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Viviendo El Centro

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La inseguridad, la invasión del espacio público, el deterioro de las vías, la prostitución, entre otros problemas, son los que actualmente sufre este escenario declarado patrimonio de Santa Marta.

Anuar De la Cruz Medrano

Desde hace algunos años los ciudadanos de Santa Marta entendieron la importancia de reconstruir el Centro Histórico de la ciudad y darle una nueva proyección a este importante sector. Desde el inicio de esta misión, siempre se habló de una renovación y no una transformación, es decir, nunca se trató de pasar de lo viejo a lo nuevo, por lo contrario, se pensó mejorar lo viejo, pero manteniendo su esencia.

El Centro Histórico de Santa Marta fue declarado Monumento Nacional mediante la Ley 163 de 1959 y es cuando se decide hacer un primer acercamiento a la importancia de aquellos centros urbanos, seguido a esta declaración se constituye el comité asesor para el Centro Histórico conformado por representantes de distintas entidades locales, con el fin de velar por este patrimonio.

En 1992, la Dirección de Patrimonio de Colcultura comisionó a la Facultad de Artes, Oficina de Proyectos de la Universidad Nacional de Colombia, la elaboración de la Reglamentación Urbanística del Centro Histórico, la cual fue aprobada en 1994 por el Concejo Distrital de Santa Marta. Hoy, es considerado Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional, según lo establecido en la Ley 397 de 1997.

Los monumentos ubicados en el Centro Histórico se encuentran deteriorados

¿QUÉ ES EL CENTRO HISTÓRICO?

En el Coloquio de Quito Pnud/Unesco (1977) se definieron los Centro Históricos como aquellos asentamientos humanos vivos, condicionados por una estructura física proveniente del pasado, reconocibles como representativos de la evolución de un pueblo. Los Centros Históricos, por sí mismos y por el acervo monumental que contienen, representan no solo un incuestionable valor cultural, sino también económico y social.

Para el diputado Luís Eduardo Vives González, el Centro Histórico de Santa Marta, representa todo el componente cultural inmaterial de los samarios, es ahí donde permanece la historia de las primeras familias que habitaron esta ciudad, es decir, donde alguna vez vivieron los sirvientes de los grandes señores y los pequeños artesanos.

El arquitecto Carlos Cabal, egresado de la Universidad Nacional y especialista en Diseño Urbano, ganador de la licitación de la primera intervención del Centro Histórico de Santa Marta, asegura, que el centro urbano de Santa Marta tiene un tejido urbano que viene de un diseño ordenado por la Ley de Indias, que exige una retícula precisa, “una de las decisiones más importantes que se tomaron a la hora de hacer el diseño inicial fue, precisamente, respetar el trazado histórico e intervenir las superficies del espacio público para resaltar la arquitectura patrimonial y devolverle el valor social a los espacios”.

PROBLEMAS ESTRUCTURALES

En el diagnóstico realizado en coordinación con el Ministerio de Cultura y la Alcaldía de Santa Marta en cabeza del exalcalde de Santa Marta José Francisco Zúñiga, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, se evidenció el deterioro del Centro Histórico.

Decadencia de la centralidad urbana, porque se presentaba un excesivo crecimiento de los sectores institucionales y económicos por una parte; y por otra, la vecindad con equipamientos como el puerto marítimo y el Mercado Público, el acceso de vehículos pesados al puerto y al mercado producían deterioro de las condiciones urbanas del sector, pues a pesar de tener la ventaja de seguir siendo la centralidad urbana, la intensidad de uso a ciertas horas del día que representan las mencionadas actividades, trajeron consigo actividades no deseables como cantinas, residencias, prostíbulos y venta de drogas.

En el año 2004, fecha en la que se elaboraron los estudios para el Plan Especial De Protección -PEP-, en el Centro Histórico había 42 hoteles, de los cuales solo uno era de dos estrellas y dos, de una. La proliferación de restaurantes, hoteles y residencias de baja categoría contribuían al deterioro del sector.

Movilidad Urbana: el Centro por ser la centralidad urbana de Santa Marta, es un lugar de mucha afluencia, por lo que se presenta un alto flujo vehicular de transporte público, pesado y privado en las vías perimetrales. Así como también congestión vehicular en el interior del mismo.

Deterioro e Invasión del Espacio Público: la decadencia del Centro Histórico, además de ser el reflejo de la mala condición socioeconómica de la zona, es la aparición de vendedores ambulantes que se apropian del espacio público. “El espacio Público en estado de abandono, la necesidad y la afluencia de público, así como la incapacidad de la administración para presentar soluciones, hacen que esta práctica sea cada vez más utilizada por la población marginal y los desplazados de la violencia”.

Expulsión del residente: por el acelerado crecimiento de la ciudad, la aparición de nuevas y atractivas zonas residenciales y la Decadencia del Centro, la mayoría de residentes se traslada a las nuevas áreas residenciales ubicadas fuera del perímetro del Centro Histórico. “entre el año 1992 y el año 2000, la población residente en el Centro Histórico disminuyó en un 18 %, al mismo tiempo que el 21 % de sus predios cambiaron de usos de vivienda a comercial”.

En la actualidad el Centro Histórico es el foco de ocupación del espacio público más significativo que hay en la ciudad.

Pérdida de Competitividad: como resultado del proceso de deterioro del Centro Histórico, “el valor de la tierra y de los arriendos en el sector tiende a disminuir y se convierte en un lugar cada vez menos atractivo para la inversión”, afirmó el diputado Luís Vives.

Destrucción del Patrimonio: los cambios de usos del suelo, predominando los usos intensivos (comercio, institucional, oficinas) y el deterioro urbano, además de la mala aplicación de las normas urbanísticas en el Centro y el deficiente control urbano han llevado al deterioro del patrimonio.

Así mismo, los estudios evidenciaron la carencia de redes de alcantarillado pluvial, la existencia de redes de servicios públicos que deterioran el paisaje urbano y la confusión de funciones en las dependencias del Distrito. Estos problemas, en suma, dejaron en claro el desconocimiento y la falta de sentido de pertenencia de la ciudadanía por el valor patrimonial de la ciudad, para la fecha (2004) el Centro Histórico en lugar de ser concebido como un valor agregado para el desarrollo económico y social del Distrito, era visto como un foco de actividades desagradables e ilegales.

PRIMERA INTERVENCIÓN

Hacia el año 2004, en el marco del Plan Nacional de Recuperación de Centros Históricos, mediante coordinación de la Administración Distrital de Santa Marta, en cabeza del exalcalde de Santa Marta José Francisco Zúñiga, el Ministerio de Cultura y el Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, se elabora el documento técnico de soporte que identifica los principales aspectos a tener en cuenta para la formulación del Plan Especial de Protección del Centro Histórico de Santa Marta.

Es así como la renovación del Centro Histórico empieza a ser una prioridad para los Gobiernos Distrital y Nacional, y por lo cual, en primera instancia, la entidad distrital Corpocentro en cabeza de Mónica Villalobos y con la Asesoría técnica del BID trazan un plan especial a través del cual se recogen los aportes de múltiples visiones y experiencias a fin de ser estudiadas, priorizadas y de acuerdo con su pertinencia, subsecuentemente implementadas.

Para solucionar algunos de los problemas que se presentaban en el Centro Histórico de Santa Marta, el PEP planteaba que: se debía organizar la circulación del transporte público; crear centros de transferencia de transporte y comercio; crear una red de espacio público peatonal que se una con centros de transferencia de transporte y comercio; reubicar a los vendedores ambulantes en los centros de transferencia; integrar el centro con la bahía; equilibrar las actividades institucionales en un solo núcleo, creando un eje institucional; renovar los bordes urbanos con usos residenciales y mixtos y generar una institucionalidad con capacidad de liderazgo y gestión.

