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Columnistas

¡Aguanta Santa Marta!

Opinión Caribe

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Por: Ariel Alberto Quiroga Vides.

Santa Marta, le debe al país una reivindicación histórica, fue de las pocas ciudades de la Nueva Granada que no apoyó en primera instancia la revolución independentista, aunque también es cierto, que hubo motivos que obligaron a esa posición un poco tibia (Sergio Fajardo 2021), la historia no deja de señalarnos.

Desde hace una semana Colombia no aguantó más, salió a las calles y a punta de tesón logró la caída de la Reforma Tributaria y la salida del Ministro de Hacienda, sin embargo, miles de manifestantes siguen en las calles, y al parecer así va a ser por mucho tiempo, porque este pueblo se cansó.
¿Pero de qué se cansó esta nación? En primera medida, somos uno de los países más desiguales del mundo, lo que genera que la mayoría de oportunidades sean de difícil o fácil acceso, dependiendo de la capacidad económica, del género, orientación sexual e incluso la raza; en mi caso particular me veía en apuros para pagar un salario minino semestral por mi carrera de derecho, lo que generó en mí, una enfermedad llamada fibromialgia, que hasta el sol de hoy me acompaña.

Por otro lado, encabezamos la lista de los países más corruptos del mundo, corrupción que está en todos los estadios de la vida social, pero que principalmente es la bandera de sostenimiento en el poder de todos los gobiernos que ha habido en Colombia y de algunas familias regionales que han alcanzado su estatus a punta de compra de votos y tamales (… en el Magdalena)
Las anteriores, son unas pocas de las mil razones para seguir en la calle y Santa Marta no puede quedarse atrás en este proceso de cambio estructural, esta vez no puede hacerse a un lado y dejar que otras ciudades decidan el futuro. Sin embargo, debemos saber identificar el objetivo. El objetivo es sacar a ese gobierno criminal que ha mostrado su rostro sin careta, que asesina a jóvenes desarmados por una patada, o mientras caminaba en un andén, que lanza dentro de un bus una bomba de humo, que le quita a una madre su único hijo, y que ahora pretende, montar un estado de sitio (Hoy estado de conmoción interior) para poder reprimir sin tanto limite, e incluso destituir a mandatarios regionales que se le opongan. No nos confundamos, dañar los locales comerciales de samarios que con esfuerzo han construido un pequeño patrimonio, solo le dará motivos al uribismo para colocar al pueblo en contra del pueblo.

Algunas personas no comprenden que lo que pasa en Colombia es el resultado de una política bicentenaria de exclusión social, por eso el gobierno responde con tanta violencia, porque no darán cabida a una verdadera democracia, donde las políticas beneficien verídicamente a las mayorías, tanto es así, que desde el exterior se están escuchando poderosas voces que denuncian los excesos de la fuerza pública. Por ejemplo, miembros de la Cámara de Representantes de Estado Unidos, han solicitado retirar la ayuda militar a Colombia por las claras violaciones a los DD. HH por parte de la policía, la Unión Europea también hizo sentir su inconformidad, la ONU denunció que varios de sus miembros en el terreno fueron golpeados por efectivos del escuadrón antidisturbios, todo esto, mientras el defensor del pueblo de bolsillo del gobierno, estaba en una casa campo en Anapoima.
Es hora de que el pueblo Samario siga levantando su voz, pero no contra comerciantes, pequeños y medianos empresarios, porque nosotros también somos pueblo, y en mi caso, seguiré acompañando la lucha social…

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