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¿Dónde están los $20 mil millones del 2010?

Opinión Caribe

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Al inicio de su mandato, el exalcalde de El Banco, William Lara, afirmó que los recursos asignados por el Fondo de Adaptación, no habían sido desembolsados al municipio. Esta misma aseveración la hizo el actual alcalde Víctor Rangel, quien enfatizó que no se ha ‘pegado ni un ladrillo’ con este dinero para proteger al municipio de las inundaciones.

Nuevamente El ‘Viejo’ Puerto afronta los estragos de lo que será la primera temporada de lluvias del 2017 que inicia en el Magdalena y ya deja a más de 2 mil damnificados en El Banco, un municipio que si bien fue beneficiado con recursos del Fondo de Adaptación para adecuar las instituciones educativas, puestos de salud y vías terciarias afectadas en el 2010-2011 con el fenómeno de ‘La Niña’, no fue favorecido con dinero para construir megaproyectos que impidan que año tras años se desborde el río Magdalena, afectando al Sur del departamento.

Lo anterior, refleja lo huérfano que se encuentra el Magdalena de dirigentes políticos que a la hora de gestionar recursos ante el Gobierno Nacional, se hacen los ‘shakiros’, ciegos, sordos y mudos a diferencias de la clase política del Atlántico que sí fue beneficiado con importantes recursos para construir el Canal del Dique, afectado con ‘La Niña’.

Para El Banco, este fondo que estuvo a cargo de la cienaguera, María Cecilia Álvarez y que no le trajo ningún beneficio al Magdalena, le destinó 20 mil millones de pesos al municipio para la reconstrucción de algunos colegios, a los cuales le adecuaron una que otra aula de clase con madera y cartón piedra, materiales con poca vida útil porque hoy algunas están deterioradas y otras no existen.

Algunos los colegios beneficiados con los recursos del Fondo de Adaptación del Gobierno Nacional fueron: Los Negritos, Barranco de Chiloa, Hatillo de la Sabana, Lorencita Villegas, San Felipe y El Belén.“En esos seis corregimientos, el Fondo de Adaptación tenía planeado hacer una inversión que fue aprobada desde hace tres años. Hace siete ocurrió el fenómeno, pero hasta el momento no se ha pegado el primer ladrillo”, reclamó el Alcalde Víctor Rangel, sobre todo al Gobierno Nacional por la demora de estos recursos que han retrasado el desarrollo de las obras de mitigación.

Irónicamente, cuando se destinaron los recursos para ejecutar las obras de reconstrucción en los colegios, no se asignó una partida para la construcción de jarillones o muros de contenciones para proteger a El Banco del desbordamiento del río Magdalena.“Las obras de mitigación, de control de inundación o erosión que verdaderamente se necesitan fueron pasadas por alto. Si hacemos un colegio, y no le damos protección, nos vamos a seguir hundiendo”, enfatizó el alcalde Rangel.

Es importante recordar que en el año 2010, luego de que a Colombia lo afectara una de las olas invernales más fuertes de los últimos años, el gobierno de Juan Manuel Santos creó el denominado Fondo de Adaptación, entidad adscrita al Ministerio de Hacienda, que se encarga de reconstruir estructuras afectadas por el cambio climático, que logren mitigar el riesgo.

UN ALCANTARILLADO QUE NO AYUDA

El viejo sistema de alcantarillado que posee en estos momentos el municipio de El Banco, es sin duda alguna, uno de los factores que provoca las inundaciones que se dan en este lugar. Un total de 14 barrios se encuentran bajo el agua, pero el problema radica en que las redes, en su mayoría, vierten las aguas al río Magdalena, pero debido al aumento del mismo, todas las aguas residuales se devuelven por las alcantarillas. Es decir, que lo que aparentemente se ve como una simple inundación de agua de río, es en realidad una mezcla del recurso hídrico con aguas servidas.

En estos momentos el sistema de alcantarillado se encuentra colapsado, así lo confirmó Marlon Patiño, gerente de la Empresa de Servicios Públicos de El Banco, quien afirmó, que “lo mismo sucede con las redes del acueducto, son de asbesto lo que facilita que el agua del río permee las redes, por tanto, el agua que se distribuye para un gran número de barrios sea agua de río contaminada mezclada con agua potable”.

Esto ha provocado un aumento considerable de las enfermedades virales como gripe, vómitos, fiebre y diarrea. Mientras, las familias han sido reubicadas en colegios de la población, que en estos momentos, por encontrarse en paro, son propicios para albergarlos.

La única ayuda que se ha recibido del Gobierno Nacional ha sido un carro tanque facilitado por la Unidad Nacional de Riesgo y Desastre, el cual abastece de agua a la comunidad afectada.

Patiño recomendó a la comunidad en general, que en estos momentos traten de hacer mejor uso de las redes para prevenir más afectaciones.

Por su parte, el funcionario pidió al gobierno departamental y nacional que no se olviden de El Banco, “las redes en general son muy viejas, por tanto, pedimos que nos apoyen económicamente en el tema de la transformación o la reposición de las redes de alcantarillado y de agua potable.

