Metrópolis
El corazón cultural de Santa Marta vuelve a latir
Tras décadas de esplendor, abandono y silencio, el Teatro Santa Marta reabrió sus puertas como uno de los principales escenarios culturales de la ciudad. Su recuperación no solo devolvió un edificio emblemático al Centro Histórico, sino que reactivó un espacio de memoria, encuentro ciudadano y proyección artística que hoy vuelve a ocupar un lugar central en la vida cultural samaria.
Por María M. Montenegro Rumbo
Para los samarios, el Teatro Santa Marta no es solo un edificio. Es un referente urbano que conecta pasado y presente, un espacio donde la cultura ha sido escenario de encuentro, memoria e identidad. Su reapertura representa no solo la recuperación de una infraestructura, sino la reactivación de un lugar que durante décadas ocupó un sitio central en la vida cultural de la ciudad.
Hay edificaciones que se sostienen tanto por su estructura como por el significado que adquieren con el tiempo. El Teatro Santa Marta es una de ellas. Quienes crecieron transitando la avenida Campo Serrano recuerdan su presencia como parte del paisaje cotidiano y como punto de referencia cultural. Hoy, restaurado, el edificio recupera la imagen que tuvo en su inauguración en 1949: un espacio moderno, sobrio y funcional.
Sin embargo, su historia no ha sido lineal. Como otros escenarios emblemáticos, el Teatro atravesó períodos de esplendor, largos silencios y un proceso de recuperación que le permitió retomar su papel dentro de la ciudad.
El origen del Teatro se remonta a 1942, cuando el arquitecto cubano Manuel Carrerá Machado llegó a Santa Marta con una propuesta arquitectónica acorde con el clima y las condiciones del Caribe. Radicado en Barranquilla, Carrerá ya trabajaba con líneas geométricas, ventilación natural e iluminación pensada para el entorno tropical. Su apuesta por el estilo Art Decó coincidía con la idea de modernidad que empezaba a proyectarse en la ciudad.
Así nació el proyecto del Teatro Santa Marta, concebido no solo como un lugar de entretenimiento, sino como una infraestructura cultural capaz de insertar a la ciudad en el circuito urbano y artístico del Caribe colombiano. Su inauguración en 1949 lo consolidó rápidamente como uno de los referentes arquitectónicos y culturales de la región.
Por su escenario pasaron artistas como Raúl Santi, Leandro Díaz, Gustavo Gutiérrez, José Benito Barros y Adolfo Echeverría, así como figuras internacionales entre las que se cuentan José Alfredo Jiménez, el ventrílocuo Carlos Donoso y Mario Moreno “Cantinflas”. Durante varias décadas, el Teatro fue un punto de encuentro constante para el cine, la música y las artes escénicas.
Deli Molina, hoy de 65 años, recuerda ese vínculo temprano con el Teatro. “Desde niña pasaba por allí y veía los carteles de las películas. Cuando lo cerraron, muchos sentimos tristeza porque era un lugar al que íbamos desde pequeños. Me alegra que se haya reconstruido y que podamos volver a entrar”, señala.
Durante cerca de tres décadas, el Teatro fue el principal epicentro cultural de Santa Marta. Ese ciclo se interrumpió abruptamente el 8 de agosto de 1979, cuando un incendio destruyó gran parte de la estructura.
Carmen Camargo, de 78 años, recuerda ese momento como un golpe colectivo. “Era un espacio que nos beneficiaba a todos. Cuando se incendió, la ciudad sintió mucho dolor. Ahora que volvió a funcionar, me parece muy bonito poder regresar”, comenta.
Tras el incendio, el edificio permaneció cerrado durante años, mientras la ciudad se transformaba a su alrededor. El punto de inflexión llegó en 2006, cuando el Gobierno Nacional declaró el Teatro Santa Marta Bien de Interés Cultural del Ámbito Nacional, reconocimiento que abrió el camino para su restauración.
El proceso fue extenso y exigente. La intervención tomó cerca de ocho años y buscó conservar la esencia del diseño original de Carrerá Machado, al tiempo que incorporaba estándares actuales de seguridad, tecnología y accesibilidad. Ubicado entre edificaciones históricas como la Catedral Basílica Menor, el Teatro recuperó progresivamente su lugar dentro del Centro Histórico.
La restauración permitió dotar al escenario de una sala principal con capacidad para 880 personas, equipada con sistemas profesionales de iluminación, sonido, caja escénica y condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida. El 18 de noviembre de 2021, el Teatro reabrió oficialmente sus puertas.
Desde entonces, ha retomado su función como centro de difusión cultural. Se han realizado más de 150 presentaciones entre conciertos, recitales, teatro, ballet, danza contemporánea, conferencias y festivales. Además, cuenta con una sala alterna con capacidad para 120 personas, que permite programaciones paralelas y formatos más íntimos.
Según Álvaro Saade Ribón, jefe de la oficina de apoyo a la gestión de la Secretaría de Cultura, durante 2024 se desarrollaron 265 eventos culturales, con una asistencia de 69.180 personas y una aprobación total de las solicitudes de préstamo del escenario. En 2025, el Teatro ha acogido cerca de 100 eventos, con una asistencia aproximada de 40.000 personas.
En el marco de los 500 años de Santa Marta, el Teatro ha sido uno de los escenarios centrales de la agenda cultural. Entre las iniciativas destacadas se encuentra la exposición inmersiva Uniendo Continentes, una historia compartida, promovida por CAF como parte del Programa de Exploración y Digitalización de Archivos Históricos de Ciudades 500+.
“Son muy pocos los eventos en los que no hay lleno total. Eso demuestra que la ciudadanía estaba esperando que este espacio volviera a abrir y que la cultura recupere su lugar”, señala Saade. Añade que la divulgación anticipada de la programación ha sido clave para fortalecer el vínculo entre el Teatro y el público.
Durante noviembre de este año, Santa Marta fue sede del evento Reencuentro en el Corazón del Mundo, organizado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Más de 200 artistas, comunidades y sabedores participaron en una programación gratuita que incluyó música, diálogo y memoria, con el Teatro como uno de los principales espacios para los encuentros denominados “Diálogos para la Vida”. En ese contexto, la compañía chilena 31 Minutos presentó una adaptación de Don Quijote para el público local.
Saade también destacó el respaldo de la administración distrital al Teatro. “Para el alcalde Carlos Pinedo Cuello, este escenario representa la cultura de la ciudad. No es solo un edificio, es un lugar de encuentro para los samarios. Por eso se ha insistido en mantener una agenda diversa y permanente”, afirmó.
De cara a 2026, el Teatro Santa Marta iniciará su programación con actividades del Carnaval Unificado, en el que será escenario de actos protocolarios y presentaciones artísticas. La apuesta es consolidarlo como un espacio activo, abierto y representativo de la vida cultural de la ciudad.
Cada función y cada nueva programación confirman que el Teatro Santa Marta ha recuperado su lugar. No solo como edificación restaurada, sino como un espacio donde la memoria cultural de la ciudad continúa proyectándose hacia las nuevas generaciones.
