Metrópolis
Especialista advierte sobre los riesgos del consumo de golosinas azucaradas en menores
La ciudad de Santa Marta se encuentra consternada tras el fallecimiento de un menor de edad por atragantamiento con una golosina azucarada. Este trágico hecho ha encendido las alarmas sobre el consumo de dulces. OPINIÓN CARIBE conversó con la Dra. Liliana Lozano, para entender los riesgos asociados que pueden tener el consumo de productos altos en azucares en los menores y las medidas preventivas que deben tomar los padres de familia.
La doctora Lozano explicó que los efectos del consumo de golosinas azucaradas pueden dividirse en dos categorías: agudos y crónicos. Los efectos agudos se presentan poco después de la ingesta y suelen manifestarse como hiperactividad, irritabilidad y dificultad para concentrarse. “Muchos niños son diagnosticados con trastornos de atención cuando en realidad están reaccionando al exceso de azúcar”, señaló la especialista.
#EnVideoOC La ciudad de Santa Marta se encuentra consternada tras el fallecimiento de un menor de edad por atragantamiento con una golosina azucarada. Este trágico hecho ha encendido las alarmas sobre el consumo de dulces. OPINIÓN CARIBE conversó con la Dra. Liliana Lozano, para… pic.twitter.com/zLbtI48DyV
— Opinión Caribe (@opinioncaribe) September 24, 2025
Por otro lado, los efectos crónicos se desarrollan con el consumo prolongado, especialmente cuando el azúcar se ingiere en bebidas como jugos y gaseosas. “Esto puede derivar en hígado graso y aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2”, advirtió Lozano.
El impacto del azúcar también se extiende al sistema inmunológico y neurológico. A nivel inmunológico, disminuye las defensas, lo que predispone a infecciones más frecuentes y severas, incluyendo caries dentales. En el plano neurológico, el azúcar activa el sistema nervioso de forma excesiva, generando inquietud y reduciendo la capacidad de aprendizaje. “Incluso puede afectar el desarrollo cerebral en los primeros años de vida”, agregó.
Respecto al riesgo de atragantamiento, la doctora señaló que este tipo de accidentes ocurre principalmente en menores de tres años, por lo que hay que evitar ofrecerles alimentos duros o pequeños que no pueden masticar adecuadamente. En caso de emergencia, recomendó aplicar maniobras de primeros auxilios como la técnica de Heimlich, adaptada a la edad del niño. “En los más pequeños, se debe colocar boca abajo y dar golpecitos en la espalda. En mayores, se presiona el abdomen para generar expulsión”, explicó.
La especialista también hizo un llamado a los padres para regular el consumo de azúcar desde casa. “No solo por el riesgo de atragantamiento, sino por los efectos negativos en el sistema nervioso y en las defensas”, afirmó. Como alternativa, recomendó ofrecer frutas frescas, aprovechando la riqueza agrícola de la región.
Finalmente, la doctora señaló que evitar el azúcar en los primeros 1.000 días de vida (entre los cero y 3 años), puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2 en un 47%. “Es fundamental que los padres comprendan que estas decisiones tempranas tienen un impacto duradero en la salud de sus hijos”, concluyó.
