Editorial & Columnas
¿Qué es el Centro Político? Los egos ideológicos Vs la sensatez pública
Por: Michel Baldovino López
En la discusión de las ideologías es muy difícil encontrar idearios inéditos, el asunto es, que ya no se gobierna con ideologías sino con la sensatez de lo público, la sensatez que genera gobernar con gerencia, con planeación, ejecución y resultados.
Las ideologías siempre serán importantes porque orientan una convicción política, ¡pero Ojo! Las ideologías son contenidos estáticos que pueden tener un rumbo de acuerdo la dirección que da quien decide abordarlos; pero se requiere mucho más que eso, ya hemos visto como muchos pregonan las virtudes de la democracia, pero gobiernan bajo la vanidad y el ego, y las ideologías van a la caneca de la basura.
La gobernanza y la gobernabilidad no dependen de las ideologías, dependen de la capacidad institucional para tener la radiografía de los problemas, el método para estructurar, y el plan para solucionar, y estas son las características de lo que se llama El Centro Político: el sentido de la sensatez pública para gobernar cómo corresponde, sin egos y sin afanes, sin ideologías ni terquedad, pero sí, con mucha objetividad sobre las prioridades de las gentes y los territorios.
Hemos visto como las orientaciones ideológicas llevan al fanatismo y al egoísmo, a tal punto de ver presidentes o gobernadores que deciden no trabajar con los alcaldes por qué son de determinado partido o ideología, o ver gobernantes no continuar las obras o programas de sus antecesores porque alimentan su popularidad, en un país donde el modelo de estado hace indispensable el principio de articulación, que para los extremos políticos no existe.
Colombia, hace años está atrapada en medio de la polarización, de los fanatismos y de las ideologías, y la razón es una sola: los extremos políticos mueven y agitan emociones, no a partir del conocimiento y del pensamiento crítico, sino desde el morbo, la cizaña, los antivalores, los miedos, la venganza; todo bajo una premisa: para ellos la sociedad es ignorante y sensible de manipular.
El centro político en cambio es todo lo contrario, es actuar como es y cómo se debe; fuerte y con determinación no es gritar e insultar, es usar la inteligencia para solucionar, con equilibrio emocional y mesura, con un camino bien organizado desde el primer momento, con juicio y rigor para cumplir a cabalidad una misión de la función pública. El centro político no se basa en las ideologías sino en las virtudes de la sensatez y la gerencia que generan resultados.
Los países más desarrollados no actúan con el impulso de las ideologías, sino con la sensatez de trabajar como corresponde, con mente aterrizada y con sentido de pertenencia.
¿Cómo derrotar esa polarización ideológica?, con educación, educación y educación. El día que tengamos una sociedad con pensamiento crítico, tendremos ciudadanos que evalúen no solo ideologías, sino también programas de gobierno, virtudes de las propuestas, cualidades y antecedentes de los candidatos, y sobre todo: despojarse de los Egos y tener plena objetividad.
