Metrópolis
Juzgado ordena entrega del Cementerio San Miguel a la Diócesis de Santa Marta
La disputa por la administración del Cementerio San Miguel en Santa Marta tuvo este martes un nuevo giro. En cumplimiento de una medida cautelar emitida por un juzgado penal, la Diócesis de Santa Marta retomó oficialmente el control del camposanto luego de casi tres años de confrontaciones jurídicas alrededor de su manejo administrativo.
El procedimiento se desarrolló desde las primeras horas de la mañana de este 12 de mayo con acompañamiento de unidades de la Policía Metropolitana y funcionarios judiciales, quienes hicieron presencia en las instalaciones del cementerio para garantizar el cumplimiento de la decisión.
A partir de ahora, la administración quedará en manos de la Fundación Juan Pablo II, entidad vinculada a la Diócesis, que asumirá tanto los procesos administrativos como las actividades eclesiásticas y litúrgicas que históricamente se realizaban en el lugar.
El abogado Diego Duque Zuluaga, representante jurídico de la Fundación Juan Pablo II, confirmó que el ingreso al cementerio se realizó por orden del Juzgado Cuarto Penal Municipal con funciones de control de garantías.
“Desde esta fecha la Diócesis ejerce nuevamente la propiedad y titularidad del Cementerio San Miguel”, indicó el jurista durante el operativo.
Mientras se adelanta la reorganización interna y la reactivación de los servicios funerarios y administrativos, el cementerio permanecería cerrado durante aproximadamente dos días.
La controversia jurídica se remonta al manejo del camposanto por parte del sacerdote Hernando Fajid Álvarez Yacub, quien estuvo ligado a su administración durante cerca de dos décadas. El proceso judicial en su contra continúa avanzando por presuntos delitos relacionados con administración desleal y falsedad en documento privado.
De manera paralela, también sigue en revisión su situación canónica ante instancias del Vaticano, en medio de uno de los episodios más complejos que ha enfrentado recientemente la Iglesia católica en Santa Marta.
