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El tal contrato ni siquiera existe.

Opinión Caribe

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Por: Edward Torres

 

LAS AMENAZAS DE CAICEDO A LOS BANQUEÑOS

Amenaza el Gobernador Caicedo a los Banqueños con “llevarse el proyecto de la Universidad”, supuestamente porque “le vandalizaron una valla del proyecto” y porque (los Banqueños) “le están amenazando a los contratistas de dicho proyecto”.

Es mentira porque a fecha de hoy el Gobernador Caicedo no ha suscrito ningún contrato de “diseño” o “construcción” de una “sede universitaria” para el municipio de El Banco, ni para Plato, ni para ningún otro municipio del Magdalena, ni ningún proyecto parecido a este.

NO EXISTE CONTRATO, NI CONTRATISTA

Efectivamente, así lo comprobamos al verificar el SIA, donde las Alcaldías y Gobernaciones deben registrar por ley sus contratos. A fecha de hoy la Gobernación del Magdalena ha registrado 723 contratos, y efectivamente, no aparece ninguno que tenga que ver con “construcción”, ni siquiera los “diseños”, de la “Sede Universitaria” mencionada por Carlos Caicedo.

Por si acaso, fuimos más atrás y revisamos los 3092 contratos firmados por Caicedo desde el día de su posesión, y tampoco existe.

Y si es mentira la primera afirmación de Caicedo, y no hay “contrato”, también es mentira la segunda y no hay “contratista”, y la tercera porque tampoco hay “valla” pues la ley establece que esta se instala cuando se firma el “contrato”, y este no existe.

Esas mentiras son una enorme burla a la inmensa necesidad de jóvenes y padres de familia de nuestros pobres municipios, una clara falta de respeto del Sr Caicedo a los Banqueños y Plateños, casi que un insulto.

Pero tan grandes como las mentiras del Gobernador Caicedo, son sus detalles.

Por ejemplo, dijo que el proyecto de construcción de la sede Universitaria de El Banco tendría un costo de $35 mil millones, a financiar “con una deuda contratada con los bancos” que la Asamblea le autorizó el año pasado.

Pero a la fecha el contrato de mayor valor firmado es por $30 mil millones y el que sigue es una prestación de servicios de $12 mil millones (¡¡!!), y ninguno es para una “sede universitaria”. Sólo esos dos contratos se hicieron por licitación pública y de allí hacia abajo ninguno ni siquiera se aproxima a los $35 mil millones anunciados por Caicedo.

Por si acaso, revisamos el presupuesto de gastos de este año a la fecha, buscando una disponibilidad que indique, al menos la intención, pero no aparece ningún concepto acorde para contratar “infraestructura o diseños para una sede universitaria”. Y en el Presupuesto de ingresos a la fecha tampoco aparece apropiado, ni siquiera mencionado, el rubro del “crédito bancario” mencionado por el Gobernador Caicedo, ni se ha registrado en el SIA o el SECOP la contratación de este con banco alguno. Lo dicho, son peores los detalles.

Así que tanto el Presupuesto de este año registrado en la página de la Contaduría de la Nación, como los registros legales de la contratación, comprueban las mentiras del Gobernador Caicedo.

¿SOBRECOSTOS A LA VISTA?

Mientras la Universidad del Atlántico en Suan costó $15 mil millones, la sede de la Universidad de Antioquia en Carmen de Viboral $13 mil millones y la Universidad de Córdoba en Sahagun costó alrededor de $19 mil millones, Caicedo sin estudios ni diseños, dice que la que el va a construir le costará $35 mil millones, es decir el doble y hasta el triple de lo que han costado otras sedes universitarias. Preocupante por los antecedentes de sobrecostos en la Alcaldía de Caicedo en Santa Marta.

