Editorial & Columnas
Progresismo entre lo imaginario y real: Algunas precisiones
Por: Carlos Arteaga España
El progresismo es un tema de contenido y no de forma, aun cuando algunos de manera habilidosa manipulen esta realidad. Me interrogaba alguien si esa conceptualización binaria izquierda- Derecha para entender la política se mantenía en este momento histórico. Ni Petro, ni Uribe la reivindican, quizás porque ese encasillamiento les perjudique en términos electorales o presumiendo la buena fe creen realmente que esa construcción que toma mayor fuerza en el siglo xx hoy no resulta de recibo en los nuevos escenarios ciudadanos.
De cualquier forma, lo que si resulta inocultable es que existen en el calendario de la historia universal dos tendencias predominantes en la concepción de la vida: Los que se sienten cómodos con el statu quo y quienes siempre desean que la sociedad está en permanente evolución.
Me referiré en estas breves y sucintas líneas al progresismo como concepción vital mas allá del ropaje, donde no se agota y se puede confundir. Entonces según mi entender las líneas mínimas que debe tener en su ser y en la práctica quien abrace esta manera de concebir la, la política, la ética y la sociedad serían las siguientes:
Concibe el Estado como instrumento. El Estado debe intervenir en el trafico económico, no para aniquilar la iniciativa privada y el libre mercado, sino porque comprende que la igualdad formal derivada de las revoluciones burguesas del siglo 18 se aísla de unas realidades tangibles derivadas de la posición original en que los seres humanos entran al gran juego de la vida. Un país como Colombia donde impera la desigualdad en todas sus formas, jamás puede darse el lujo de tener un Estado Gendarme, que se circunscriba a los asuntos policiales y seguridad. La Carta de 1991 tiene una tensión entre esas dos visiones, por un lado, se protege el mercado enmarcado en un modelo liberal, pero el componente dogmático sirve de freno y dique al interés y la codicia natural que tiene el capilista. Se protege la propiedad privada, pero la misma tiene una función social (art 58 C.N.) Entonces comprendemos que hombres como Darío Echandía (el arquitecto jurídico de la reforma de 1936) López Pumarejo, Rafael Uribe Uribe, Gaitán formalmente hombres venido de un partido burges liberal entendieron que no bastaba la libertad formal sino se le dotaba de contenido y se revisaban las tesis defendidas por liberales formales y conservadores de entonces.
Entiende la dignidad humana como epicentro de todo el Estado y las relaciones humanas. La conocida sentencia de Kant viene muy apropósito “el hombre es un fin en si mismo” En días recientes se ha descubierto que algún(os) representantes del progresismo en algunos emprendimientos particulares usaban sus trabajadores del senado para tarea particulares, y en otros casos pagaba salarios de miserias a su trabajadora configurando una explotación laboral. Fariseísmo puro y duro ¡Es indigno e indefendible que este y los otros que van esa ruta porten sobre si el rotulo del progresismo ¡Pues porque si me gano 45 millones de pesos pago a mi prójimo un salario de miseria ¡Validos de la necesidad apremiante de muchos compatriotas los explotan y los instrumentalizan ¡Esa cosificación repugna a un progresista real, serio y de contenido! Por actuaciones de esta y otro pelambre, se cree en el imaginario que no existe diferencia real entre estos y los históricos esclavistas de todas las horas.
Es dialecto y antidogmatico. Un hombre que se adscribe a esta visión no da por sentado que tiene la razón como propiedad intangible. Es liberal en la discusión, y toda tesis esta dispuesta a debatirla en cualquier escenario, de suerte toma para si la dialéctica como herramienta de trabajo. No teme ceder si encuentra argumentos mas fuertes y de mayor peso que los suyos. Vela porque los argumentos contrarios también tengan audiencia, no teme que sean sometidos al escrutinio. Eso tiene cimientos en la tolerancia frente al otro. Viene a bien la conocida frase del gran Voltaire a Diderot “No estoy de acuerdo con tu opinión, pero daría hasta mi ultima gota de sangre con tal que puedas expresarla “La antítesis de esto es el talante dictatorial, la verdad única ¡Uniformar las conciencias ¡Lideres de este talante renuncian al debate en sus organizaciones, pues la voz del jefe no tiene apelación! Algo estilo profesor Jirafales” Yo nunca me he equivocado sino una vez que pensé que me había equivocado”
La solidaridad y la renuncia a la neutralidad. Fernando Savater le dice en su Ética a Amador que la única obligación que tiene en la vida es no ser imbécil, lo que se reduce en que no todo da igual, que se debe tener posiciones ante la existencia, se debe apostar para la felicidad y renunciar a ciertas actitudes reprobables que narra extensamente en ese bello texto. La carta de 1991 tiene como uno de sus principios la solidaridad, sin embargo, me refiero mas a la actitud frente a nuestros semejantes mas allá del deber axiológico. Muchos sectores les importan un bledo el crecimiento de la miseria en la periferia de las ciudades, y un día esa “gentuza” que ellos desprecian salen a sus sectores privilegiados entonces la respuesta es aliarse con grupos de limpieza social ¡He allí una miseria humana, cuan básico pensar en que los de abajo tengan los mínimos existenciales , que sus hijos no tengan mas destino que la delincuencia ¡Solidaridad es pensar en que también otros tienen sus angustias, sus quereres, sus sueños, y que si posibilitamos que el statu quo ceda un poco tendremos mejore niveles de convivencia .No somos cándidos de aspirar a la igualdad material, pero si a la dignificación del hombre. Por eso al progresismo le repugna la injusticia, no solo en su ser, sino en aquella que se da en la humanidad de mi prójimo ¡Nos dolió y aun lamentamos el holocausto Nazi, pero nos repugna con igualdad severidad la masacre que hoy tiene el Estado de Israel en cabeza del sanguinario primer ministro Benjamín Netanyahu contra la población palestina ¡
Estimado lector estos reducidos rasgos o posiciones son unos básicos que debería observar en su candidato que se pregona progresista ¡Si falta a ellos, usted está en presencia de un farsante y embaucador ¡Póngale la firma¡
