Connect with us

Metrópolis

Comenzó la poda controlada de la Bonga del barrio 20 de Julio

Published

on

Tal como se había anunciado, y en cumplimiento de una orden judicial, desde tempranas horas de este jueves inició la tala controlada, es decir, la poda de la emblemática Bonga ubicada en la carrera 16 entre calles 6 y 7 del barrio 20 de Julio. La intervención ha generado opiniones divididas entre la comunidad y líderes ambientales que se muestran a favor y en contra de la medida.

Las labores comenzaron dando cumplimiento a una acción de tutela presentada por ciudadanos que argumentaron que el árbol representa un riesgo para la seguridad de las viviendas cercanas y de las personas que transitan por el sector. En la providencia judicial se estableció que el Distrito deberá ejecutar la tala controlada en un plazo perentorio, con acompañamiento técnico de las entidades competentes, entre ellas el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa).

De acuerdo con los estudios técnicos otorgados por el Dadsa, el árbol presenta un deterioro estructural severo en la base del tronco, con ahuecamiento y necrosis avanzada del tejido leñoso. Según la evaluación, esta condición compromete la estabilidad mecánica de la Bonga y aumenta el riesgo de colapso, especialmente en situaciones de vientos fuertes o lluvias intensas.

El informe también señala la presencia de cavidades internas y pérdida de tejido estructural, además de la cercanía del árbol con viviendas, cableado eléctrico y zonas de tránsito peatonal, factores que incrementan el peligro para la comunidad.

Voz de la comunidad

En el lugar hicieron presencia ambientalistas que se oponen a la intervención, así como ciudadanos que manifestaron su aprobación del procedimiento.

Álvaro Rodríguez, residente cercano del sector, aseguró que el árbol representa un peligro para la comunidad. “Se han hecho reuniones y se han enviado cartas. Si el árbol se hubiera podado y cuidado a tiempo, no se habría extendido tanto. Si para la Alcaldía representa una insignia, lo mejor sería que compren las casas alrededor y cuiden el árbol”, expresó.

Por su parte, la lideresa de la Localidad 2 y ambientalista Ana Karina Castañeda manifestó a Opinión Caribe su inconformidad con la decisión. Señaló que el proceso lleva siete años y que con la intervención se perderá un patrimonio biocultural para la ciudad.

“Es una indignación. Las administraciones anteriores permitieron que las personas construyeran alrededor. Esta Bonga es historia, es memoria”, afirmó.

Castañeda también denunció presuntos daños causados al árbol por parte de algunas personas. “La comunidad lo ha venido matando poco a poco echándole aceite. Esto nos cae por sorpresa. Después, cuando nos quedemos sin los árboles, ahí nos lamentaremos. Hoy lo que se está haciendo es un desastre ambiental”, concluyó.