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Santa Marta si salió, el mensaje interno y hacia el país
Después de 12 años del más hipócrita socialismo en Santa Marta, de que nos insuflaran en la sique y en las venas un odio de clases solo comparables a las diatribas del Granma, y de que nos acostumbráramos hasta el límite de la rebelión intelectual, que toda la culpa de las desgracias históricas del distrito era “de los de antes”, en Santa Marta se logró lo impensable, una marcha masiva de rebeldía ciudadana no convocada por el PCC, ni por Fuerza Ciudadana, ni por el Pacto ni ningún colectivo nacido y enquistados en aquellas ideas económicas que a gritos manifiestan su inconveniencia.
¡No! esta marcha fue llamada por una ciudadanía que por lo general no salía a las calles, que por lo general no abandona sus responsabilidades como padres, madres y gente verraca adicta al trabajo, y que por lo general no manifiesta su inconformidad dañando la propiedad privada, pero que también, por lo general, cuando ve lo construido en 200 años de república peligrando ante la obstinación de intentar lo dañino, se lanza a la plaza a pelear por sus derechos hasta limites insospechados.
Que en Santa Marta la convocatoria haya sido tan exitosa, es muestra de que la gente en estas tierras después del experimento fallido de Fuerza Ciudadana no quiere ni de fundas volver a vivir el atraso y el fanatismo de los últimos 12 años, y que tampoco desea que lo que acá fracasó, se lleve por delante a toda la nación, con resultados probablemente más catastróficos.
Ahora bien, los samarios hicieron la tarea, sin embargo, es a los samarios a quienes mas la historia les exige, pues en la misma línea, tenemos el doble objetivo de impedir que los saqueadores con un falso sentido de pertenencia caribe regresen, y que otros con ruanas, hagan lo mismo al pleno de la nación, de tal suerte, que es imperativo seguir defendiendo lo logrado desde 1810, con la claridad que debe mejorar y acomodarse a los tiempos, pero sin complejos adanistas y menos con la rabia destructiva del anarquismo.
A pesar de que el Presidente preso en su laberinto ideológico y congelado en los últimos años de la década del 80, no entiende que lo sucedido el 21 de abril es el sonido de una avalancha que terminará por engullirlo, y escupirlo en el ostracismo de la infamia, estoy seguro que su miopía es lo mejor que nos puede pasar, toda vez que será el combustible que impulsará el deseo cada vez mas creciente, de que o gobierna para todos y no solo para su pequeña logia mal formada de ideólogos inútiles, o seguramente no alcanzará al 07 de agosto de 2026, y contando con suerte para él, lo mejor que le puede pasar es que le daremos una paliza en las próximas presidenciales.
Por último, es importante reconocer el esfuerzo organizativo de nuestros veteranos de la fuerza pública, de los militantes del Centro Democrático y otras colectividades, de esa pléyade de abogados que de frente o tras bambalinas han socavado los intentos de saltarse la Constitución en el territorio y a nivel nacional, de la garganta estruendosa de Iván Fernández Zúñiga que a cada segundo animó a las huestes convencidas de que estar en esa marcha, era estar del lado correcto de la historia…
