Connect with us

Columnistas

Movilidad social al revés

Avatar

Published

on

La última Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE le ha dado un golpe de realismo a quienes estaban convencidos de que el desarrollo social en este país iba en una tendencia positiva irreversible.  Sinceramente, uno de los más afectados en esta realidad es el Plan de Desarrollo del gobierno Duque, que acaba de ser aprobado por el Congreso de la República. Solo la idea de que el mejoramiento de los indicadores sociales más importantes—pobreza, pobreza extrema, desigualdad, entre otros— casi que por inercia, continuarían en su tendencia ascendente, explica las ambiciosas metas en estos indicadores que se fijaron para el final de este período presidencial. A pesar de esto   los resultados no han sido los esperados, aunque algunos de los autores del Plan afirman que tomaron en cuenta estas cifras y que los esfuerzos que hará el gobierno permitirán cumplir sus ambiciosas metas.

Pero, el panorama es totalmente diferente. Comenzando porque reina el desconocimiento, cuando una sociedad como la colombiana se divide de acuerdo a sus ingresos por categoría y el país no parece haberse acostumbrado a que no son tres, sino cuatro a saber: los pobres, los vulnerables, las clases medias y los ricos. Ha sido tal el no aceptar la existencia de los vulnerables, que instituciones internacionales que siempre quieren quedar bien con los gobiernos, se han atrevido a clasificar este sector de la población como clase media. Craso error, porque como su nombre lo indica, este grupo está en la posición de volver a caer en la pobreza si sucede cualquier factor negativo que afecte sus ingresos. Desde hace un buen tiempo en esta categoría se encuentran aquellos por encima de la línea de pobreza, pero aún lejos de ser clase media. Los vulnerables constituyen la categoría más grande de la población distribuida por ingresos, 39%, no solo en Colombia sino en toda América Latina. Es un resultado de la política social asistencialista de los últimos 30 años.

Al mirar los últimos datos para Colombia (2018) es evidente que aumentaron los ricos, al pasar de representar el 2,3% en 2017 a 2,8% en el 2018. Sin embargo, si se mira que ha pasado en esta década que ya termina, se nota que: esta categoría de población era el 1,9% de la población, con algunas fluctuaciones, pero nunca ha bajado durante los últimos años de representar el 2,4%. Su incremento ha sido de 5 puntos porcentuales. Sin duda, el mayor descenso se ha dado en pobreza que bajó de ser 42% en una tendencia a la baja ininterrumpida hasta el 2017. Pero, la verdad es que se estancó por no decir que se elevó en este último año. Lo mismo pasó con los vulnerables que se están acercando peligrosamente a ser el 40% de la población colombiana. La única categoría que aumenta en este último año es la de los ricos y se descuelgan clase media a vulnerables y vulnerables a pobres. Por eso es una movilidad social al revés.

El estancamiento de la pobreza es un tema serio que lleva a una revisión de las políticas sociales que sí llevaron antes a avances importantes en este indicador. Lo mismo vale la pena destacar sobre los vulnerables, grupo que no se ha estudiado suficientemente en el país. No es un tema menor, porque como resultado obvio, la concentración del ingreso aumentó producto de la movilidad social al revés. Un modelo de desarrollo que concentra los beneficios en unos pocos es un tema que empieza de nuevo a ser muy serio también en Colombia.

 

Click to comment

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply