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Metrópolis

Avalancha dejó siete viviendas destruidas en Loma Linda, sector de Gaira

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Eibicidis Castellanos, Líder Social de la localidad 3 manifestó a Opinión Caribe que, en este lugar hay, aproximadamente, 21 familias dignificadas.

 

Las intensas lluvias registradas en las últimas horas en Santa Marta, asociadas a un frente frío que afecta la región Caribe, provocaron emergencias en varios sectores cercanos a los cerros. Una de las situaciones más graves se presentó en Loma Linda, sector del barrio Gaira, donde una avalancha destruyó siete viviendas y dejó a más de 21 familias afectadas.

Eibicidis Castellanos, líder social de la Localidad 3, informó a Opinión Caribe que la zona afectada corresponde a un caserío habitado en su mayoría por miembros de una misma familia. “En el sector de Loma Linda hay aproximadamente 21 familias. Siete viviendas quedaron totalmente destruidas y otras presentan daños por la cantidad de lodo y escombros que ingresó a las casas”, explicó.

De acuerdo con la líder comunitaria, entre los damnificados se encuentran 28 menores de edad, con edades entre 1 y 16 años. Además, dos jóvenes reciben atención médica en una clínica de la ciudad. Una bebé de un año fue rescatada a tiempo y permanece bajo observación médica de manera preventiva. Otra de las afectadas presenta posibles lesiones que están siendo evaluadas por personal de salud.

Castellanos hizo un llamado a la solidaridad de la ciudadanía, señalando que las familias atraviesan una situación crítica. “Se requieren alimentos preparados, porque el servicio de energía y gas fue suspendido en parte del sector y no hay cómo cocinar. Muchas familias lo perdieron casi todo”, manifestó.

Aunque no se reportaron víctimas fatales, las pérdidas materiales son significativas para estas familias de escasos recursos que dependen de sus ingresos diarios. La comunidad espera apoyo institucional y humanitario para superar la emergencia.

Finalmente, uno de los afectados relató como su mamá, su hermana y el perdieron sus viviendas “eso sonó como una gota de agua, pero grande y de inmediato, se viene el derrumbe desde allá arriba. Pero como era de noche, nosotros no veíamos. Menos mal y yo le dije a mi mamá: mami, pasa a los pelaos para la pared, los tienes en la orilla y no se duerman. Y me llevó prácticamente, todo. Gracias a Dios no hubo heridos de gravedad, gracias a Dios yo reaccioné a tiempo”.