En cuanto a la renovación y rehabilitación de espacios públicos, y la mejora de los aspectos socio económicos de la zona se puede ver que el PEP planteaba crear y consolidar un sistema de espacio público ambiental, que permitiera el disfrute colectivo del Centro Histórico, garantizando la calidad ambiental y urbana del mismo, de tal manera que los espacios públicos se constituyeran en un valor agregado para el sector.

El malecón Rodrigo de Bastidas es una infraestructura turística que está en deterioro, foco de ocupación e irregula- res del espacio público.

El diputado Luís Eduardo Vives González precisa, que la inversión proyectada en el turismo, es mayor en ciudades que reconocen el valor histórico de su centro urbano al preocuparse por dar respuesta al interés de los extranjeros en conocer la arquitectura antigua y la cultura local, conservando y realzando lo particular de su sociedad. De esta manera, se producen ganancias que contribuirán a la exaltación del interés productivo de la ciudad.

“Desde el punto de vista funcional, la renovación del Centro Histórico debe estar dirigida a mejorar la calidad de vida de los habitantes, teniendo en cuenta que son estos quienes reconocen su valor patrimonial en el mundo. Es por ello que la ubicación favorable del Centro permite pensar en resolver el problema de vivienda en la ciudad, con el objeto de beneficiar a la sociedad y a la Administración local”.

En este contexto, el diez de diciembre de 2009, el vicepresidente Francisco Santos y el exalcalde de Santa Marta, Juan Pablo Díaz Granados, inauguraron la primera fase de la recuperación del Centro Histórico de la capital del Magdalena.

Nueve años después que se declara a Santa Marta ciudad piloto por haber invertido $40 mil millones por parte de los Gobiernos Nacional y local; del trabajo acucioso de un maestro de la arquitectura, el fallecido italiano Giorgio Lombardi (quien asesoró al equipo local de la Corporación Centro Histórico de Santa Marta (Corpocentro, en el proyecto Plan Centro); del esfuerzo de años de los miembros de la Dirección de Patrimonio; de la ejecución de la obra de Carlos Cabal (ganador del concurso de la Sociedad de Arquitectos para ejecutar los diseños) y del apoyo de dos administraciones de Santa Marta, hicieron realidad lo que parecía un universo de recomendaciones, planos, normas y presupuestos.

EFECTOS DE LAS OBRAS FASE I

Con la renovación y rehabilitación de los espacios públicos como plazas, parques y vías peatonales se detuvo el deterioro físico, mejoró el entorno y el Centro se convirtió en un lugar más agradable, de atracción para los turistas por su patrimonio y su arquitectura colonial; también reactivó las inversiones en la zona y se construyeron edificios. Asimismo, muchos propietarios han retomado sus viviendas que se encontraban en arriendo para reacondicionarlas y convertirlas en lujosos restaurantes u hoteles boutiques.

En cuanto a los negocios en el Centro Histórico, se debe recordar que antes de 2004 no había hoteles superiores a dos estrellas y se hallaban solo 39 restaurantes. Con el inicio de las obras de la fase I del PEP, se adecuaron nuevos bares y restaurantes, lo que aumentó de forma significativa la actividad turística.

La exministra de Cultura, Paula Moreno Zapata, en la inauguración de las obras de la fase I manifestó, que “gracias a este proyecto de recuperación del espacio público, la capital del Magdalena rescata su gran riqueza histórica, arquitectónica y cultural, lo que le permitirá afianzarse como un importante destino turístico, nacional e internacional”.

Las vías y parques de El Centro se convierten en trampas humanas por cuenta del mal estado de los adoquines

¿QUÉ HAY EN LA ACTUALIDAD?

