pero en el transcurso se enamoran de la carrera y son pocos los que se cambian al final, hay cerca de 460 estudiantes”, indicó Morales.

Es un programa dinámico, pero enfrenta una fuerte competencia con programas de medicina, odontología e ingeniería industrial que es la modernidad, en general, son muy pocos los jóvenes o niños que tienen dentro de sus sueños o proyecciones ser ingenieros agrónomos.

El porcentaje de estudiantes que elige la carrera son jóvenes de los municipios y los colegios que tiene enfoque agronómico en Santa Marta, un ejemplo de este tipo de instituciones es la IED Agroindustrial de Minca. La agricultura es un componente importante de la región, pero comparada con otras carreras, el porcentaje de estudiantes interesados en ella es menor.

La carrera de Ingeniería Agronómica se cursa en diez semestres y de estos, uno transcurre en una empresa como práctica profesional supervisada y apoyada por la Universidad o en el desarrollo de su propia empresa. Para las prácticas profesionales se hacen convenios con las empresas bananeras y la universidad tiene una huerta y laboratorios que permiten a los estudiantes analizar cada área de su actividad.

La carrera en Ingeniería Agronómica de la Universidad del Magdalena capacita a sus estudiantes para que sean profesionales activos dentro de los procesos de producción agrícola.

Adicional a esto, los estudiantes deben cursar 6 materias obligatorias de inglés, lo cual garantiza la formación de profesionales competitivos en un contexto globalizado, en el cual los estudiantes deben competir con personas cada vez más capacitadas.

Los profesionales de esta carrera están capacitados para desempeñarse en sectores como el agrícola, el ganadero y en la industria agroalimentaria.

Se avecina la apertura de una maestría en ciencias agropecuarias junto a la adición de nuevas materias, el pensum del pregrado y el fortalecimiento continuo con el sector empresarial de la Región, como clave del éxito entre la Academia y el Sector Económico Productivo, para impulsar el desarrollo agrícola del Caribe colombiano.

Actualmente un grupo de estudiantes analiza la maleza y la forma de combatirla en los cultivos de banano.

Según el portal Contexto Ganadero, especializado en reportes del sector agropecuario en Colombia las cifras de estudiantes de carreras ligadas al sector agropecuario se han mantenido estables en los últimos 5 años, sin embargo, los directivos de distintas instituciones aseguran que el reto es despertar un mayor interés sobre el sector rural entre los bachilleres interesados.

Las cifras de la Universidad Nacional en 2014 a nivel nacional señalan, que fueron admitidos 416 jóvenes, mientras que para el primer periodo de 2015 ingresaron 238 bachilleres.

“El país es netamente agropecuario y se necesitan más profesionales formados en esas áreas, esa es la razón fundamental por la cual los jóvenes se interesan en estas carreras. Nosotros hacemos un evento en 4 sesiones, en el cual se invita a los colegios y se les muestra la institución, los beneficios que tienen los estudiantes, todo con el fin de motivarlos para que se matriculen en estas carreras”, aseguró Diego Miranda Lasprilla, vicedecano de la facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia.

DOCENTES EMPODERADOS

Con el ánimo de establecer la cercanía del plantel con el negocio del banano, OPINIÓN CARIBE visitó la sede de la Universidad en donde están ubicados los laboratorios y la huerta en la que los estudiantes se capacitan.

Irma Quintero, docente del área de fisiología, habló acerca de uno de los proyectos que desarrolla actualmente la academia con el objetivo de aportar al sector bananero, relacionado con el estudio de malezas asociadas al cultivo del banano.

Es un proyecto financiado con recursos de la Universidad del Magdalena a través de Fonciencias y cuenta con el apoyo de la asociación de bananeros, para reconocer e identificar todas las especies de maleza asociadas con el cultivo, con el objeto de buscar alternativas de manejo o de control más amigables con el medio ambiente, porque es evidente la problemática de prevalencia de maleza por las fallas en el control que se usa actualmente.

“Se han aumentado las dosis de los productos químicos y eso lógicamente repercute en la contaminación de fuentes hídricas y en la prevalencia de malezas de las cuales se sospecha que ya tienen resistencia a herbicidas y cuando se llega a ese estado es muy difícil manejarlas, por tanto, la idea con este proyecto es determinar si la dificultad para atacarla tiene que ver con la existencia de biotipos resistentes a los herbicidas”.

La iniciativa que también hace parte de la tesis doctoral de la docente va encaminada a identificar esos biotipos y tomar medidas para decirle al productor qué debe hacer, por ejemplo, buscar otras moléculas o fórmulas para controlar las malezas, lo que implica hacer muchos estudios.

“Los estudiantes de último año en sus pasantías y trabajo de grado hacen el estudio del banco de semillas de maleza para determinar cómo los métodos de erradicación de esta afectan a las poblaciones futuras y si los métodos restan o aumentan los embriones”, puntualizó.

ESTUDIANTES ENFOCADOS

Ignacio Acosta, estudiante de décimo semestre de Ingeniería Agronómica es uno de los jóvenes interesados en aportar desde sus estudios al renglón bananero.

“Nuestro trabajo de grado es la identificación y caracterización de las especies de picudo, las plagas principales que atacan el banano y plátano en Colombia, con colaboración del Instituto Colombiano Agropecuario, se ha hecho un plan de recolección de muestras a nivel nacional que implica incluir a 18 departamentos, los cuales toman las muestras en cada región y las envían a Bogotá y de allá las remiten a la Universidad del Magdalena para que se haga la debida caracterización de las especies, además de un reconocimiento e identificación general”, explicó.

Irma Quintero, docente del área de Fisiología.

Paula Sepúlveda, docente área de entomología.

Ignacio Acosta, estudiante de décimo semestre.

Esa información que aún no se tiene, se le entregará posteriormente al productor para que ellos puedan garantizar la sanidad vegetal de los cultivos en los que estén trabajando.

“Nos interesamos por este tema, porque en el Magdalena nuestro cultivo principal es el banano, como ingenieros agrónomos hacemos nuestras prácticas sobre este producto. Mi tesis de grado es sobre las plagas, porque el objetivo es seguir trabajando en el área entomológica en esos cultivos, hay mucho por investigar”, señaló.

La universidad cuenta con todas las herramientas para permitir que los futuros agrónomos salgan bien preparados.

 

 

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