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Análisis

Perdonan, pero no olvidan

Opinión Caribe

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A los habitantes de Fundación aún los llena de sentimiento recordar la muerte de sus ángeles. Pese a la tristeza que invade sus corazones, las familias de las víctimas se han convertido en ejemplo de perdón y reconciliación.

Aunque pocos han tenido contacto con Jaime Gutiérrez Ospino, el conductor del bus; y Manuel Salvador Ibarra Plaza, líder espiritual de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia con sede en Fundación; sindicados como presuntos responsables de la muerte de los 33 niños y un adulto; la mayoría asegura que no guarda rencor en su corazón.

Pero los que no pertenecen al núcleo familiar de las víctimas guardan muchos resentimientos contra los sindicados.

OPINIÓN CARIBE consultó a varios residentes de los barrios ‘Faustino Mojica’, Altamira y Los Rosales, para conocer su concepto sobre el curso del proceso judicial que se lleva a cabo en contra de estas dos personas.

Así mismo, se les preguntó si consideraban que se estaba haciendo justicia o si falta alguien por responder ante las autoridades.

SE TRATÓ DE UN ACCIDENTE

Para varios padres, la muerte de sus hijos obedeció a un accidente. Algunos confesaron que al principio tenían sentimientos encontrados y querían tomar la justicia por sus propias manos. Con el pasar de los días, esos sentimientos de ira, intenso dolor y deseos de venganza los estaba incitando a cometer locuras por lo que era necesario recapacitar.

Así lo manifestó David Terraza, quien es consciente que un accidente lo puede sufrir cualquier persona. “No puedo negar que los primeros días reaccioné de mala manera; incluso decía que, si me los tropezaba, los mataba; pero poco a poco fui reflexionando, porque yo también manejo carro y sé que un accidente le puede pasar a cualquiera y por eso no podemos juzgar. Yo si estaba ardido, porque no he podido saber qué fue lo que pasó, por qué se prendió ese bus”.

Además, aseguró, que no los dejan entrar a la cárcel de Barranquilla a hablar con los dos capturados porque piensan que les van a hacer daño, “pero nosotros no tenemos resentimientos. Si los tuviera en frente solo les preguntaría ¿por qué se produjo ese accidente?”

Para Terraza, el principal responsable de esta tragedia sin dudas es el Estado. “Un carro en mal estado y sin papeles, ¿por qué estaba circulando por todos lados? Los controles que hicieron un tiempo con las motos y los buses debían llevarlos a cabo antes que ocurriera la tragedia, no después”.

NO LOS CULPAN

Mientras, Sandra Quintero indicó, que “no guardo ningún rencor contra los señores Jaime y Manuel. Si dependiera de mí, ellos no estuvieran presos. Tuvieron una falla humana, es verdad, pero no los culpo por lo que sucedió, porque ellos no quisieron hacerlo. Para mí el directo responsable es el dueño del bus, porque él sí sabía en qué condiciones estaba el vehículo y no debió alquilarlo, sobre todo para transportar a los niños.

El futuro de los dos capturados lo decidirán las autoridades, yo de leyes no sé nada y tampoco soy nadie para juzgar porque en el momento que lo haga me estoy condenado yo también y como dice la palabra: ‘no juzguéis, para que no seáis juzgado’ así que lo que el Señor disponga.

Otros lo aceptan como la voluntad de Dios e indican que “si el Estado los condena, yo no voy a revivir a mi hija. Si el Estado los deja libre, tampoco, por tanto, que las autoridades hagan lo que tengan que hacer con ellos. Pienso que el Municipio también debe responder, ¿por qué si ese bus estaba para chatarrización no hicieron nada? ¿Por qué circulaba normal?”.

PIDEN JUSTICIA

Una minoría clama justicia y les pide a las autoridades que no dejen en libertad a las únicas personas capturadas por este hecho.

Ana Cantillo, le manifestó a OPINIÓN CARIBE, que “espero que no los dejen en libertad, porque todavía no han cumplido con su condena y fueron 33 niños los que murieron ahí. Yo sí los considero culpables, porque al ver que esa buseta estaba fallando, ¿por qué no mandaron a bajar a todos los que iban ahí?

Para mí, todavía falta que las autoridades capturen al pastor evangélico quien desde que ocurrió el accidente se fue y ni más lo hemos visto; y al dueño del bus, él trabajaba aquí, pero no lo hemos visto más”.

Cientos de personas llegan hasta el monumento simbólico ubicado en el lugar donde ocurrió la tragedia para recordar a los 33 niños que murieron el 18 de mayo de 2014.

EN LIBERTAD

Alfredo Cruz Esquea Chávez se encuentra en libertad desde el 25 de noviembre de 2014, luego que el Juez Único Penal de Circuito de Fundación, decretara la preclusión de la investigación contra el imputado.

El propietario del bus había sido capturado el 4 de septiembre en el Estado Zulia, Venezuela, y luego trasladado a la Cárcel Modelo de Barranquilla. Esquea Chávez recobró la libertad de forma inmediata, previo pago de una caución de un salario mínimo legal vigente y el compromiso de comparecer ante la autoridad judicial cada vez que se le requiera.

Los familiares le expresaron a este medio que Esquea acordó entregarse ante las autoridades en el mes de enero del presente año, pero no cumplió. Luego fue citado nuevamente y tampoco asistió, por lo que fue reactivada una orden de captura en su contra.

Por otra parte, la Fiscalía también vinculó en la investigación a Roberto Padilla, quien hacía las veces de pastor en la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia y abandonó el municipio de Fundación una vez se presentó la tragedia y a la fecha, al igual que Esquea Chávez, se encuentra prófugo de la Justicia.

“El pastor de la iglesia nunca apareció. Roberto Padilla debe salir a darnos la cara, él nunca lo ha hecho. Dicen que el señor Ibarra es el pastor y él solo era un líder espiritual del barrio”, concluyeron los familiares.

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