Luego de esa obra significativa que fue entregada a los samarios, el Centro Histórico se ha ido deteriorando y su valor, perdiéndose en el tiempo. Hoy, volvió a ser un sitio con una movilidad caótica, donde pulula la inseguridad, se encuentra sobrepoblado de habitantes de calles, con un alto contenido de contaminación visual, desbordamientos de alcantarillas y problemas de espacio público, entre otros.

El espacio público del Centro Histórico de Santa Marta, consiste principalmente en los espacios de encuentro e integración social, entre los cuales se destacan el Parque Bolívar que está ubicado al frente a la Alcaldía de Santa Marta, donde convergen vendedores estacionarios, turistas y ciudadanos en general.

Asimismo, se destacan la Plaza de la Catedral, lugar en el que se realizan eventos multitudinarios y manifestaciones políticas; el parque Santander o mejor conocido como Parque de Los Novios, donde los ciudadanos acuden los domingos y días festivos a la retreta; la plaza de San Francisco, atrio de la iglesia que lleva el mismo nombre en cuyo costado oriental se ubicaba el antiguo Mercado Público, San Andresito, y el parque San Miguel al lado del Cementerio Central o Cementerio San Miguel. Lugares que fueron reconstruidos en la primera fase del proyecto, pero que hoy están en el olvido, faltos de funcionalidad.

En estos espacios públicos plantean actualmente, problemas de obstrucción e invasión, en tanto que sus áreas son afectadas por un uso comercial constante no solo de locales formales, sino también de ventas ambulantes e informales, con todo tipo de mercancías (frutas, verduras, jugos naturales, dulces, venta de minutos a celular, elementos para el aseo, correas, gafas, cigarros, bisuterías, lencería, y demás). Estas ventas estacionarias están ubicadas principalmente en las áreas articuladoras del espacio público y de encuentro que son los parques (de Bolívar, Los Novios, San Miguel) y plazas (de la Catedral y de la iglesia San Francisco) del Centro Histórico, lo que genera un uso indebido de estos lugares diseñados únicamente para los peatones.

Aura Carolina García Amaranto, secretaria de Desarrollo Económico y Competitividad del Distrito, señala, que en la actualidad el Centro Histórico es el foco de ocupación del espacio público más significativo que hay en la ciudad, además, que el mayor problema se concentra en la avenida ‘Campo Serrano’ o Carrera Quinta.

“En virtud de lo anterior, para entrar a hacer cualquier recuperación del Centro de la ciudad se debe pensar en hacer una inversión integral que incluya la dignificación del comercio en esta importante avenida, para que las inversiones no se vean reducidas y no se incurra en el deterioro de dichas recuperaciones”.

Para la funcionaria, el deterioro de esa primera fase del proyecto de recuperación del Centro Histórico se debió a que pese que en el pasado se hicieron grandes esfuerzos por obtener la recuperación y restauración de este importante sector de la ciudad, las inversiones fueron dedicadas al ámbito de la infraestructura, pero no se acompañó de estrategias de revitalización y dinamización del Centro Histórico como un eje económico importante, además de no haber asegurado recursos para la continuidad de las fases siguientes.

Mónica Villalobos, exsecretaria de Planeación Distrital, asegura, que no existe una cultura de trabajo sinérgico de todas las fuerzas vivas, ni un liderazgo local que permita construir sobre lo construido o de alianzas público privadas para dar continuidad a los proyectos. En estos casos, es necesario señalar las condiciones en las cuales tanto los funcionarios como la empresa privada puedan trabajar conjuntamente en proyectos de ciudad y sea la misma ciudadanía que exija dar continuidad a los procesos, con ingredientes fundamentales como la confianza y la credibilidad entre los distintos actores, pues hoy no existe.

¿CÓMO SE PROYECTA?

Desde la Secretaría de Desarrollo Económico de la ciudad se lidera una nueva fase del plan de recuperación del Centro Histórico, el cual está contemplado en dos grandes dimensiones, la primera es la realización de proyectos de infraestructura para la competitividad y el turismo; y la segunda, en la inclusión productiva de los vendedores informales y recuperación del espacio público.

Este proyecto tendría una inversión de unos $55 mil millones para 9 proyectos en un plazo de realización a 5 años y con una fuente de financiación del 100 por ciento con una alianza público privada -APP-.

Los proyectos contemplados en el componente de infraestructura para la competitividad y el turismo son: actualización del Plan Especial de Manejo y Protección -Pemp-, implementación del Sistema Estratégico de Transporte Público – Setp – Carrera Quinta, recuperación del malecón de la bahía ‘Rodrigo De Bastidas’, modernización del alumbrado público – subterranización de cables, recuperación del frente marino de la bahía, diseño y construcción del Cable Santa Marta – Ziruma – Rodadero, mejoramiento de la malla vial, soterranización de los contenedores de basura y la creación de la manzana cultural: ruta de patrimonio cultural y turístico.

El proyecto Incluye un área total de 35.685 metros cuadrados, de los cuales 31.517 corresponden a área peatonal y 4.168 a área vehicular, con el siguiente detalle: ciclorruta 1.231 metros cuadrados, área peatonal 25.598 metros cuadrados, áreas verdes 358 metros cuadrados y área deck 856.

De igual forma, este proyecto contempla áreas para el deporte y la recreación distribuidas de la siguiente forma, 770 metros lineales de ciclorruta, 1.500 metros lineales de recorrido para trote, 2 estaciones para trabajo cardiovascular, dotadas de 5 equipos cada una, ubicadas en ambos extremos del proyecto, 3 áreas de juegos infantiles, dotadas con 4 equipos cada una.

Render de la recuperación del malecón Rodrigo de Bastidas.

¿QUÉ INICIARÁ ESTE 2019?

Dagoberto Ospina, gerente de la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana Sostenible, Edus, indicó, que el malecón ‘Rodrigo de Bastidas’ es una infraestructura turística deteriorada y presenta ocupación irregular del espacio público.

El proyecto del malecón ‘Rodrigo de Bastidas’, el cual abarca desde la Marina de Santa Marta hasta el parqueadero de la Sociedad Portuaria, intervendrá un total de 35.685 metros cuadrados, de los cuales 31.517 corresponden a área peatonal y 4.168 a área vehicular.

Entre los detalles que fueron expuestos, está la construcción de un paseo de playa, obras de alcantarillado pluvial y la reubicación de los vendedores irregulares. En cuanto a infraestructura, el malecón contará con una ciclorruta, módulos para locales comerciales, baños públicos, juegos infantiles, fuentes de agua, CAI y un escenario semicubierto.

El gerente de la Edus afirmó, que tendrá un costo de 15.900 millones de pesos, con un tiempo estimado de ejecución de 10 meses. Para la realización de este proyecto, el Distrito pignoró las rentas provenientes del puerto hasta el año 2033, en una operación que se llama crédito proveedor y que fue autorizada por el Concejo Distrital.

Otro proyecto que iniciará en este 2019 es la implementación del Sistema Estratégico de Transporte Público, Setp, Carrera Quinta Avenida, este proyecto busca reorganizar el transporte público en el centro de la ciudad con una inversión cercana a los 10 mil millones de pesos.

La exasesora del Ministerio de Cultura para la Formulación de la Política Nacional para la Recuperación de los Centros Históricos de Colombia: Conpes 3658 de 2010 Mónica Villalobos, precisó, que no solo localmente, sino en el ámbito Nacional, no existe todavía una conciencia de la importancia de la gestión, el financiamiento y el montaje operacional de un proyecto para garantizar su ejecución efectiva, por lo cual, la mayoría de Pemp, al igual que pasa con los POT, son documentos y no verdaderas herramientas para construir ciudad. Muchos de estos planes se quedan en buenas intenciones y no son ejecutados. Un Plan debe ser un instrumento de trabajo, una hoja de ruta y debe ser retroalimentado de forma permanente.

Render de la recuperación de la Carrera 5a

 

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