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ONU alerta grave deterioro de derechos humanos y seguridad en la Sierra

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Tras concluir una misión en la región, Scott Campbell, representante en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, manifestó su profunda preocupación por el deterioro de la seguridad y la falta de protección para los pueblos indígenas Arhuaco, Wiwa, Kankuamo, Kogui, Ette Naka y Wayuu, así como para comunidades afrodescendientes y campesinas.

Fue enfático en señalar que, la situación de derechos humanos en la Sierra Nevada de Santa Marta continúa siendo de muy alto riesgo, invitando al Estado colombiano a implementar de manera inmediata la Alerta Temprana 020 del 2 de diciembre de 2025.

“El miedo es generalizado. He escuchado a las comunidades llorar por el abandono y la impotencia frente a las acciones de los grupos armados no estatales y la insuficiente respuesta del Estado”, señaló el funcionario.

ASESINATOS Y ATENTADOS CONTRA DEFENSORES

En su visita a la Sierra Nevada de Santa Marta, Campbell condenó el asesinato de Elizabeth Mojica, profesora indígena Wiwa y defensora de los derechos de mujeres, niñas y niños, a quien le arrebataron la vida en su vivienda el pasado 30 de noviembre en la comunidad de La Laguna, un día antes de la llegada de la misión de la ONU.

Asimismo, denunció el atentado contra Misael Socarrás, defensor de derechos humanos y líder ambiental del proceso de Arroyo Bruno, ocurrido el 12 de diciembre en Riohacha. Socarrás hace parte de la Organización Fuerza de Mujeres Wayuu.

“Este atentado es una señal más del grave deterioro de la situación. Urgimos que se refuerce de inmediato su protección y que se investigue y esclarezca lo ocurrido”, afirmó Campbell.

EL MAGDALENA LLORA

El departamento del Magdalena se encuentra entre los departamentos focalizados por la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos en donde se han documentado en lo corrido del 2025 4 masacres y 8 homicidios de personas defensoras de derechos humanos.

De igual forma, otros puntos identificados por esta organización son los departamentos de La Guajira y César en donde también se evidencian estos actos atroces que ponen en riesgo la seguridad de las comunidades que habitan la Sierra Nevada de Santa Marta.

en municipios de la Sierra Nevada de Santa Marta, ubicados en los departamentos de Cesar, La Guajira y Magdalena.

VIOLENCIAS CONTRA MUJERES INDÍGENAS

El representante de la ONU denunció además graves violencias contra mujeres, niñas y niños indígenas, incluyendo violencia sexual y basada en género, las cuales no están siendo investigadas ni atendidas adecuadamente.

“Los testimonios de las sobrevivientes muestran que estas violencias marcan cada día de sus vidas. Es inaceptable que sus derechos no sean reconocidos ni garantizados”, afirmó.

DEFENSORÍA DEL PUEBLO

También,  recientemente la Defensoría del Pueblo, a través de su Sistema de Alertas Tempranas (SAT), emitió la Alerta Temprana
Estructural 020 de 2025 para advertir sobre el riesgo alto en la Sierra Nevada de Santa Marta  y su área de influencia.

El escenario de riesgo se configura por la intensa y escalada disputa por el dominio de territorios estratégicos entre el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
Son un total de 21 municipios los que están en riesgo. Para la vertiente norte de la SNSM: Santa Marta (Distrito), en Magdalena, y Riohacha y Dibulla, en La Guajira; para la vertiente occidental: Ciénaga, Puebloviejo, Zona Bananera, El Retén, Aracataca, Fundación y
Algarrobo, en Magdalena, y El Copey y Bosconia, en Cesar; para la vertiente suroriental: El Paso, Valledupar y Pueblo Bello, en Cesar, y San Juan del Cesar, Distracción, Fonseca, Barrancas, Hatonuevo y Albania, en La Guajira.

La nueva Alerta Temprana (AT) subsume y cierra las advertencias previas emitidas para El Copey (AT 010-22), Valledupar (AT 032-23) y Dibulla, San Juan del Cesar y Riohacha (AT 010-25), unificando el análisis del riesgo para los 21 municipios de los tres departamentos.
La confrontación se manifiesta en cinco dinámicas. La pimera: control hegemónico de las ACSN, principalmente en Ciénaga y Santa Marta
(Magdalena) y Dibulla (La Guajira). La segunda: pretensiones de consolidación del EGC en Puebloviejo, El Retén, Algarrobo, Aracataca y Fundación, en el departamento de Magdalena; en El Copey, Bosconia, Valledupar y Pueblo Bello, en el departamento del Cesar, y en San Juan del Cesar, Distracción y Fonseca, en el departamento de La Guajira.

Adicionalmente, han sido documentados tratos crueles y degradantes: castigos físicos filmados y difundidos en redes sociales, como el rapado de pelo, en Santa Marta y Ciénaga, ejecutados por las ACSN para imponer un orden armado. La disputa territorial también ha
provocado desplazamientos forzados, confinamientos, y el uso de artefactos explosivos
improvisados en zonas de tránsito indígena. La Defensoría alerta que esta violencia genera impactos humanitarios en áreas urbanas y
rurales, afectando particularmente a pueblos indígenas (Kogui, Arhuaco, Wiwa, Kankuamo, Wayúu, Zenú, Inga, Taganga y Ette Ennaka), población afrodescendiente, población campesina y pescadores, liderazgos sociales y comunales (de juntas de acción comunal), niñas, niños y adolescentes y personas defensoras de DD. HH.

Los grupos armados buscan asegurar sus rentas ilícitas a través de exacciones sobre el turismo, la agricultura de alto valor (café, banano), la ganadería, así como por el tráfico de narcóticos y armas, aprovechando la extensa frontera marítima y los corredores viales claves, como la Troncal del Caribe.

CASAS DE LA MUJER INDÍGENA

Por otro lado, Campbell hizo un llamado urgente a las autoridades locales y departamentales para crear Casas de la Mujer Indígena, espacios seguros de atención, acogida y acompañamiento para víctimas de violencia sexual y de género.

“Es fundamental que las mujeres indígenas cuenten con recursos financieros suficientes y con casas lideradas por ellas mismas, donde puedan apoyar a otras mujeres de sus pueblos”, concluyó.