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“Galaxia de pensamientos”| Aislamiento inteligente, ¿en serio?

Opinión Caribe

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Por: José Dorian Gómez Santander

Muchos añoramos los tiempos en que los entes educativos se enseñaba de manera permanente, cátedras como la cívica, democracia e inclusive urbanidad, como asignaturas fundamentales para la formación del conocimiento del Estado por parte del individuo, sus responsabilidades, derechos y deberes en sociedad. Estas cátedras quedaron en desuso y al parecer se volvieron anacrónicas para algunos después de la constitución del 1991, cuando se reglamentó específicamente para su cumplimiento; pasando de ser cátedras con extractos fuertes que impactaban en el ser, a unas asignaturas diluidas, insípidas que dejaron de profundizarse y como las buenas costumbres se fueron perdiendo en el olvido.

Habrá sido una política centralizada y oscura que cercenó estas asignaturas por “peligrosas”  debido a que generarían individuos educados en sociedad, que serían más difíciles de engañar en elecciones?  “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde” reza uno de los tantos dichos populares que “cae como anillo al dedo” a todos aquellos “más tercos que una mula” que tuvieron la oportunidad de hacer cumplir la Ley de manera obligatoria y jamás lo hicieron.

En el artículo 41 de la constitución colombiana de 1991, se especifica claramente lo siguiente En todas las instituciones de educación, oficiales o privadas, serán obligatorios el estudio de la Constitución y la Instrucción Cívica. Así mismo se fomentarán prácticas democráticas para el aprendizaje de los principios y valores de la participación ciudadana. El Estado divulgará la Constitución”. Un total saludo a la bandera por todos los funcionarios públicos que tuvieron desde el 91, y los que aún continúan con la responsabilidad de hacerlo actualmente no lo han hecho. 29 de años después esas cátedras no están dentro de una ley estándar general de educación, por lo tanto, la democracia y cívica son cátedras superpuestas e ineficaces por lo diluidas y extractadas

Ahora llegó el tiempo de la cosecha, de recoger la siembra estéril de los gobiernos corruptos y displicentes, que no se preocuparon de educar a la gente en cátedras tan fundamentales como la cívica y la democracia. Pero como el que siembra truenos recoge tempestades, ahora la cosecha en su mayoría está dañada y tratar de implementar un aislamiento “inteligente”, es lo menos inteligente que se puede decidir en estos momentos, en que hubiéramos necesitado una sociedad que conociera valores como la honestidad y el respeto por la justicia, acataría todas las reglamentaciones expedidas para prevenir la expansión de la pandemia.

A mi parecer la Alcaldía Distrital así tuviera las mejores intenciones del caso, se equivocó en expedir el decreto que prohíbe salir a la calle los sábados y domingos hasta que finalice la cuarentena, lo cual generó que la gente se desbordará a las calles, principalmente el día jueves 16 y viernes 17 de abril, con hasta trancones de vehículos no vistos desde que empezó las restricciones.

No detenerse analizar variables como que eran días de quincena (afortunados para lo que reciben dinero en esta época), sumado a la falta de cultura ciudadana, provocó que todos los que podían salir el sábado 18 de abril adelantaran sus actividades, ocasionando todo ese desorden claramente registrado en diferentes imágenes que circulan por las redes sociales. El aislamiento inteligente debería ser basado en la conciencia de las consecuencias de nuestros actos, pero con base en los hechos históricos de una sociedad que ni con restricciones respeta la ley, se ve un panorama complicado si no se consigue rápidamente una vacuna que acabe con esta crónica de muchas muertes anunciadas.

Contacto

José Dorian Gómez Santander

Teléfono: 3004812424-Correo electrónico: josedoriangomez@gmail.com

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