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¿Un negocio rentable?

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Tras una sanción impuesta a Drummond por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales por vertimiento de carbón en la bahía de Santa Marta, la multinacional como parte de responsabilidad social y ambiental le entregó a la playa de El Rodadero tres baterías de baño para el servicio público. Mismas que en la actualidad se han convertido en el ‘florero de Llorente’ entre quienes administran los recursos que estos generan y el foco de delincuencia que se ha generado en torno a estos.

Anuar De la Cruz Medrano

Hoy, cuando se camina por el deteriorado camellón de El Rodadero, se han vuelto parte del paisaje las baterías de baño instaladas en el costado Sur del balneario, mismas que de una u otra forma han mejorado la cara del lugar y ayudado a la descontaminación ambiental del agua del mar puesto que, poco a poco las personas se han concienciado sobre el uso de los baños y han dejado de hacer sus necesidades dentro del mar.

El problema que se teje hoy alrededor de este importante servicio va más allá de lo que aparentemente se ve, es decir, un buen servicio ofrecido por unas mujeres cabeza de familia que con una excelente actitud entregan lo mejor de sí para brindar una grata experiencia a los usuarios y mantener los baños con una limpieza total, a pesar de la falta de cultura ciudadana que caracteriza a los samarios y a muchos que visitan este emblemático balneario de la ciudad dos veces santa.

Cuando se afirma que los baños se han convertido en el “florero de Llorente” de El Rodadero, se hace referencia a dos factores fundamentales que están generando fuertes controversias alrededor de ellos, la primera tiene que ver con el desconocimiento que existe entre los trabajadores de la playa sobre hacía donde se van dichos recursos, de hecho, algunos aseguran que “esos baños deberían ser gratis” como es el caso de Lorena Mejía*, vendedora estacionaria del sector.

Por otra parte, está la preocupación de los habitantes permanentes del sector y de los establecimientos comerciales, puesto que, “alrededor de estos se ha generado un foco de venta de microtráfico y aseguran que las estructuras externas de los baños están siendo destruidas para esconder la droga que luego expenden”, afirma *Marta García, administradora de un edificio cercano a los baños.

 

¿PARA DÓNDE VAN LOS RECURSOS ?

Por no hacerse una rendición de cuentas públicas que muestre a la ciudadanía en qué se invierten los recursos recolectados por las tarifas de los baños, los trabajadores de la playa insisten en que esos dineros se apropian y solo benefician a unos cuantos; Julio Sánchez*, vendedor ambulante de El Rodadero asegura que “se están llenando los bolsillos con estos recursos”.

Iván Calderón Quintero, gerente de Pro-Rodadero.

Actualmente, el servicio de baño en El Rodadero tiene un costo de mil pesos por el uso de las baterías, sin discriminar la necesidad del usuario y cinco mil pesos, por el uso de los casilleros, aunque también manejan una tarifa diferencial para los vendedores informales estacionarios de la playa, a quienes les cobran solo quinientos pesos por utilizar el baño, “de hecho hay a quienes se les permite la entrada gratuita por su condición de pobreza y reconocemos que muchos no tienen ni para pagar quinientos pesos y aguantar unas ganas de ir al baño es algo desesperante”, manifiesta Zunilda Galván, administradora de los baños.

LAS CUENTAS

Dado que el servicio de baños tiene un valor estándar de mil pesos por persona, se puede hacer un cálculo sencillo y promedial para identificar que tan rentable es este negocio.

De acuerdo con datos suministrados por el Situr Magdalena, más de 253.000 visitantes estuvieron en temporada de Navidad y Año Nuevo en el Distrito de Santa Marta. Así las cosas, la información impartida por esta entidad señala, que la ocupación hotelera en el sector de El Rodadero, por lo general, equivale al sesenta por ciento de esta cifra, es decir, alrededor de 151.800 turistas se hospedaron en El Rodadero. Dado que los baños aún no cuentan con torniquetes ni un sistema métrico para cuantificar el número de personas que solicita el servicio, se debe hacer una aproximación.

Suponiendo que de esos 151.800 visitantes el cuarenta por ciento, es decir, 60.720 persona haya usado el servicio al menos una vez, entonces se podría hablar de un ingreso total de 60 millones 720 mil pesos, un ingreso bastante alto en realidad. Ahora bien, teniendo el aproximado de cuánto dinero hay en las arcas, es importante proceder a identificar los egresos y sus valores.

De acuerdo con la información dada por el gerente de ProRodadero, la empresa cuenta con 18 empleados contratados legalmente y con todas las prestaciones, suponiendo que a cada uno se le pague el salario mínimo legal vigente, puesto que, algunos pueden ganar más, se consultó a un contador para saber con exactitud el costo de esos 18 empleados, y este afirmó, que solo en el pago de esa nómina se gastan 23 millones de pesos mensuales.

El gasto de suministros de implementos de aseo para los clientes y mantenimiento de los baños, de acuerdo con la información dada por la administradora de la Promotora, las suma en ese mes de alta afluencia ascendió a 25 millones de pesos. Entre pago de arriendo servicios públicos, porque esos baños de servicio público también pagan agua, energía y alcantarillado, mantenimiento del servicio de vigilancia y mantenimiento de la estructura física, se gastaron, de acuerdo con el libro contable, 19 millones de pesos. Es decir, mal contados, 67 millones de pesos, así que esas baterías trabajan a pérdida.

Todos esos costos en una temporada de alta afluencia, pero, las temporadas bajas ¿cómo se mantiene este negocio? Iván Calderón señala, que han tenido que inventarse otras modalidades de ingreso para mantener esa empresa, entre ellas, una marca de agua que comercializan en algunos sectores de la ciudad.

Aunque la discusión entre las distintas agremiaciones no es la rentabilidad de estos baños, lo que sí es seguro, es que su inseguridad sobre el destino de los recursos que estos producen, se crea, porque ante ellos no se hace una socialización para demostrar a dónde van a parar los mil o quinientos pesos que pagan por el servicio, por ejemplo, una audiencia pública que demuestre que lo recaudado es reinvertido.

¿QUIÉN ADMINISTRA LA PLATICA?

Shadia Olarte, directora del Instituto Distrital de Turismo –Indetur, abre este debate en torno a qué se hace con los recursos recaudados por el cobro del servicio de baño en El Rodadero, quién recauda este dinero y en qué se invierte. Olarte precisa, que “lo primero que deben saber los samarios es que hasta el momento en Santa Marta no existe un cobro por la explotación del espacio público como es usual en otras ciudades, pero, si se está trabajando en ello y el primer lugar en donde se podría implementar sería en El Rodadero, por ello desde el 2012 no se emite ningún tipo de carnet para vendedores ambulantes, puesto que esa modalidad terminó por convertirse en una estrategia para hacer politiquería. Una vez conocido esto, la idea es que los vendedores en la playa tengan una confianza legítima en qué se utilizan los recursos que de una u otra forma se obtienen, eso para esclarecer que por lo menos por efectos de permisos a los vendedores estacionarios no se recauda ningún tipo de recursos”.

Es importante destacar, que los baños están aquí por una retribución que hizo la Drummond luego del desastre ocurrido en 2013. Una vez ellos hicieron la entrega de esta moderna batería de baños, el Distrito tuvo que implementar alternativas para su mantenimiento permanente, por ello, toma la decisión de entregarlos en concesión a la Promotora de El Rodadero –ProRodadero – que está compuesta por las fuerzas vivas de este sector con el acompañamiento de la Secretaría de Desarrollo Económico y del Instituto de Turismo, que se han encargado de mantener en óptimas condiciones los baños, además de haber entendido la dinámica y generado empleos. Tan así, que en la actualidad proveen más de 18 empleos formales a personas en situación de vulnerabilidad de este sector.

Aunque esta promotora es una empresa privada, ellos manejan recursos que se obtienen de un bien público por lo que entidades distritales deben hacerle auditoría permanente para tener una claridad sobre la utilización de los recaudos y su reutilización.

Iván Calderón, gerente de la promotora, advierte, que “si bien es cierto que la única fuente de recurso que tiene esta fundación para su financiamiento es el recaudo del servicio de baños, hoy, no son suficientes para cubrir el ciento por ciento de su mantenimiento”. Afirma, además, que tras asumir este reto empresarial lo primordial fue generar una concepción social sobre esto, por eso en la promotora trabajan, en su mayoría, mujeres cabezas de familia que trabajaban por las noches, pero al producirse el cierre nocturno de las playas, perdieron su actividad comercial. Ahora se han capacitado y cuentan con un empleo digno y con todas sus prestaciones sociales, lo que garantiza una mejor calidad de vida para ellas y sus hijos.

Así como todos los recursos que son obtenidos por el turismo, los cuales varían de acuerdo con la temporada turística, igual pasa con los ingresos de estos, en temporada baja los ingresos no alcanzan para cubrir todas las necesidades que requiere el cuidado de estas baterías.

Las condiciones climáticas de la playa hacen que las piezas de las baterías de los baños se desgasten rápidamente.

Sumado a ello, no es necesario ser conocedor de la ingeniería para evidenciar que los materiales estructurales con los que construyeron estos baños no son los adecuados para edificaciones cerca al mar, esto conlleva a que su mantenimiento sea mucho más exigente y por tanto, más costoso.

Chadia Olarte Directora Indetur

¿QUÉ PASA CON LA SEGURIDAD?

Otra situación preocupante que denuncia la comunidad es la falta de cultura ciudadana, porque alrededor de estas baterías de baños hay problemas de inseguridad, los vecinos del sector manifiestan, que un grupo de personas cada noche se reúne en los alrededores de los baños para vender estupefacientes.

“Han dañado la estructura interna y externa de los baños y en medio de ella esconden la droga para luego venderla. Alrededor del tanque que está enterrado y hoy sellado que funcionó al inicio del servicio de baños como pozo séptico, ahí se reúnen tienen el negocio montado”, *Pablo Ortíz.

Lo cierto de esta denuncia, es que sí se evidencian los huecos que las personas han hecho en las estructuras de los baños, a simple vista parecen solo hechos vandálicos de lo que algunos llaman “desadaptados” sociales, pero los vecinos del sector precisan, que el trasfondo es más siniestro.

Camilo George Díaz, secretario de
Seguridad y Convivencia del Distrito.

¿Y LA AUTORIDAD?

El secretario de Seguridad de la ciudad de Santa Marta, Camilo George, revela, que a la fecha en el comando de la Policía Metropolitana no existe una sola denuncia de la comunidad que pueda ratificar esta anomalía.

“Con el comandante de la Sijín desde la Secretaría de Seguridad se está haciendo un seguimiento especial a unas investigaciones, pero es muy importante que las personas que ven a diario tales comportamientos, instauren las denuncias para que con base en ellas, la Policía Judicial pueda actuar. Si bien es cierto que no hay una denuncia puntual referente al tema, no desconocemos la posibilidad que esto se esté presentando”.

Por ser El Rodadero un sitio de constante afluencia turística, este se vuelve un atractivo para quienes comercializan y expenden estupefacientes y pese a los golpes contundentes que la policía ha logrado dar a estas estructuras, estas siguen proliferando.

¿HAY SEGURIDAD PARA DENUNCIAR?

Sin denuncia no se puede iniciar un proceso investigativo. En la actualidad existen múltiples formas de hacer un denuncia, ya no es necesario ir hasta una oficina o una sede física y es algo que la comunidad aún desconoce, quizás por falta de información de la institucionalidad, ahora solo basta entrar a un portal de Internet e ingresar al link de la Fiscalía que está conectado con el de la Policía Nacional y radica la denuncia a que haya lugar, esto queda bajo total anonimato.

El Secretario de Seguridad indicó, que desde la institucionalidad se necesita que la comunidad denuncie, porque ellos solo pueden movilizarse con base en cifras reales de denuncias, se hace necesario que la comunidad le pierda el miedo a denunciar, porque atesorando ese miedo solo se avalan y fortalecen dichas estructuras de mricrodelincuencia organizada que alimentan su economía basada en actos delictivos.

De buen recibo por los vendedores informales, carperos, propietarios, masajistas y demás actores del balneario El Rodadero, resultó el proyecto con el que la Alcaldía de Santa Marta busca remodelar e intervenir en varios frentes El Camellón de este sitio turístico de La Ciudad, cuya presentación se hizo por parte de la Empresa Distrital de Desarrollo y Renovación Urbana – Edus.

¿HABRÁ UN NUEVO CAMELLÓN EN EL RODADERO?

Implementos de aseo para garantizar la limpieza de los baños.

Dagoberto Ospina, gerente de la Edus, señaló, que: “ya se socializó con la comunidad de El Rodadero la nueva estructura que tendrá El Camellón. Pese a todas las diferencias que se viven con los gremios, la recepción que ha tenido en la comunidad este proyecto es excelente, pues todos coinciden en que es una obra necesaria y que no da más espera. El proyecto ha sido muy bien recibido, algunos nos han manifestado algunas inquietudes, las cuales se han resuelto una por una”.

Con respecto al proyecto, Ospina explicó, que este tiene los insumos y diseños actualizados, “estamos ultimando la metodología para recibir los recursos. La expectativa de la Edus es iniciar los procesos de selección y licitación pública a mediados o finales de marzo, esto significa que en un periodo de 45 días como mínimo, que es lo establecido por la Ley, estaremos adjudicando los contratos para que iniciemos las obras a más tardar en mayo o junio”.

Esta es una obra que tiene un valor aproximado de $13.500 millones, con los cuales se hará la intervención de las redes de alcantarillado y pluvial y la renovación urbanística y de infraestructura de todo El Camellón.

En las socializaciones que se le han hecho al proyecto, participan el alcalde Localidad 3 – Turística Perla del Caribe, Isaac Pertuz; el gerente de la Promotora Turística de El Rodadero, Iván Calderón; el Instituto Distrital de Turismo –Indetur-, la Secretaría de Gobierno y la Policía de Turismo.

Por su parte, para Donatila Pérez, representante de la asociación Asitur, renovar El Camellón de El Rodadero es una gran iniciativa, puesto que no solo beneficia al turismo sino a los trabajadores, porque a través de esta se logrará mejorar la calidad de turistas que llegan a El Rodadero.

Ahora, la inconformidad nace en no saber quién será el encargado de administrar este nuevo Camellón, puesto que la Alcaldía no ha manifestado si lo entregará en concesión como lo hizo con los baños o si será administrado desde el Distrito. Esperar a que estos nuevos aires traigan consigo el fin a la lucha de poderes en El Rodadero y que por fin los gremios logren integrarse y que este nuevo Camellón no se convierta en el nuevo ‘florero de Llorente’ que en vez de unirlos, desate la guerra.

Vestier y sanitario de las baterías

 

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