Connect with us

Columnistas

¡Petro, no seas como Caicedo!

Published

on

Por Cristian Robles 

Colombia vive momentos de incertidumbre. Algunos escépticos dicen que dimos un salto al vacío. Otros expectantes quieren ver para creer en el “cambio” que beneficie a los necesitados.

Los discursos llenos de propuestas que reivindican los derechos de las mujeres, campesinos, indígenas, afros, población LGTBIQ+ y profesores, son el pan de cada día tras la victoria de Gustavo Petro y Francia Márquez.

En Santa Marta dicha situación no es nueva. En el 2011 esuchamos una perorata igual. Entonces, se vivía la ilusión con hacer realidad el “cambio”. Todos estábamos alineados a la alternativa anti establecimiento. Apoyamos dividirnos entre: “los de antes y los de ahora” en respuesta a las familias tradicionales que ostentaban el poder.

Lo paradójico es que Carlos Caicedo, exrector de la Universidad del Magdalena, inscribió su candidatura avalado por el tradicional Partido Liberal de Cesar Gaviria, presidido en ese momento por Rafael Pardo y rodeado de dirigentes como: Joaquín José Vives, Francisco Porto, y el empresario Manuel Julián Dávila Abondano, presidente del Grupo Daabon.

Caicedo se convirtió en alcalde de Santa Marta para el período 2012-2015 apoyado por fuerzas tradicionales y al igual que Petro hoy lo hace con Colombia, nos llenó de esperanza al anunciar el exterminio de la corrupción y la mejora de las condiciones de vida de los pobres.

12 años después nada ha cambiado. Con Caicedo y dos de sus herederos: Virna Johnson y Rafael Martínez, Santa Marta es la tercera ciudad más pobre de Colombia, los elefantes blancos se pasean por las calles y el odio y el resentimiento es razón suficiente para convertir en enemigo a todo el que denuncie, critique o se oponga.

Las obras que no fueron terminadas o se construyeron con materiales de mala calidad, están retrasadas y con adiciones multimillonarias. El problema del suministro regular de agua ha sido maquillado y por eso, los samarios cada día tenemos peores condiciones de vida.

¡Carlos Caicedo vociferó un cambio pero Santa Marta nunca cambió! Gustavo Petro hoy pregona el mismo cambio para Colombia por eso le pido que no termine como Caicedo: mintiendo. Necesitamos una profunda transformación en temas de gran relevancia… hay ilusión… hay esperanza… hay motivación… ¡por favor Petro, no mates nuestros sueños como Caicedo lo hizo en Santa Marta!