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Poder & Gobierno

Hombre abatido en operativo de EE. UU. estuvo presuntamente involucrado en escándalo de tráfico de armas en Santa Marta

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Alejandro Carranza, alias ‘Coroncoro’, murió durante un ataque estadounidense a una lancha en el Mar Caribe. Su historial judicial lo relacionaba con el robo de 264 armas de la Policía en 2016, un caso que involucró a uniformados y fortaleció a la banda criminal Los Pachenca.

La tensión diplomática entre Colombia y Estados Unidos escaló este domingo tras confirmarse la identidad del hombre que murió durante un operativo militar estadounidense en aguas del Mar Caribe. Se trata de Alejandro Andrés Carranza Medina, alias ‘Coroncoro’, un hombre de 40 años con un prontuario judicial que incluye su presunta participación en uno de los mayores escándalos de tráfico ilegal de armas en Santa Marta.

De acuerdo con fuentes judiciales, Carranza fue capturado en abril de 2016 junto a cinco uniformados de la Policía Nacional, señalado de participar en el hurto de 264 armas de fuego de un comando policial de la ciudad. Estas armas habrían terminado en manos de la organización criminal Los Pachenca —también conocida como Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada—, alimentando su estructura armada y operaciones delictivas en la región Caribe.

El escándalo estalló cuando un fiscal pidió un arma como parte de un proceso judicial y se descubrió que había sido retirada sin autorización. La posterior investigación reveló que, entre marzo y septiembre de 2015, decenas de armas desaparecieron de la armería policial mediante maniobras irregulares. Carranza, señalado como cómplice civil, fue una de las seis personas capturadas.

Su muerte ocurrió en septiembre, cuando fuerzas estadounidenses bombardearon una embarcación en la que se encontraba. Según United States Department of Defense, la lancha formaba parte de una ruta de narcotráfico y transportaba cargamentos ilícitos. Sin embargo, su familia sostiene una versión distinta: aseguran que era una lancha pesquera y que el hombre se dedicaba a faenas en alta mar desde su residencia en el sector de Los Cardonales, en Gaira.

“En el video difundido se ve que uno de los motores tenía fallas técnicas”, declaró Audenis Manjarres, familiar de Carranza. La última vez que fue visto con vida fue el 14 de septiembre, cuando zarpó para una jornada de pesca, sin que se haya determinado si cruzó aguas internacionales.

Las autoridades estadounidenses mantienen su versión: que la embarcación estaba involucrada en el contrabando de narcóticos y que el operativo respondía a labores de interdicción en una zona marítima conocida por el tráfico de drogas. Para los organismos de inteligencia, los antecedentes de Carranza con estructuras armadas alimentan esta hipótesis.

Mientras las investigaciones avanzan, la muerte de ‘Coroncoro’ ha abierto un nuevo capítulo en la ya delicada relación entre Bogotá y Washington. El Gobierno colombiano analiza la información disponible y se espera un pronunciamiento oficial sobre si existió —o no— coordinación previa para la operación.