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Análisis

Salud y educación, los gastos más representativos

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Tanto la Asamblea como el Concejo estudian los respectivos presupuestos que les permitirá a los entes territoriales avanzan en su desarrollo económico, administrativo y social.

Por Carlos Cabrera Saavedra

Mientras en la Nación el presupuesto fue aprobado por el Congreso de la República con las modificaciones comentadas en la edición 203 de OPINIÓN CARIBE, días atrás como corresponde a los Departamentos y a los Distritos, fueron presentados a consideración de la Asamblea Departamental y al Concejo Distrital, los presupuestos del Departamento y el Distrito para la vigencia 2018. En ellos se contemplan los gastos que dichas entidades van a realizar con cargo a los impuestos de los ciudadanos y a las transferencias que reciben de la Nación y que también provienen de impuestos, pero recaudados a nivel nacional.

EL PRESUPUESTO DEL DEPARTAMENTO

El presupuesto departamental para la vigencia 2018, propuesto por el Gobierno a la Asamblea asciende al monto de $896.102 millones de pesos tanto en ingresos como en gastos.

Los ingresos departamentales se encuentran compuestos por los corrientes que ascienden a $288.586 millones de pesos y dentro de los cuales la principal renta es el impuesto a la cerveza que representa el 60.8% del total de los ingresos corrientes y, los ingresos de capital se esperan recibir por $67.817 millones de pesos representados en un crédito que se pretende adquirir por $50.000 millones de pesos y por los recursos del balance (no ejecutados) que se espera tener al cierre de la vigencia.

Como se puede evidenciar en la Tabla 1. Las transferencias para educación representan el 57% del presupuesto, mientras que las de salud, apenas superan el 6% del presupuesto. Estas cifras muestran la dependencia de los Departamentos de las Transferencias nacionales.

En la Constitución de 1991, al Departamento no se le cambió su estructura de ingresos de ‘estado cantinero’, que se financia fundamentalmente de impuestos al consumo de vicios (Licores, juegos de suerte y azar, tabaco, entre otros) lo que hace bastante inflexible su posibilidad de mejorarlos, ya que, de promover el consumo, su gasto se verá incrementado producto de los efectos de dicho consumo, teniendo que contrarrestar una gran cantidad problemas que van más allá de la salud. Por lo anterior, es que la dependencia del Departamento de las transferencias es tan alta.

El presupuesto de gastos se distribuye así (ver Tabla 2):

Aunque el presupuesto de la Asamblea deberá ser incrementado como resultado de la aplicación de la Ley 1871 del 2017, que les reconoce más prestaciones a los diputados, el monto inicial representa el 0.44% del presupuesto y la Contraloría el 0.45%. Sin embargo, frente a los ingresos corrientes de libre destinación representan el 3.7% y el 3% respectivamente.

Con los ingresos corrientes de libre destinación de conformidad con la Ley se atienden los gastos de funcionamiento, las transferencias y las obligaciones del Acuerdo de reestructuración de pasivos. La distribución de dichos ingresos en los gastos es la siguiente (ver Gráf. 1):

Como se puede observar en el Gráfico 1° el mayor gasto que se financia con los ingresos corrientes de libre destinación del Departamento son los gastos de personal de la gobernación, seguido del Acuerdo de Reestructuración de Pasivos (20%) y la nómina de pensionados del Departamento que consume el 19% de los ingresos de libre destinación.

Prácticamente la nómina de pensionados es casi igual a la nómina de empleados activos, lo que genera grandes inflexibilidades en el gasto.

“Los recursos del Sistema General de Participación son los que más aportan para financiar al sector educación para el pago de docentes administrativos, directivos, son casi 400 millones de pesos, es decir más del 50% del presupuesto se va para educación y otra proporción de eso se va para el sector salud, todo el tema de la inversión social es importante”, dijo Gonzalo Gutiérrez, secretario de Hacienda del Magdalena.