Esto, porque según el gerente, “la solución es la reposición de las redes y la construcción de un recolector en la vía principal para que reciba todas las aguas de los emisarios y los boten a la planta de tratamiento de aguas residuales. Actualmente, esta obra se encuentra paralizada por falta de recursos y porque tiene un costo de 7 mil millones de pesos, de los cuales el municipio ha aportado casi mil millones, sin embargo, los costos son muy elevados y la problemática no se ha solucionado por la falta del resto del dinero”, finalizó.

‘CAPOTENADO’ INUNDACIONES

El comercio atónito mira como el agua diluye sus ganancias y los afectados comparan esta tragedia con la vivida hace siete años, cuando se produjo en El Banco el rompimiento del canal del dique por los estragos del fenómeno de ‘La Niña’.

Una decena de barrios fueron desalojados porque ya son inhabitables, y prácticamente en toda la zona rural el agua llega hasta la cintura.

Mientras tanto, el alcalde de la población, Víctor Rangel, como un ciudadano más, recorre los lugares afectados ayudando con los pocos recursos de la administración, buscando soluciones rápidas a la afectación, reubicando en albergues temporales a las más de dos mil familias que lo han perdido todo y enviando un mensaje al Gobierno Nacional para que fije sus ojos en este municipio.

EL COMERCIO INUNDADO

La zona céntrica del municipio ubicada en la parte baja de la población y a escasos metros de la ribera del río, muestra un panorama desolador. Para llegar allá, los compradores, que, en su mayoría, son campesinos del Sur de Bolívar, Cesar y parte del Magdalena, deben coger una canoa desde los andenes que ahora figuran de muelles, porque el agua los ha inundado. La carrera más corta, de un par de cuadras por las calles llenas de agua cuestan de 500 a 2 mil pesos, eso de acuerdo con la viveza del canoero y de la ingenuidad del cliente necesitado.

«Ahora sale más caro, pues toca pagar una chalupa para llegar a El Banco y otro poco más a los de las canoas para venir a comprar», afirmó un campesino al momento de salir de una bodega de alimentos con un par de cajas de gaseosas y una pequeña comprita en una bolsa blanca.

Durante el recorrido que hizo el equipo de OPINIÓN CARIBE por el centro inundado se pudo observar como las personas que tienen sus ventas en este sector, han encarecido todos sus productos, los cuales están expuestos en unos estantes de madera y canastas de refrescos.

Las verduras y las frutas boyan entre las aguas, la ropa cuelga en lo más alto de las casetas y cada vendedor con botas pantaneras, atiende a sus clientes. Algunos bicitaxistas atraviesan las calles inundadas con pasajeros en busca de compras, a ratos a pedal o a ratos empujando.

Guillermo García, vendedor de ropa, afirmó: “Ya vamos para un mes en esta situación, esto pasa cada cinco o seis años, las pérdidas son muchas”. Asimismo, destacó la inasistencia estatal, quien año tras año viene, los censa para brindarles ayudas, pero estas nunca llegan.

Por su parte, Alberto Garrido, en su granero, expresa, que no habido una creciente así, el dragado es la solución. El resto es puro pañito de agua tibia.

“Acá la solución es el dragado, mientras no se le haga esto al Magdalena, solo serán pañitos de agua tibia”.

Por parte de la administración municipal se ha realizado el censo correspondiente a los comerciantes tanto formales como informales. Algunos de ellos se han trasladado al sector del muelle, otros han cerrado sus negocios y el resto ha decidido trabajar, a pesar de las condiciones. Pero, aunque ya se tienen las estadísticas de la afectación del sector comercio de El Banco, el Estado no ha estipulado ninguna indemnización.

OTRAS ZONAS AFECTADAS

Las veredas Mata de Caña, El Cerrito, Belén, Los Negritos, ‘Felipe Eduardo’ y San Roque han sido directamente afectadas por esta creciente del río Magdalena, al cual se le suma el río Cesar.

En el caso de la vereda Mata de Caña, es la zona más afectada, el alcalde Víctor Rangel con herramientas en mano y acompañado por un grupo de sus habitantes, levantó un muro provisional para prevenir una catástrofe mayor. Sin embargo, el mandatario señaló, que hasta el momento no se ha diseñado el muro como es debido, “sí se han hecho los estudios correspondientes como los son los batimétricos, altimétricos y topográficos, por parte de Cormagdalena para la construcción del muro. Además, se han buscado ingenieros hidráulicos serios. Pero de la construcción para evitar la desaparición de la vereda, nada de nada”.

El primer corregimiento afectado por las inundaciones es El Cerrito, es el más grande; pero, el que corre mayores riesgos de desastres es el de Mata de Caña, porque es un corregimiento que está sobre un barranco y a medida que el río entra, este va cediendo y se va de derrumbando, ocasionando que las casas se puedan caer de un momento a otro sobre sus habitantes”.

En el caso de El Cerrito, el alcalde explicó, que este corregimiento está prácticamente al mismo nivel del río, es así, que cuando la creciente llega, lo hace de manera suave y no representa un peligro de creciente súbita que pueda arrastrar las casas, pero esto si puede suceder en Mata de Caña. Razón por la cual, el alcalde Rangel puso en alerta al Gobierno Nacional para que le dé la prioridad al proyecto en este corregimiento.

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