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Fundación, Magdalena, bajo la barbarie criminal

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En los primeros dos años de la actual administración municipal, Fundación acumula 100 homicidios, con una tasa de 66,7 por cada 100.000 habitantes. La cifra, lejos de ser un dato aislado, refleja un deterioro sostenido de la seguridad en el territorio. El balance incluye masacres, asesinatos de mujeres y menores de edad, así como la persistente presencia y disputa de estructuras armadas ilegales.

 

Por: Arnol Sarmiento

El municipio de Fundación, Magdalena, ubicado en un corredor donde convergen estructuras armadas ilegales, atraviesa uno de los momentos más críticos en materia de seguridad en los últimos años. En los dos primeros años de la administración de la alcaldesa Luz Helena Andrade, el panorama de orden público evidencia un deterioro sostenido que hoy enciende las alarmas institucionales y ciudadanas.

De acuerdo con cifras de la Plataforma de Derechos Humanos PDHAL, construidas con base en registros de Medicina Legal, Fundación ha acumulado 100 homicidios en los últimos 24 meses. Con una población aproximada de 75 mil habitantes, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, la tasa anualizada alcanza 66,7 homicidios por cada 100.000 habitantes, un indicador que ubica al municipio en un nivel considerado muy alto en estándares de seguridad.

Pero más allá de la estadística, los hechos revelan la crudeza del contexto. Entre 2024 y 2025 se han registrado el asesinato de cuatro mujeres —tres de ellas en menos de un mes—, dos menores de edad víctimas de las balas, una masacre que dejó cuatro jóvenes muertos en un mismo hecho, el hallazgo de un cuerpo desmembrado en pleno centro del municipio, a plena luz del día, y el asesinato de un uniformado de la Policía Nacional. Episodios que no solo reflejan violencia letal, sino también un claro mensaje de intimidación y control territorial.

Fundación, Magdalena, golpeado por la violencia contra la mujer

El impacto social ha sido profundo. Comerciantes, líderes comunitarios y habitantes de barrios periféricos denuncian temor constante, mientras las estructuras armadas han consolidado su presencia. La reiteración de hechos violentos en cortos periodos sugiere dinámicas de confrontación y disputa criminal que no han sido contenidas de manera eficaz.

Fundación, Magdalena: entre la barbarie criminal y el silencio

Ante el agravamiento de la situación, la administración municipal ha convocado consejos de seguridad con acompañamiento de autoridades departamentales. Como medida inmediata, la alcaldesa Luz Helena Andrade expidió el Decreto No. 0016 del 13 de febrero de 2026, mediante el cual se cancelaron todos los actos culturales y de celebración de los Carnavales 2026 y se adoptaron disposiciones transitorias para preservar el orden público entre el 13 y el 16 de febrero.

El decreto establece, además, ley seca desde las 6:00 p. m. del viernes 13 de febrero hasta las 6:00 a. m. del lunes 16 de febrero de 2026, prohibiendo el expendio, consumo y porte de bebidas alcohólicas en establecimientos abiertos al público y en espacios como parques, vías, plazas y andenes.

Si bien estas decisiones responden a una coyuntura crítica, esto no implica que las restricciones temporales sustituyan una política integral sostenida en inteligencia, judicialización y presencia institucional permanente. Las cifras evidencian que la violencia no es episódica, sino estructural.

Fundación enfrenta hoy el desafío de recuperar el control territorial y restablecer la confianza ciudadana. Los números muestran un deterioro progresivo y los hechos recientes confirman que la política de seguridad requiere ajustes profundos o, en su defecto, una implementación real y efectiva. La contención de la crisis no admite dilaciones: la magnitud de los homicidios y la sevicia de algunos crímenes reflejan un municipio sometido a la presión de actores armados que continúan imponiendo el miedo como mecanismo de dominio.