Connect with us

Opinión

Gestión Cultural

Opinión Caribe

Published

on

Gestión cultural es administrar determinados recursos, en este caso bien o servicio cultural, con unos objetivos determinados. Se relaciona con promover, incentivar, diseñar y realizar proyectos culturales desde cualquier ámbito. Su complejidad es obvia, ya que respecto al término cultura, resulta difícil ponerse de acuerdo, teniendo connotaciones diferentes dependiendo del lugar en que nos encontremos y de acuerdo a su evolución conceptual a lo largo del tiempo. Profesionalmente, es la administración de los recursos de una organización, acontecimiento o infraestructura cultural, con el objetivo de ofrecer un producto o servicio que llegue al mayor número de público o consumidores, procurándoles la máxima satisfacción, en donde los distintos componentes tienen implicaciones específicas para los profesionales de la gestión cultural. 

Intervienen en ella muchos actores de diversas disciplinas y es un grande campo de acción por su rápida evolución, que contribuye al desarrollo social y crecimiento económico de los pueblos, representando para la comunidad de naciones un espacio económico estratégico para las inversiones de capital y el de mayor crecimiento de puestos de trabajo. Este desarrollo o revitalización artística cultural no es un resultado casual o espontáneo, como es sostenido por expertos, ya que existen factores que ayudan a un crecimiento acelerado, como son: contexto, adelantos de la ciencia y la tecnología, inversión de capitales, cooperación internacional, internacionalización de proyectos, redes culturales y artísticas (tejidos de redes), políticas de globalización económica, impacto social y oportunidades de distribución de bienes culturales, entre otros. 

Obliga ello, avanzar en este campo. El impacto económico generado entre nosotros es ínfimo por desconfianza en la capacidad del sector artístico para emprender y ser parte de la economía; los procesos artísticos en el mercado están excluidos; poca asignación de recursos económicos para la formación, promoción y gestión de elencos e industrias culturales; falta de autogestión; cero autonomía de planes de desarrollo y proyectos investigativos en procesos artísticos culturales; favores sin costo de artistas, creadores y diseñadores como subvaloración de la práctica artística, entre otros, influyendo negativamente en la gestión cultural, lo cual obstaculiza en alto grado los procesos de gestión cultural para la sustentabilidad del sector artístico, además de la dificultad en la construcción de valores, confusión de conceptos, funciones, papeles y criterios. 

Impone lo visto, hacer conciencia respecto que todo proceso creativo demanda investigación, trabajo, tiempo, recursos y esfuerzo que debe ser valorado y remunerado. Es respetarse y hacer respetar la práctica artística, talento o creación, especialmente si se pretende realizar gestión cultural para la sociedad. La gestión cultural, con razón se afirma, podría ser un modelo de gestión del futuro. Trabajar no en sectores muy aislados ni muy especializados, sino cada vez más en equipos multidisciplinarios, pluridisciplinares en la necesidad de colaborar en muchos proyectos en los que intervienen tres y cuatro organizaciones con realidades territoriales diferentes, con cooperación internacional y con marcos equitativos diferentes. Debería ser la tendencia para lograr mayor eficacia y eficiencia en los procesos. 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *