Editorial & Columnas
Algo que deben tener bien en mente los aspirantes a la Cámara de Representantes por el departamento del Magdalena
Por: Abel Rivera García – Ingeniero y Especialista en ciencias ambientales
Problemática ambiental del departamento del Magdalena
El cambio climático, el aumento de fenómenos naturales y sus consecuentes destrucciones y afectaciones a las poblaciones, refuerzan el llamado de atención a que la humanidad actué por la preservación, restauración y sostenibilidad del ambiente mundial; aun así en los países desarrollados continúa en aumento la emisión de gases de efecto invernadero, la destrucción de los bosques especialmente en zonas como América del Sur y África y pese a que han aumentado los ecosistemas protegidos la disminución de especies sigue creciendo.
Colombia es uno de los 12 países mega diversos del mundo, esa condición le adiciona una responsabilidad adicional a la que de por si conlleva con sus habitantes y es su contribución al planeta; así mismo, su biodiversidad es una gran oportunidad al tiempo que implica una gran responsabilidad en materia de protección, por lo que se requiere de políticas claras frente al tema ambiental no solo natural sino cultural y social pues desde allí se crean las condiciones no solo para la protección como para la sostenibilidad y uso responsable de los recursos naturales.
Es en los sistemas socioculturales donde se pueden hacer los grandes cambios, por ello la función educativa de las Corporaciones Autónomas Regionales, de las Gobernaciones departamentales, de las Alcaldías, debe apuntar a esa transformación sociocultural en las comunidades de incidencia que garantice la preservación y sostenibilidad de los Recursos Naturales en el largo plazo, basado especialmente en acciones ciudadanas de carácter participativo con miras a generar un empoderamiento generación tras generación.
Problemática ambiental por ecosistemas: un reto de educación ambiental
Ecosistema Sierra Nevada de Santa Marta
La Sierra Nevada de Santa Marta, Según el Plan de Desarrollo Sostenible, posee un área aproximada de 21.158 kms2, de las cuales el 30% o sea 6.606 kms2 corresponden al departamento del Magdalena.
Un conjunto muy amplio de factores ha influido en el deterioro acelerado de la Sierra Nevada de Santa Marta, hasta el punto de que hoy se considera en grave peligro su gran diversidad biológica y se ve seriamente amenazado el equilibrio ecológico del macizo. Los diferentes procesos económicos y sociales que se han dado en la Sierra Nevada, especialmente en las últimas décadas, han generado graves efectos ambientales, tales como las sucesivas olas migratorias provenientes de diferentes partes del país que han significado la introducción de formas inadecuadas y no sostenibles de explotación de sus recursos naturales.
Las prácticas de tala y quema indiscriminada, todavía existente en algunas áreas del macizo, la destinación de extensas áreas para pastizales el desarrollo de actividades ganaderas, la introducción y consolidación de nuevas variedades de café sin sombrío o con poco de este, la expansión de cultivos ilícitos y la constante extracción de maderas, han ido destruyendo los pocos bosques primarios y secundarios aun existentes, así como su enorme riqueza y variedad de fauna y flora.
Los principales problemas detectados en la Sierra Nevada de Santa Marta en el departamento del Magdalena son los siguientes:
-Contaminación: Entre los factores de contaminación del recurso hídrico tenemos, aunque ya en menor escala, la pulpa del café proveniente de los residuos del beneficio de éste, y la aplicación masiva de agroquímicos para el establecimiento y mantenimiento de cultivos agrícolas.
-Erosión: El proceso creciente de erosión que se presenta en todos los grados, es el principal problema que acusa actualmente la Sierra Nevada de Santa Marta; ha sido propiciada por un encadenamiento de acciones antrópicas como la deforestación, quemas, localización inapropiada de cultivos limpios, sobrepastoreo, agravándose por las condiciones naturales de la Sierra como topografía escarpada, fuertes pendientes, suelos superficiales, materiales geológicos inestable, intensas precipitaciones, etc. Este proceso ha originado el empobrecimiento de los suelos y bajos rendimientos agrícolas, lo que consecuentemente ha incrementado los problemas sociales y económicos.
-Sedimentación: La sedimentación, es una de las situaciones que se presenta como consecuencia de la erosión; ocasionando serios problemas en las partes planas de la cuenca, en los distritos de riego y en la Ciénaga Grande de Santa Marta, en los sectores donde desembocan los ríos Fundación, Aracataca, Tucurinca, Sevilla y Frío.
