Metrópolis
Pueblo Arhuaco recupera salida ancestral al mar tras entrega del predio Los Acantilados
En el marco de los 500 años de Santa Marta, la Agencia Nacional de Tierras (ANT), en articulación con la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entregó el predio Los Acantilados, de 227 hectáreas, a autoridades del pueblo Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta. Lo hecho se traduce en la ampliación de su resguardo conocido como Katanzama.
“Este momento es histórico para el pueblo Arhuaco porque estamos recuperando nuestra relación con el mar, que es esencial para nuestras ceremonias, para el equilibrio espiritual y para la protección de la Madre Tierra. Nuestros mayores iniciaron este proceso hace más de 15 años, pero lamentablemente gobiernos anteriores solo hicieron promesas. Hoy, el presidente Petro nos cumple”, aseguró el cabildo gobernador arhuaco, Luis Enrique Salcedo Zalabata.
Con esta entrega, el pueblo Arhuaco recupera el acceso al mar Caribe, hecho que representa un hito histórico en la restitución de sus territorios sagrados y en el fortalecimiento de su cultura. Además, se consolida el cumplimiento de la directriz presidencial de ampliar y proteger la Línea Negra, delimitación espiritual y territorial de los pueblos indígenas de la Sierra.
La transferencia del predio Los Acantilados se suma a los avances más recientes de la ANT con el pueblo Arhuaco, que ha recibido 1.257 hectáreas en menos de tres meses. El acceso al mar le permite a Katanzama, el resguardo epicentro de la vida política, social y educativa arhuaca, reconectarse con uno de sus lugares sagrados.
“La entrega de este predio, hecha en un acto apartado por completo de la opulencia, como es nuestro proceder, es una victoria espiritual y cultural. Volver al mar es volver a un centro perdido. Como Agencia Nacional de Tierras, estamos garantizando que el territorio deje de ser un sueño y vuelva a ser realidad para los pueblos indígenas”, remarcó el director general de la ANT, Juan Felipe Harman.
Por su parte, Amelia Pérez Parra, presidenta de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), destacó el valor simbólico del predio entregado: “Este predio tiene una connotación especial porque fue incautado a Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’, señalado por las autoridades de ser uno de los cabecillas del narcotráfico. Fue puesto a disposición de la SAE y hoy se entrega al pueblo Arhuaco, lo que representa un acto de justicia histórica y reparación simbólica, al transformar un bien ligado al crimen en un espacio de vida, espiritualidad y reconstrucción cultural”.
Según la cosmovisión indígena, el territorio no se reduce a un espacio geográfico, es un ser vivo interconectado. Por ello, el mar no es un punto final, sino una extensión natural de la Sierra Nevada de Santa Marta: un lugar de origen, destino y armonización con el universo.
“Ya hemos sembrado más de 15.000 árboles en la zona, y vamos a destinar tierras a cultivos de pancoger que garantizarán la soberanía alimentaria de nuestras familias. Este predio, por ser un lugar sagrado, será conservado para beneficio de todo el pueblo Arhuaco, como un espacio para el parlamento, los rituales y el encuentro espiritual. Nuestro propósito es proteger y cuidar la tierra”, concluyó Salcedo Zalabata.
Esta entrega también marca un paso significativo en la garantía de los derechos territoriales de los pueblos originarios y la implementación de la Reforma Agraria, real y efectiva, la cual reconoce sus formas de habitar y gobernar la tierra.
