Política Parroquial
El Magdalena tiene una trampa. Todos los actores están adentro. Ninguno lo sabe
Por: Víctor Rodríguez Fajardo
Un historiador griego muerto hace 2.400 años explica mejor la política parroquial del Magdalena que todos sus analistas vivos juntos.
atentos a este hilo de #PoliticaParroquial de como #LasTorresDelCorone se disputan el futuro mientras que #PedroPuedro sigue #ChiflandoIguana
Tucídides observó algo simple: cuando una potencia nueva amenaza a una vieja, el choque se vuelve casi automático. No por maldad. Por estupidez estructural.
Graham Allison le puso nombre en 2017. Le llamó «la trampa de Tucídides». En la parroquia le llaman «política pura».
Xi Jinping se lo advirtió a Trump personalmente. Dos de las mentes políticas más calculadoras del planeta acordaron que había que evitar esa trampa.
En el Magdalena nadie se ha dado ese lujo de lucidez a pesar de la tormenta vivida en las ultimas décadas. Seguimos.
El tablero local, para los que aún creen que esto es sobre gestión pública:
→ Caicedismo: estructura, lealtades, años de gramática del poder. No murió. Está esperando.
→ Pinedismo: ganó Santa Marta, rompió el monopolio simbólico. Ahora tiene que demostrar que sabe qué hacer con eso.
→ Pacto Histórico: llegó con ambición territorial propia. Tercero en discordia. O tercero en oportunidad. Según se mire.
Tres actores. Un departamento pequeño. Egos de talla continental.
La trampa no es que uno suba y otro baje. Eso se llama democracia. Es normal. Es sano.
La trampa es cuando el que baja convierte cada movimiento del que sube en una conspiración cósmica contra su existencia.
Y cuando el que sube interpreta cada resistencia como prueba de que lo quieren asfixiar.
A partir de ahí, el conflicto ya no necesita hechos. Se convierte en bochinche de fin del mundo.
La «paz política» que hoy exhibe el Magdalena con sus mayorías en Concejo y Asamblea es, en el mejor de los casos, un armisticio no firmado.
En el peor, es el silencio antes del desorden.
Un conflicto congelado no es un conflicto resuelto. Es un conflicto que está haciendo cardio en el gimnasio esperando el momento de salir, y el momento es en el preludio de las elecciones 2027.
Ese momento tiene fecha aproximada: segundo semestre de 2026.
Cuando el calendario electoral obligue a cada actor a mostrar las cartas, definir candidatos y romper o sellar alianzas.
Ahí la trampa de Tucídides deja de ser teoría de relaciones internacionales y se convierte en el WhatsApp de los operadores políticos del Magdalena. estén atentos al whatsApp del #ManDelSombrero
La pregunta no es si habrá choque. Habrá.
La pregunta es si alguno de los tres actores tiene la inteligencia —y el ego suficientemente domado— para salir de la trampa antes de que se cierre.
Hasta ahora, las señales no son alentadoras. Pero el optimismo es gratis.
Tucídides en una línea para el Magdalena: La tragedia no empieza cuando alguien decide destruir al otro. Empieza cuando el ascenso del otro solo puede leerse como tu derrota.
Cuando esa creencia se instala en todos los actores al mismo tiempo, la guerra se vuelve inevitable aunque nadie haya firmado nada.
Lleva siglos siendo verdad. Aquí no va a ser la excepción.
El Magdalena tiene una trampa. Todos los actores están adentro. Ninguno lo sabe
Un historiador griego muerto hace 2.400 años explica mejor la política parroquial del Magdalena que todos sus analistas vivos juntos. Hilo. 🧵
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— Victor Rodriguez Fajardo (@by_vicro500) May 18, 2026