-Cambio en el caudal de los ríos: El caudal de los ríos viene presentando drásticos cambios durante las épocas secas y de lluvias afectando las diversas actividades agropecuarias, industriales y domésticas. Estos cambios se vienen originando por la pérdida de la cobertura vegetal en la cuenca, el uso irracional del recurso hídrico por parte de los agricultores y demás usuarios sin el ordenamiento, y control eficaz por parte las entidades del Estado. Por otra parte, en periodos de verano o estiaje la demanda de agua supera la oferta natural en términos generales, haciéndose necesario la presencia institucional oficial en mediación de conflictos, actividades de regulación y reparto de aguas velando por el abastecimiento doméstico de las comunidades de la planicie aluvial.
-La falta de compromiso con el medio ambiente y los recursos naturales renovables: La no concienciación y la falta de educación ambiental de las comunidades asentadas en el macizo, la poca participación comunitaria en los procesos de recuperación y conservación de los recursos naturales, las decisiones unilaterales tomadas por entidades del Estado en la ejecución de actividades tendientes a solucionar los problemas ambientales en la Sierra, la baja asignación de recursos en las soluciones de la problemática ambiental, y la falta de coordinación interinstitucional que genera pérdida de recursos, de esfuerzos y de tiempo, han incidido notablemente en la problemática ambiental que acusa actualmente la Sierra Nevada de Santa Marta.
-Los problemas o conflictos entre actores sociales de la Sierra Nevada por el territorio es otro de los problemas que no se pueden sustraer de esta síntesis.
Ecosistema Zona Costera
-El departamento del Magdalena, cuenta con 220 Km. de costa sobre el mar Caribe y en ella tienen presencia un conjunto de ecosistemas de gran fragilidad. Su extensión aproximada es de 2.177 Kms2 y su localización geográfica estratégica y por su atractivo natural, paisajístico e histórico facilita el desarrollo turístico, portuario, agroindustrial y comercial.
-Estas potencialidades orientan actividades económicas diversas, que a la vez originan conflictos que inciden directamente sobre los recursos naturales y el medio ambiente en general, principalmente por los asentamientos humanos en la llanura costera, y el desarrollo de actividades recreativas y turísticas.
-Los principales problemas ambientales de la zona marino-costera del departamento están asociados a la incompatibilidad de los usos del suelo y a la falta de una racional y eficaz planificación ambiental urbana, que controle, mitigue y maneje la contaminación generada por las actividades humanas de vivienda, industria, comercio, turismo y agricultura y pesca, y su efecto sobre la población, los ecosistemas y recursos naturales localizados en la franja marino-costera del departamento.
-La contaminación del recurso aire producto de las actividades asociadas al cargue y transporte terrestre de carbón, vienen generando en algunos puntos niveles por encima de los permisibles. Esta situación además de deteriorar la calidad de vida urbana es un potencial generador de enfermedades en la población, principalmente del Distrito de Santa Marta y el municipio de Ciénaga.
-Otro de los problemas presentes en las áreas urbanas de la zona costera del departamento es el deterioro ambiental generado por el vertimiento de las aguas servidas y las actividades agroindustriales que son producidas y arrojadas directamente a los cuerpos de agua marinas y continentales. Esta situación es causada por la baja cobertura de servicio de alcantarillado principalmente en los municipios de Ciénaga, Pueblo Viejo y Sitio Nuevo, lo cual determina que en la mayoría de los casos estos residuos van directamente a las corrientes superficiales y en otros casos los residuos se infiltran en el terreno.
-De igual manera el deterioro progresivo en los humedales costeros del departamento viene poniendo en peligro la existencia de la fauna y la flora asociada a estos ecosistemas. En las décadas de los 80 y 90 se redujeron en más de un 70% las áreas de madreviejas del río Buritaca, con mengua en la oferta de los bienes y servicios ambientales que estas prestan en la región.
Ecosistema Ciénaga Grande de Santa Marta
El área de este Ecosistema está comprendida desde el municipio del Cerro de San Antonio, Concordia, El Piñón, Salamina, Pivijay, Remolino y Sitionuevo.
La Ciénaga Grande de Santa Marta (en adelante CGSM), es el complejo lagunar más grande de Colombia con un área aproximada de 3.487 kms2 de los cuales 730 corresponden al espejo de agua. Dentro de esta área se encuentran localizados la vía parque Isla de Salamanca y el Santuario de Flora y Fauna. Es un sistema estuarino localizado en la costa Caribe Colombiana, en cuyo pasado histórico evidenció fuertes cambios ambientales con aumentos y disminuciones del nivel del mar, los cuales dieron origen al sistema lagunar actualmente inmerso en el delta del río Magdalena.
Desde principios del siglo XX, el sistema sufrió alteraciones antrópicas, entre las que pueden citarse la construcción de canales a lo largo del río Magdalena y de sus tributarios de la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM), la desecación de ciénagas menores y principalmente la construcción de la carretera Ciénaga–Barranquilla (periodo 1956–1960). Adicional a estas intervenciones, durante la década de los 60 y principios de los 70, el flujo de agua del río Magdalena hacia el sistema fue interrumpido por la construcción de carreteras (como la de Palermo – Salamina; diques y bordas. Éstos últimos, con propósitos de prevenir inundaciones en las zonas agrícolas y ganaderas y para desviar aguas del río con fines de irrigación.
La suma de todo lo anterior trajo como consecuencias impactos negativos en las condiciones ambientales del sistema, tales como: incremento de la salinidad en los suelos de manglar y cuerpos de aguas internos, y derivado de ello en los recursos como bosques de manglar (pérdida de aproximadamente 285.7 km2 de bosque a 1995) y la pesca (pérdida de biodiversidad y la abundancia, y periódicas mortandades masivas de peces). Los efectos sobre los recursos del sistema han sido igualmente acelerados por una creciente población humana que ha hecho uso indiscriminado de los mismos sin medidas eficaces de regulación y sin vigilancia alguna.
Para enfrentar la adversidad de estas condiciones, el Estado tomó la decisión técnica de aumentar el ingreso de agua dulce del río Magdalena a través de seis caños, los cuales permitirían el restablecimiento del régimen hídrico del sistema. Cuatro de estos caños fueron dados al servicio en 1996 (Clarín, Torno, Almendros y Alimentador), mientras los dos restantes lo hicieron en 1998 (Renegado y Aguas Negras).
Las principales fuentes de agua dulce del sistema son los tres ríos de la Sierra Nevada (Fundación, Sevilla y Aracataca) y el río Magdalena a través de los caños que lo conectan con el sistema CGSM-CP. Todas estas fuentes han sufrido cambios importantes en las últimas décadas. La disminución de los caudales del río Magdalena hacía el interior del mencionado sistema, debido al irregular funcionamiento de los caños que comunican a éste con la CGSM, como consecuencia de la falta de un oportuno proceso de remoción de sedimentos, han provocado en la actualidad la inoperancia de dichos caños.
El sistema lagunar ha sufrido un desbalance hídrico que lo ha llevado a:
-Incremento en la salinidad de las aguas y suelos como un indicador de cambio en el sistema
-Poca circulación de las masas de aguas
-Disminución de la profundidad del agua
-Incremento de la temperatura de las aguas. Por lo tanto, todo lo anterior ha llevado al sistema lagunar a un proceso de poca evolución en su recuperación ambiental.
En la zona costera del Ecosistema CGSM, se pueden identificar varias fuentes de entrada de nutrientes, materia orgánica, sólidos suspendidos y contaminantes al sistema, los cuales son originados principalmente por:
-Los desechos domésticos de los pueblos palafíticos y los asentamientos localizados en la vía Ciénaga-Barranquilla.
-Residuos industriales, agroquímicos, como nutrientes y plaguicidas organoclorados y fosforados utilizados aún por un sector la agroindustria localizada tanto en las zonas cercanas a los caños, como en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta (SNSM);
-Descargas de los ríos, entre los que se destaca la gran cuenca del río Magdalena, que introduce al sistema lagunar todo tipo aguas residuales y una considerable carga de sólidos, a través de los Caños Clarín, Aguas Negras y Renegado y con similar comportamiento, los ríos de la SNSM, el Sevilla, Fundación y Aracataca.
El deterioro de la calidad ambiental del ecosistema de la CGSM en la misma medida que se ha acentuado o evolucionado de forma desfavorable ha incidido negativamente en la calidad de vida de los pobladores de dicho ecosistema. Uno de los indicadores que hacen notable lo anteriormente citado, son los ingresos económicos producto de la actividad pesquera en el ecosistema. Adicionalmente hay que tener en cuenta la preferencia de demanda en el mercado por las especies importantes del “antes” con respecto a las del “después” de las obras. Esto quiere decir que, aunque en 1999-2000 se lograron capturas mayores a las de antes de las obras, la mayoría correspondió a especies de agua dulce (mojarra lora, arenca, mojarra peña, barbules, etc), que en el mercado tienen un valor inferior al de las especies tradicionales estuarinas (mojarra rayada, róbalo y el lebranche).
De manera que, para mantener su nivel de ingresos, los pescadores debieron capturar más peces durante 1999-2000, mientras que entre 2001 a 2003 las abundancias de especies de agua dulce cayeron y las especies estuarinas de mejor valor inician una tendencia leve de recuperación.
Como alternativa a los bajos rendimientos percibidos con las otras especies, el recurso jaiba ha cobrado más importancia por su exportación y la actividad de comercialización de este recurso se ha adaptado a los cambios sucedidos en la pesquería.
Ecosistema Valles y Colinas del Ariguaní
La unidad fisiográfica de Colinas y Valle del Ariguaní tiene una extensión aproximada de 6.400 Kms2, y se localiza en el sector centro y suroriental del Departamento del Magdalena, conformado por el territorio del municipio de Ariguaní y los municipios de Chibolo, Pedraza, Sabanas de San Ángel, Zapayán, Plato, Tenerife y Nueva Granada.
Las microcuencas de este sistema de colinas bajas presentan una aguda deforestación, estimándose en un 10% la cobertura del área en bosques. La degradación de los bosques ha incrementado la lixiviación de los suelos en épocas lluviosas, ha aumentado la erosión y el material en suspensión que es arrastrado por las crecidas que se presentan en los períodos de invierno. La pérdida de retención de las aguas en las microcuencas a consecuencia de la deforestación, han ocasionado que gran parte de los arroyos y quebradas se sequen en verano, provocando en épocas lluviosas arrastres de grandes volúmenes de sedimentos al río Magdalena, Ariguaní y varias ciénagas como la Malibú-Zárate en Plato, Zura, Tapegua y El Morro en Tenerife, y la de Zapayán.
Ecosistema Humedales Del Sur
El área de este Ecosistema está comprendida desde el municipio de El Banco, San Zenón, San Sebastian, Santa Bárbara de Pinto, Santa Ana, Pijiño del Carmen, y Guamal, con una extensión de 292.800 ha.
La principal causa de erosión de esta unidad fisiográfica está soportada por los procesos de sedimentación causados por las escorrentías y desborde del cauce del río Magdalena durante las épocas de altas precipitaciones. Otro proceso de erosión es el causado en las márgenes del río como consecuencia de la dinámica del cauce producto de los procesos de sedimentación de la cuenca y la tala indiscriminada generada por los campesinos, pescadores y ganaderos.
En esta unidad fisiográfica ha modificado el uso del suelo, con la introducción de cultivos de subsistencia como yuca, plátano, cítricos y playones para potreros. Uno de los aspectos que mayor impacto ha generado en la vocación primaria de los suelos es la causada por el fenómeno de orden público a través del desplazamiento de los campesinos a zonas urbanas creando problemas con la invasión de suelos que no tienen vocación para la explotación agrícola.
Factores económicos, políticos y sociales, promovidos legal e institucionalmente, han contribuido al deterioro de los bosques. La dinámica de la deforestación ha sido la mayoría de las veces resultados de políticas sectoriales (sociales, infraestructura, agrarias y de colonización).
La destrucción indiscriminada de ecosistemas de gran valor biológico ha significado la desaparición de muchas especies de fauna y flora, la baja participación del sector industrial forestal en la ecorregión y en el desarrollo social de las comunidades rurales y la limitada capacidad del estado para intervenir efectivamente en las formas de aprovechamiento y conservación de estos recursos. A lo anterior se debe agregar las quemas y factores de orden público como la violencia, que han acelerado los procesos de desplazamientos de grupos humanos hacia áreas de bosque o centros urbanos próximos a sus parcelas.
La gran extensión en humedales de la región crea una vocación anfibia de sus pobladores, que sumados a la escasez de tecnología apropiada; una inequitativa distribución de las riquezas y marginalidad de la región, producen una explotación incontrolada y no sostenible no solo de estos recursos hídricos sino de los recursos naturales en general. El grave deterioro ambiental que presentan los humedales de estos municipios ha ido agudizándose notoriamente en el último quinquenio como consecuencia del acelerado proceso de taponamiento (natural e inducido) que presentan los caños y quebradas que alimentan las diferentes ciénagas existentes en la subregión.
Por otro lado, el taponamiento de los caños ha generado una incomunicación entre los municipios y corregimientos asentados al interior de las ciénagas, ya que la única alternativa de comunicación es por los caños.
Con la construcción del carreteable entre los municipios de El Banco, Guamal, San Sebastián, San Zenón y Santa Ana se dio un proceso progresivo de deterioro en la subregión por la interrupción que generó esta vía, interrumpiendo los flujos hídricos naturales existentes entre el río Magdalena y el interior de las ciénagas del área. Esta situación generó el desecamiento en épocas de verano de importantes cuerpos hídricos y el trastorno de los ecosistemas que trajo como consecuencia una disminución de los recursos ictiológicos en ciénagas y caños. Con esta situación se afectan alrededor de 106.000 habitantes que dependen exclusivamente de la actividad pesquera.
La reducción drástica de la cobertura vegetal de grandes extensiones de tierra para expandir la frontera agrícola, las prácticas inadecuadas para la adecuación de tierra como la quema, el uso indiscriminado a que son sometidas muchas especies de la fauna silvestre para consumo por parte de las comunidades como fuente de proteína, el comercio ilegal de animales, como mascota en laboratorios, etc. son factores que han contribuido al deterioro de la fauna silvestre en el departamento del Magdalena, llegándose al extremo que en la actualidad se encuentran algunas especies en vía de extinción.
La alta sedimentación producto de la degradación ambiental de toda la cuenca del río Magdalena, en los últimos años, ha presentado alteración del intercambio hídrico entre el rio y las ciénagas adyacentes alimentadas por medio de caños y desbordes hídricos.
Principales acciones antrópicas degradantes del medio ambiente y los recursos naturales en el dpto del Magdalena
Se definen por las siguientes conductas ciudadanas:
-Las dinámicas de desarrollo económico y social que presenta el departamento del Magdalena en toda su extensión tienen un innegable impacto sobre su medio ambiente. En primer lugar, proporciones crecientes de la población y el desplazamiento lleva que familias se vean obligadas a vivir en viviendas de bajo nivel, dando origen a comportamientos ambientales fundamentados en la necesidad de subsistencia, combustible y techo, tales como son la tala indiscriminada para la construcción de viviendas, quemas a cielo abierto y/o descapote de cobertura vegetal en terrenos no aptos.
-La ocupación ilegal de los suelos, su parcelación y autoconstrucción clandestina, tipifica amenazas naturales definidas como riesgo de derrumbe en cerros o pendientes, por la deforestación y el descumbre de rastrojos para levantar viviendas.
-Con base en las diferencias existentes entre el uso recomendado del territorio y el uso actual, se presentan ciertos desequilibrios frente al principio de sostenibilidad. En un escenario ideal, muchas tierras agrícolas son destinadas a la actividad pecuaria y áreas que deben ser protegidas y conservadas por su potencial paisajístico, localización y utilización, son invadidas perdiéndose incluso la valoración por las zonas verdes o el espacio público necesario para la circulación vehicular o peatonal. Las actividades desarrolladas por las comunidades que en gran medida surgieron de manera espontánea sin considerar la aptitud vocacional de las áreas, son ahora, una de las principales causas de la degradación ambiental.
-El manejo inadecuado de residuos y vertimientos líquidos en lotes baldíos se hace crítico en época de invierno por el desbordamiento de letrinas que vierten a las calles constituyéndose en un atentado contra la salud pública.
-Las manifestaciones comunitarias costeñas, expresadas en la música y los “pick up” por encima de los niveles de ruido permisibles, los cláxones innecesarios de los vehículos, especialmente busetas de servicio público en el en el ámbito urbano distrital y otras situaciones de ruido ambiental muy propias de la costa, afectan el ambiente y la salud pública.
-Otra situación de contaminación por impacto visual y paisajismo, la constituye el desorden de cables de energía fraudulenta en algunos asentamientos, con la amenaza de riesgo de accidentes e incendios por cortocircuitos; igualmente las vallas y anuncios publicitarios de forma indiscriminada afectan el paisaje urbano de forma significativa.
-Las comunidades consumen y generan sin control todo tipo de artículos desechables, bolsas, icopor, vidrio, lata y los depositan en la vía pública o en cualquier cuerpo de agua. No existe motivación ni cultura de aprovechamiento, así mismo es poco el nivel de conciencia y hábitos de utilización, ahorro y de separación de la fuente.
-La percepción ciudadana respecto del reciclador y su actividad es negativa, se juzga la recuperación de residuos como una actividad marginal. En el gremio de recicladores, existe un bajo nivel de conocimiento del manejo adecuado, transformación y comercialización de residuos sólidos.
-El consumo irracional de agua y energía eléctrica; adicionalmente no hay suficiente concientización por parte de las entidades ambientales competentes, siendo la tarifa a pagar el mejor control, no obstante, esto no culturiza al individuo que no es responsable directo del pago.

Imagen: Tomada de la red Google.
