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El Lobo Sabio: Batahola, aciertos y Desafíos

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Por: Cristian C. Caro Batista.

 

Desde luego que la mayor sorpresa de esta primera vuelta presidencial en Colombia, es sin duda haber llegado Rodolfo Hernández al balotaje de segunda vuelta. Contra todo pronóstico, un poco ausente pero independiente, logro vencer a las maquinarias políticas y a los partidos tradicionales, que quedaron por fuera de la disputa a la llegada de la casa de Nariño.

Muy acertado los resultados de las encuestas que lo veían con un crecimiento vertiginoso en los últimos días de cara a las elecciones, logrando entrever el descontento social de los electorados. Los registros no le daban para llegar a segunda vuelta.

Invamer por ejemplo, para la medición de febrero el ingeniero registraba apenas un 8.2%, mientras que para mayo ya obtenía un 20.9%, quedando por debajo de Federico Gutiérrez candidato del oficialismo, que se mantuvo siempre en el segundo lugar en las encuestas, logrando para mayo un 27.1%. Sin embargo, contra todo pronóstico logro franquear.

Resulta un tanto imposible poder soterrar los diferentes y múltiples escándalos en los que ha salido envuelto Hernández tanto en redes sociales como en su vida pública: Bataholas de corrupción, expresiones sarcásticas contra los pobres, declaraciones xenofóbica contra las mujeres venezolanas, agresión verbal y física, se ha proclamado seguidor de Hitler y más aún parvo conocimiento de la geografía del país.

Llama mucho la atención un hecho en particular: el caso Vitalogic. En el que es procesado penalmente por un juez por la presunta celebración indebida de contrato. Para diciembre del 2017 se dio a conocer un contrato de corretaje firmando por el contratista Luis Andelfo Trujillo y el hijo del exalcalde de Bucaramanga, Luis Carlos Hernández.

Dicho contrato de corretaje acordaba que la alcaldía de Hernández le iba a adjudicar un millonario para construcción y manejo de un relleno sanitario con tecnología de tratamiento que sustituyera al relleno sanitario El Carrasco, a esta multinacional, a cambio de una ‘coima’ 1.5 millones de dólares de dólares que serían repartidos entre los firmantes.

Lo que resulta muy paradójico, pues los resultados de su administración en Bucaramanga, demuestran todo lo contrario. Le quito la chequera a los corruptos. Cero alianzas con las maquinaria políticas tradicionales de la ciudad y más un gobierno de caras al pueblo. Así mismo, el balance fiscal fue muy positivo: paso de tener en 2016 un déficit de tesorería de 236.000 millones de peso a un superávit de 100 mil millones en 2019.

De igual forma, se evidenció una nula contratación amañada: al inicio de su periodo como alcalde paso de un promedio de 1.4 a 40.2 proponente en las licitaciones públicas. Así también, dentro de sus principales obras se destacan: la creación de 92 escenarios deportivos, 36 colegios, 29 parques, 8 centros de salud y 18 ágoras.

Entre otros logros que lo catapultaron con una imagen muy favorable entre los bumangueses, pues al salir de su administración en 2019 según la medición realizada por Gallud, el 64% de los ciudadanos aprobaba su gestión y tan solo un 28% la desaprobaban.

Así pues, Las cosas no están tan claras en el balotaje, recuerde ingeniero que en la boca del horno se quema el pan y por el instante no se puede cantar victoria. El tracking presidencial reflejan un empate técnico entre ambos candidatos, hay muchos temas por los que trabajar. Su campaña y su equipo de trabajo les urge la necesidad de asumir nuevos desafíos:

Primero. Independencia: Su elección y paso a la segunda vuelta se dio por ser un candidato independiente, sin alianza ni apoyo de las maquinarias políticas. El electorado esta fatigado de esas familias poderosas en el poder, que no representan un verdadero cambio en el gobierno y su figura encarna el candidato ideal para vencer la izquierda recalcitrante que representa el pacto Historio, abanderado por el señor de las bolsas.

Segundo. Soslaye la violencia: los debates presidenciales por medios nacionales se han convertido en campo de batalla, que para nadie es un secreto que el candidato opositor es un experto en populismo, en demagogia, conoce muy profundamente el sector público, y no es para menos pues toda la vida ha vivido del estado. Y ha hecho del discurso diplomático, una manera de acorralar y ridiculizar a sus opositores, lo que denota lo abyecto de su campaña.

Tercero. Usurpe nuevos sectores: conquiste a través de su en su plan de gobierno y de su discurso, ese voto antipetrista, que quiere proteger la democracia, la libertad de expresión, la independencia de la política monetaria, la propiedad privada, los derechos de producción, las fiestas y tradiciones culturales, la explotación de los recursos naturales, y más aún salvaguardar la patria.

Y por último, al comenzar a escribir estas notas, pretendí averiguar el significado del nombre Rodolfo. Me llamo mucho la atención lo que denotaba y connotaba esa palabra, que según el portal Wikipedia lo define como: «Aquel que gana la batalla», «El que busca la gloria» o «Lobo sabio». Y eso precisamente lo que encarna Rodolfo Hernández, un lobo sabio ganador de mil batallas: fenómeno en la comunicación; austero; vencedor de la corrupción, de los partidos políticos tradicionales, de las maquinarias electorales, y de la izquierda abominable. Yo le creo al viejito y asevero
citando a Vargas Llosa: “una democracia imperfecta es infinitamente superior a una dictadura