Y peor aún, de ser ese el valor, como el mismo ha dicho, no alcanzarían los $40 mil millones del prestamo bancario, para las dos sedes que está prometiendo el Gobernador Caicedo en El Banco y Plato sino solo para una. Otra mentira más, a El Banco o a Plato. ¿Será por eso que está acudiendo al sofisma de “llevarse a otra parte el proyecto”, que no es ni siquiera proyecto?

Y dejamos de último en esta nota al protagonista de la amenaza del Gobernador Caicedo: la valla, que también resultó ser otra mentira.

Mentira porque las vallas en las obras públicas son instaladas por los contratistas en el sitio de construcción, una vez les es adjudicado el contrato, en cumplimiento del principio de publicidad, transparencia y vigilancia ciudadana. Ya explicamos que es una mentira porque en este caso no hay contrato, por lo tanto no hay contratista, por lo tanto no puede haber valla instalada por un contratista que no existe.

¿Y entonces de donde salió la valla de Caicedo? Lo primero, es que fue instalada por la Gobernación del Magdalena, lo cual no está bien pues esta debe ser instalada por el Contratista, que ya vimos no existe.

Lo segundo, que la valla debe decir la información sobre el valor de la obra, tiempo de ejecución, contratista, contratante, entre otras. La valla de Caicedo obviamente no tenía esa información porque simplemente no existe.

Lo tercero, es que en el sitio donde Caicedo develó la valla no se va a construir la obra pues es un espacio público muy pequeño, donde no cabe una Universidad, y que hace años está ocupado por la cancha La Placenta. No solo no se va a hacer allí sino que nadie sabe donde va a ser el lote de construcción, pero el área de la valla no supera los 20 metros cuadrados.

Así que anunciar que esa era “la valla informativa en el sitio donde se iba a construir la obra” fue otra tremenda mentira de Caicedo, otra burla a los Banqueños.

Hace un año Caicedo ante la pregunta de un grupo de periodistas sobre el lugar de construcción de la “sede Universitaria”, señaló de manera desprevenida, con el dedo, un lugar indeterminado en la parte posterior del Hospital La Candelaria, un área de no mas de 300 metros cuadrados ocupada por un solitario árbol de mango hilaza. Otra burla a los Banqueños del Gobernador Caicedo, si recordamos que, en 2017, cuando estábamos gestionando el tema, el rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera, exigía un terreno de al menos de 21 hectáreas, pensando en el funcionamiento de programas agropecuarios y la futura ampliación de la sede. Pero nadie le contra preguntó entonces

Todas esas falencias concluyen en la verdad que todos saben, hasta los entes de control, y es que la tal valla de Caicedo, que no era de una obra verdadera, fue instalada en época electoral para hacerle campaña a su lista de candidatos al Congreso en los municipios, ante el temor de que les estaba yendo bastante mal. Politiqueria y engaño.

Y en últimas, la tal valla no fue “violentada” por nadie distinto de los vendavales y lluvias que estos días azotan a El Banco, que igual destruyeron las vallas de obras del alcalde.

Una valla en una obra que no existe, una amenaza a un contratista que es mentira porque no hay contrato ni contratista, más mentiras que se suman a sus anuncios de amenazas que no existen y a los bloqueos que tampoco existen porque los recursos igual le llegan.

Pobres pretextos para la ineficiente gestión de un Gobernador del Magdalena que no gobierna por estar en campaña política todo el tiempo.

HA HABIDO RECURSOS SUFICIENTES Y DISPONIBLES PARA LA UNIVERSIDAD, SIN ENDEUDAR AL DEPARTAMENTO.

Acudir a una deuda bancaria para financiar las “sedes universitarias” fue otra manera de atrasar y dilatar el proyecto. La Gobernación del Magdalena siempre ha tenido los recursos propios para financiar esta obra, y más en el gobierno de Caicedo:

· Al posesionarse Caicedo encontró $202 mil millones de superávit que le dejó la anterior administración, de los cuales $12 mil millones eran de libre destinación que en 2020 aumentaron a $23 mil millones. En 2021 el superávit en bancos aumentó a $307 mil millones, de los cuales $49 mil millones eran de libre destinación; es decir ha tenido recursos propios disponibles, suficientes y libres, para construir la Universidad, si esa fuese su verdadera intención.

