Connect with us

Columnistas

Entre equivocaciones y sin rumbo

Opinión Caribe

Published

on

 

Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza

Elemental sin duda realizar un análisis certero y objetivo de los presentes gobiernos departamental y distrital; pues cada una de las acciones en ambos verse deben desde la polarización que, como estrategia de comunicación y para posicionarse en los medios, el inquilino del Palacio Tayrona y su homóloga en la capital samaria se han encargado de alimentar con fuego; razón por la que cada acto, cada movida y movimiento genera debate en la percepción de la comunidad, al atentar con sus decisiones, malas y peores en el decir ciudadano, que se toman desde sus sedes de gobierno. Y que conste que no es subjetiva esta postura, toda vez que soportada está esta situación en el manejo que a todo le da en el departamento y en el distrito, el inquilino de marras.

A juzgar por la forma, por la dinámica como hasta ahora ha(n) gobernado y por las decisiones tomadas, es claro concluir que han estado caracterizadas por ser la evidente exposición de los prejuicios y la irracionalidad que le es propia. No hay en su gobierno departamental, ni es su extensión distrital, independencia alguna, no es cosa que conozcan los miembros de sus gobiernos, pues dependen de la palmadita, la sonrisa socarrona, el insulto y demás tratos y maltratos oprobiosos que les brinda el inquilino en comento, quien se enfrasca en una retorcida ideología, en una visión del mundo en la que se imponen sus propios intereses y permanente ofuscamiento. Definitivamente no cuenta con colaboradores, sino con vasallos, como se demuestra cuando los escuchamos apocados y genuflexos, montados en peroratas llenas de complacencia y sometimiento.

Es así y no de otra manera la visión de nuestra realidad, una realidad sujeta a su subjetividad que se ampara en un discurso ambiguo, sin dimensión, lo que se demuestra en sus malas y peores acciones a todo nivel. Es todo un mar de totales desatinos, miles son los botones de muestras y no hay manera, en decir incluso de su más cercano círculo que le bate incienso a su alrededor, que jamás ni nunca cambiará esas prácticas al ser un personaje que representaba un pensamiento difuso y equivocado, sin soporte en la realidad, solo en su imaginación, lo que cantado, resumido y decantado se encuentra en su confusionismo, como descarado y creciente cinismo que lo hace apropiar en sus desesperaciones de realizaciones en las que nada tiene que ver, como es el caso último de la clínica de saludcoop.

De cambios y transformaciones positivas menos y nada. Todo han sido incongruencias desde el principio. Rosario inmenso de ambigüedades que cada día lo acercan más al fracaso. Nada bueno se ha cumplido. Nada ha sido cabal y no aparecen los valores éticos que facilitan superar rupturas y robustecer el respeto, cimentar y construir confianza, tender puentes para llegar a acuerdos, colaboraciones, convenios y todo cuanto fundamenta esencialidades, fomenta e impulsa el desarrollo de sociedades poderosas, cuando la justicia no cumple su función, absolviendo o condenando, más aún, hoy en día, con el escándalo de los hechos denunciados acontecidos en el ESSMAR E.S.P. (autodenuncia), alejándose tristemente la solución del agua que reclamamos los Samarios como necesidad primordial, con estos actos graves de corrupción.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *