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Columnistas

Gobiernos Abiertos manda la democracia

Opinión Caribe

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Por: José Manuel Herrera Brito*

Importantes tratadistas indican sobre el gobierno abierto, lo siguiente: “Es un gobierno que abre sus puertas al mundo, co-innova con todos, especialmente con los ciudadanos; comparte recursos que anteriormente estaban celosamente guardados, y aprovecha el poder de la colaboración masiva, la transparencia en todas sus operaciones, y no se comporta como un departamento o jurisdicción aislada, sino como una estructura nueva, como una organización verdaderamente integrada y que trabaja en red.” Don Tapscott. “Aquel que entabla una constante conversación con los ciudadanos con el fin de escuchar lo que ellos dicen y solicitan, que toma decisiones basadas en sus necesidades y teniendo en cuenta sus preferencias, que facilita la colaboración de los ciudadanos y funcionarios en el desarrollo de los servicios que presta, y que comunica todo lo que decide y hace de forma abierta y transparente” Calderón y Lorenzo. “Refiere un cambio de paradigma de gestión pública que atraviesa a las instituciones de todos los poderes del Estado, en tanto que el mismo sostiene que la relación con la ciudadanía debe ser el centro del accionar de la toma de decisiones del quehacer público.” Naser, Fideleff y Tognoli. «Aboga por un aumento significativo de la transparencia, el acceso a la información y la rendición de cuentas, lo cual, a la luz de la pandemia del COVID-19, es crucial para garantizar que los recursos destinados a la respuesta y recuperación se usen de manera eficiente y eficaz.» Alicia Bárcena. “Es un diálogo político-valórico permanente con la ciudadanía que, centrado en la transparencia, la participación y la colaboración, construye honor social y valor público” Peter Sharp.

Se colige de lo cual, amén de otros conceptos en tal sentido, que hoy la democracia necesita reafirmarse, generar nuevos caminos y establecerlos, a efecto de garantizar que el trasegar democrático no debe desistir de sus mejores procesos y procedimientos. De la misma manera, impedir que su sustrato, que su esencia, que su fundamento sea objeto de regresiones o retrocesos, lo que vislumbraría alertas y alarmas; toda vez que la democracia para que sea mayormente confiable y razonable, compatible debe ser con las expresiones de libertad de prensa y de participación ciudadana libre en vía de modernización, donde no tengan cabida el estatismo, ni el ideario populista.

Es entender de una vez por todas y ello deberíamos llevarlo a general comprensión, que requerimos de manera importante y urgente transformaciones constitucionales pensadas, repensadas, racionalizadas y adecuadas. Reformas político-económicas de contenido democratizador que garanticen desde lo integral la transparencia pública en todo su espectro. Comenzar una real como verdadera consolidación democrática. Gobiernos austeros, sin corrupción ni impunidad, activos que bien y mejor se adicionen al todo de instituciones y procedimientos que pueden generar contenidos refinados para la solidez democrática de nuestros días de cara al futuro.

Un gobierno Abierto soportado dentro de la legalidad. De acciones elaboradas por el concurso de autoridades en diálogo con la sociedad representada por las organizaciones especializadas en los diversos procesos para el desarrollo de las libertades ciudadanas; lo que implicará contar con un poder Legislativo que funcione.

Acercarnos debemos a gobiernos abiertos, a mecanismos de apertura y participación ciudadana, a una justicia también abierta, limpia, proba, transparente, pronta, cumplida, sin sesgos. Servicios públicos de calidad, en respuesta a la demanda de la gente, oportunos y gratuitos para el alivio y la satisfacción de las necesidades más apremiantes de la colectividad. Así las cosas, garantizado estará un mejor porvenir para las presente y futuras generaciones, sin que ello signifique bajo punto de vista alguno desbordar la institucionalidad desde ninguna arista, sino en contexto de consenso y de velar por los intereses superiores de la comunidad, que no los individuales ni de grupos, que en nada contribuyen a construir democracia ni territorio