· Siguiendo con el análisis de los ingresos propios disponibles, Caicedo ejecutó entre 2020 y 2022 más de $110 mil millones de inversión con ingresos propios, suficientes para financiar los $30 mil millones para la construcción de las “sedes” o “universidades”, si así lo hubiese querido, como lo confirman las ejecuciones presupuestales de la Gobernación.

· Así mismo, en los 3 años de gobierno que lleva, a Caicedo ya le han aprobado proyectos por $343 mil millones del Sistema General de Regalías, pero no fue capaz de presentar a esta bolsa el proyecto de las sedes universitarias. Cabe recordar que, en cambio, la Gobernación de Córdoba por allí financió los $19 mil millones que costó la sede de Sahagun de la Universidad de Córdoba.

Queda demostrado que el Gobernador Caicedo ha tenido los recursos, que no dependían de aprobaciones de otras entidades ni de endeudar al departamento, pero simplemente no ha querido hacerla. Igual que con otras de sus actitudes, escogió el largo camino de solicitar facultades para endeudamiento a la Asamblea, como pretexto para culpar a otros de su ineficiencia. Y aunque la Asamblea le aprobó la deuda, tampoco lo ha hecho. El inmenso costo social del tiempo perdido ya será irrecuperable.

Cabe anotar como antecedente, que, en sus nueve años como rector de la Universidad del Magdalena, mientras los rectores de todas las Universidades del país inauguraban sedes en los municipios alejados, Caicedo no le llevó una sede ni a su pueblo Aracataca.

Es probable que a raíz de esta columna, el Gobernador Caicedo termine contratando el proyecto dela Universidad. Pero esto no es una competencia de adivinanzas sobre si la hace o no la hace. Es despejar las muchas dudas que aun hay con ese proyecto.

¿UNA UNIVERSIDAD SIN UNIVERSIDAD?

El Gobernador Caicedo habla de una “sede universitaria”, pero en el gaseoso proyecto, no se menciona a ninguna Universidad con la cual se esté trabajando el proyecto, ni siquiera la Universidad del Magdalena, que sería la idónea y competente para definir la oferta académica e implementarlos ante el Ministerio de Educación; y una vez construida la sede, se le entregaría para su administración. Así se hizo en 2016 con la sede de Suan entregada a la Universidad del Atlántico. Pero pareciese que Caicedo va a construir la “Universidad de la Gobernación del Magdalena”, algo ilógico pues la Gobernaciones no administran Universidades.

Pero recordemos que la prestigiosa Universidad del Magdalena y su rector, son otra más de las decenas de entidades con las cuales Caicedo mantiene malas relaciones, como la Asamblea, el Presidente, el DNP, la Policía, los 29 alcaldes y 8 Congresistas del Magdalena, sus siete compañeros Gobernadores del OCAD Caribe, el Presidente de Fedepartamentos… la lista de sus peleas y conflictos es interminable.

Y si la tal “Sede” no tiene una Universidad, eso deja más preguntas:

¿cómo accederá la Universidad de Caicedo a las transferencias por estudiante de Ley 30/92 por estudiante, las cuales son limitadas por departamento? ¿y a las demás transferencias estatales para las Universidades públicas, sino es a nombre de una Universidad pública como la Universidad del Magdalena? ¿Va a construir entonces una Universidad privada administrada por la Gobernación? Si es así, ¿con que recursos lo va a financiar y que costos para los estudiantes implicará? ¿Es esa la Universidad que necesitamos? Por supuesto que no.

Ojala el proyecto no quede en la abortada idea de la Universidad Politécnica Distrital prometida para Santa Marta hace diez años y que ha quedado simplemente en un instrumento de contratación de becas para educación a distancia, una extensión del insostenible programa becas para el cambio.