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De muelles turísticos a red metropolitana: Podemos construir el transporte público marítimo en Santa Marta

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De muelles turísticos a red metropolitana: Podemos construir el transporte público marítimo en Santa Marta

Por: Anderson Marin Vidal. Abogado, Magíster en Urbanismo, Planeamiento y Diseño Urbano | Doctorando en Planificación Urbana.

La propuesta para construir seis nuevos muelles en Santa Marta plantea conectar el Aeropuerto Simón Bolívar con puntos neurálgicos como El Rodadero, el Centro Histórico y Taganga. A primera vista, la idea de habilitar estas plataformas para que embarcaciones privadas trasladen visitantes parece una excelente iniciativa turística. Sin embargo, frente al colapso por tráfico y el deterioro de nuestro transporte y vías terrestres, limitar esta infraestructura al mero uso recreativo o privado es desaprovechar una oportunidad histórica. Ha llegado el momento de pensar en grande: los seis muelles deben ser el paso cero para consolidar un sistema integral de transporte público marítimo para todos los ciudadanos. Porque el primer turista de una ciudad es el residente de ella.

A nivel global, el paradigma del transporte urbano está volcando su mirada al agua. Ciudades costeras e intermedias enfrentan lo que en investigación urbana denominamos «fricción espacial»: el embotellamiento crónico causado por una topografía compleja y vías saturadas, como ocurre hoy en la Av. del Ferrocarril o la vía del cerro Ziruma. Ante esto, los sistemas de ferrys urbanos o water buses se están consolidando rápidamente no como una excentricidad turística, sino como ejes troncales de movilidad alternativa y descarbonizada que compiten en velocidad y eficiencia con el tráfico terrestre.

Para que Santa Marta dé un salto cualitativo, el modelo de pequeñas lanchas privadas debe escalar. La ciudad tiene el potencial —y la demanda metropolitana— para implementar embarcaciones tipo catamarán o ferrys ligeros con capacidad para 70 pasajeros o más.

Las cifras y la teoría respaldan esta transición hacia lo público. Un bote privado de 10 plazas moviendo turistas tiene un impacto nulo en el tráfico de la ciudad. Por el contrario, un sistema regular de embarcaciones de más de 70 pasajeros, operando con frecuencias preestablecidas e integrado tarifaria y físicamente con el Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP), generaría alivios medibles. Reduciría dramáticamente la «Tasa de Inequidad Modal», ofreciendo a trabajadores, estudiantes y samarios de a pie una alternativa rápida y digna para esquivar los eternos trancones entre el sur y el centro, al mismo tiempo que atiende eficientemente el flujo aeroportuario.

Esta necesidad se hace evidente al cruzar la vocación económica con la realidad demográfica. Santa Marta supera hoy el millón y medio de visitantes anuales, lo que significa que miles de trabajadores del sector turístico y de servicios requieren desplazarse diariamente a estas zonas de alta densidad. A esto se suman las proyecciones inmobiliarias y hoteleras en áreas clave como Pozos Colorados, que en los próximos años amenazan con saturar definitivamente la Troncal del Caribe. Más importante aún es la altísima demanda de la población flotante: miles de personas que habitan en Ciénaga pero que trabajan o estudian en Santa Marta, Un sistema marítimo bien planificado captaría esta demanda insatisfecha.

Para dimensionar su viabilidad, hablemos de cifras técnicas. Si se opta por ferrys eléctricos tipo catamarán, cuyo calado bajo (menos de 1.5 metros) es ideal para operar cerca a la costa sin requerir dragados profundos, el costo por embarcación oscilaría entre 1.5 y 2 millones de dólares, pero garantizaría una reducción del 40% al 50% en costos operativos frente al diésel. Si estructuramos una red de 6 estaciones operando durante 16 horas diarias (de 6:00 a.m. a 10:00 p.m.) con despachos cada 30 minutos, se requeriría una flota activa de apenas 5 a 6 embarcaciones. Este modelo matemático permitiría movilizar de manera cómoda y rápida entre 4,000 y 5,000 pasajeros diarios.

Desde la perspectiva ambiental y urbanística, el transporte acuático masivo es altamente sostenible. Al ser eléctrico, el ahorro en emisiones de carbono es directo: se evitaría la emisión de cientos de toneladas de CO₂ al año que hoy producen decenas de autobuses diésel atrapados en ralentí. Además, el mar funciona como una «autopista infinita» que no requiere mantenimiento de asfalto ni expropiación de predios, minimizando la huella ecológica de la infraestructura; una solución brillante para una ciudad que físicamente ya no puede expandir ni ensanchar más sus vías. Urbanísticamente, los muelles dejarían de ser puertas traseras cerradas para transformarse en verdaderos nodos de intermodalidad y espacio público frente al mar.

La inversión en estos seis muelles es la infraestructura base; la semilla. Pero el diseño del servicio es lo que definirá su éxito a largo plazo. Santa Marta no necesita simplemente puntos de embarque para yates o lanchas de tour. Necesita sentar las bases normativas, técnicas y operativas para una flota de transporte público fluvial y marítimo. Aprovechando lo que la naturaleza le ha dado, un mar infinito lleno de oportunidades. Esta seria la oportunidad de samarios y visitantes de vivir y acercarse al mar.

El mundo ya entendió este mensaje. A nivel local, el proyecto ‘Businú‘ en Montería demuestra que es posible integrar el agua a la movilidad diaria de los ciudadanos. A nivel internacional, metrópolis de topografías complejas han resuelto sus problemas así: desde los icónicos transbordadores del Bósforo en Estambul, hasta el ‘Chao Phraya Express’ de Bangkok o los nuevos autobuses fluviales en el río Han en Corea del Sur, que conectan hábilmente sitios turísticos estratégicos con la periferia urbana. Ciudades como Lisboa (con sus ferrys en el Tajo) o San Francisco también lo hacen con un éxito rotundo. Si estas ciudades lo están haciendo, ¿por qué Santa Marta no? Llegó la hora de pensar en grande y ser un ejemplo de innovación para el país. basta con solo mirar el mapa para darnos cuenta que la ciduad crece y se expande hacia su frente costero, desde Taganga hasta Cienaga, casi toda la costa ya esta urbanizada o en proceso o en algun plan parcial segun el POT.

Si diseñamos estos seis muelles con los estándares técnicos de un sistema de transporte masivo (espacios de espera cómodos, accesibilidad universal, conectividad inmediata con paraderos de buses), estaremos dejando la puerta abierta para que, en un futuro cercano, la red se expanda hacia Ciénaga o el Parque Tayrona. Santa Marta tiene el mar de frente; es hora de usarlo para democratizar nuestro derecho a movernos y que pase de un atractivo lejano y de postal a uno cercano y vivible, con lo mas comun y natural que hacemos en una ciudad, movernos.

Figura 1. Propuesta conceptual del Muelle Intermodal de Transporte Público en Santa Marta. Visualización de la infraestructura que conecta con estaciones de Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP). Se destacan los accesos bioclimáticas con paneles solares y la integración directa con los buses de la ciudad. Fuente: Elaboración Anderson Marín Vidal, con el apoyo técnico de Inteligencia Artificial (IA), 2026.

Figura 1. Propuesta conceptual del Muelle Intermodal de Transporte Público en Santa Marta. Visualización de la infraestructura que conecta con estaciones de Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP). Se destacan los accesos bioclimáticas con paneles solares y la integración directa con los buses de la ciudad. Fuente: Elaboración Anderson Marín Vidal, con el apoyo técnico de Inteligencia Artificial (IA), 2026.

Figura 2. Proyección de embarcación tipo catamarán 100% eléctrico para el transporte público marítimo de Santa Marta. Operación de un «water bus» de media capacidad ( 70 pasajeros) diseño de bajo calado y cero emisiones está proyectado como un servicio regular integrado al SETP para conectar el Aeropuerto, El Rodadero, el Centro Histórico y Taganga. Fuente: Elaboración propia Anderson Marín, con el apoyo técnico Inteligencia Artificial (IA), 2026.

 

Figura 3: Nuevo Sistema de Transporte Publico Businu en Montería, Fuente: Redes sociales Alcaldía de Montería.

 

Figura 4: Hangang Bus: Sistema de transporte público de pasajeros sobre el Rio Han. Fuente: https://english.seoul.go.kr/seoul-policy-archive/hangang-bus/

 

Referencias y Bibliografía

• Alcaldía de Montería. (2021). Proyecto Businú: Sistema de Transporte Público Fluvial de Montería. Documentos de planificación urbana. Secretaría de Tránsito y Transporte.
• Candela Technology AB. (2024). Candela P-12 All-Electric Passenger Ferry: Technical Specifications and Operational Costs. Recuperado de https://candela.com/p-12/
• San Francisco Bay Ferry (WETA). (2023). Rapid Electric Emission Free (REEF) Ferry Program: Transition to Zero-Emission Ferries by 2035. WaterEmergency Transportation Authority. Recuperado de https://www.sfbayferry.com/reef
• Seoul Metropolitan Government. (2023). Seoul tooperate commuter water bus on Han River starting in 2024. Oficina de Planificación de Movilidad.
• Sistema de Información Turística del Magdalena (SITUR). (2024). Reporte anual de ocupación y flujo de visitantes en Santa Marta y el Magdalena. Ministerio de Comercio, Industria y Turismo / FONTUR Colombia.