En relación con las transferencias de la Nación, el gasto más importante lo constituye el pago de docentes que representa casi el 52% del total del presupuesto departamental, dado que la función primordial que cumple el departamento es la prestación del servicio educativo hasta el nivel de básica y media.

“Lo primero es que el Departamento viene los últimos dos años incrementando de manera muy preocupante el gasto de funcionamiento, en especial, lo que tiene que ver con nómina paralela. La idea es revisar para que esa parte en el año 2018 se controle, porque esos son gastos que no redundan en el beneficio social para los habitantes del Magdalena, ese crecimiento injustificado de esa nómina paralela”, señaló el diputado Edward Rodríguez, miembro de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea del Magdalena.

El Departamento hace el esfuerzo por incrementar la inversión, en especial, en infraestructura, pero ante la inflexibilidad de sus rentas y gastos, debe recurrir a la cofinanciación, a las regalías y en últimas al endeudamiento para poder satisfacer las necesidades del Departamento.

Como diputados no tenemos la facultad para modificar el presupuesto presentado por el Departamento, pero si concertar con la Gobernación para que se hagan los ajustes necesarios.

Hay otro punto y es que se incorporen partidas para proyectos que en este momento corren el riesgo de no ejecutarse por falta de recursos que se han destinado para otros temas como es el de la construcción de la universidad en el municipio de El Banco, luchar para que esa partida sea incluida en el presupuesto”, sostuvo un miembro de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea del Magdalena.

Finalmente, el Secretario de Hacienda del Magdalena, Gonzalo Gutiérrez, dijo, que “el prepuesto total lo tiene en estudio la Asamblea Departamental, ahora vienen las discusiones, es decir, lo que está en el Plan Operativo Anual de Inversiones que se presentó a la corporación, que puede ser modificado en el transcurso de las discusiones”.

EL PRESUPUESTO DEL DISTRITO

El presupuesto del distrito de Santa Marta para la vigencia 2018, propuesto por la Alcaldía, asciende al monto de $689.691 millones de pesos, tanto en ingresos como en gastos. Los ingresos se encuentran compuestos por los ingresos corrientes que ascienden a $256.968 millones de pesos y dentro de los cuales las principales rentas son el impuesto predial y el impuesto de industria y comercio y, en los ingresos de capital se tiene prevista únicamente la financiación de prosperidad social para el convenio 436 FIP de 2016.

Las transferencias para educación (29%) y salud (32%), representan la mayor parte del presupuesto tanto en los ingresos como para los gastos (ver Gráf. 2).

El Distrito tiene presupuestado un grupo de ingresos como de ‘terceros’, lo cual no corresponde ni a la técnica ni a la normatividad vigente, en la medida en que, si son de terceros, no deben aparecer en el presupuesto y si son rentas concesionadas deben aparecer en los grupos correspondientes de ingresos corrientes o de capital, así sean sin situación de fondos. Es decir, así la plata no pase por la Tesorería distrital.

En relación con los gastos, los del sector salud y educación, son los más representativos (32% y 29% respectivamente), seguidos de la inversión en los otros sectores que representa el 17% del presupuesto (ver Tabla 3).

Como se puede evidenciar en el Gráfico 3. El presupuesto del Distrito se encuentra orientado fundamentalmente en la prestación del servicio educativo, en el cual el rubro principal lo constituye el pago de docentes y la prestación de los servicios de salud que le corresponde en especial, el pago de la afiliación al régimen subsidiado de las personas identificadas en el Sisbén, las acciones de salud pública y la prestación de servicios de atención básica en especial a la población pobre no afiliada al régimen subsidiado (ver Gráf. 3).

Al restar los gastos de educación y salud, la distribución de los gastos de la Alcaldía Distrital se encuentra conforme al Gráfico 4. De estos gastos, la inversión en los otros sectores diferentes a salud y educación representan el 59% y con ellos se deben atender todos los otros sectores que son responsabilidad del Distrito y que se financian con la transferencia del Sistema General de Participaciones. Los gastos de personal representan el 16%, mientras que el servicio de la deuda Distrital se lleva el 12% de los recursos después de descontar salud y educación.

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