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“El bandido no puede poner condiciones”: Carlos Pinedo Cuello, alcalde de Santa Marta

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El alcalde aseguró que la influencia de estructuras criminales está generando extorsiones, temor e inseguridad en sectores estratégicos del Distrito. Aunque respaldó la política de “paz total”, exigió acciones contundentes del Estado para recuperar el control territorial.

 

Por: Arnol Sarmiento

En una entrevista exclusiva concedida a Opinión Caribe durante el programa DeFrente, el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, lanzó una de las advertencias más contundentes hechas hasta ahora por un mandatario local sobre la situación de seguridad en la zona rural del Distrito.

“Esa influencia que existe de grupos armados genera una inseguridad enorme, tanto para los visitantes como para nuestra gente”, afirmó el mandatario distrital, quien describió un panorama marcado por el temor, las extorsiones y el debilitamiento de la autoridad institucional en varias zonas rurales de Santa Marta.

Las declaraciones del alcalde se producen en medio de crecientes preocupaciones por la expansión de estructuras criminales en corredores rurales y turísticos del Magdalena, donde históricamente han operado organizaciones armadas vinculadas al narcotráfico, la extorsión y el control territorial.

Pinedo aseguró que su administración ha respaldado los esfuerzos del Gobierno nacional en el marco de la política de “paz total” y reveló que actualmente existe articulación con Naciones Unidas para intentar avanzar en soluciones negociadas.

“Estamos articulando con las Naciones Unidas para que eso llegue a un feliz término. Pero la realidad de la ciudad es otra”, advirtió. Sin embargo, el mandatario dejó claro que, pese a los diálogos y los intentos de reconciliación, el Estado no puede perder autoridad frente a las estructuras criminales que operan en la región.

“Lo dije públicamente: nuestros ‘hermanos mayores’ son vecinos de unos grupos armados que están ahí. Esa es la realidad de Santa Marta”, sostuvo Pinedo al referirse a lo planteado recientemente ante el ministro de Defensa durante un consejo de seguridad.

En uno de los mensajes más fuertes de la entrevista, el alcalde insistió en que la institucionalidad debe retomar el control efectivo del territorio y no permitir que sean los grupos ilegales quienes impongan las reglas.

“Aquí las condiciones las tiene que poner la institucionalidad, no el bandido. Las condiciones las ponemos nosotros o, en su defecto, el señor presidente de la República”, enfatizó.

El mandatario también denunció el impacto económico que estaría generando la presencia de organizaciones criminales en distintas comunidades rurales, señalando que la extorsión se ha convertido en una presión constante para habitantes y comerciantes.

“En muchos lugares toda la gente está siendo extorsionada. Y yo, como mandatario de esta ciudad, no me voy a quedar callado”, afirmó.

Frente a este panorama, hizo un llamado directo a la Policía Nacional, organismos de inteligencia y entidades de control para fortalecer las acciones operativas y judiciales contra las estructuras ilegales.

“El bandido aquí no puede poner condiciones ni en Santa Marta ni en el país”, reiteró.

Durante la entrevista, Pinedo también mencionó la presencia de grupos como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada —conocidas como “Los Pachencas”— y el Clan del Golfo, organizaciones que históricamente han sido señaladas por las autoridades de mantener influencia en zonas rurales y corredores turísticos del Caribe colombiano.

“Llámese Pachencas, llámese Clan del Golfo, llámese como se llame; pero usted, cuando tiene de vecino a un grupo criminal, muchas veces actúa bajo presión y esa es la gran realidad”, expresó.

El alcalde puso como ejemplo la situación del Parque Nacional Natural Tayrona, uno de los principales destinos turísticos del país, donde —según indicó— la presencia institucional todavía no logra responder de manera efectiva a las problemáticas de seguridad.

“El presidente mandó una estación de carabineros permanente, pero ahí tenemos que actuar. No es que estén ahí haciendo sombra, tenemos que actuar”, sostuvo.

Pese al panorama expuesto, el mandatario insistió en que la solución no puede limitarse únicamente a operaciones militares o policiales, sino que debe ir acompañada de inversión social y oportunidades económicas reales para las comunidades rurales.

“Nunca debemos dejar de buscar la paz. Ahí hay que hacer una inversión social enorme, oportunidades reales para esa gente. No es decir ‘voy a hacer paz por hacer paz’… hay que cerrar la brecha para que esa gente del campo y quienes están en grupos criminales vean verdaderas oportunidades para sus hijos y nietos”, manifestó.

Finalmente, el alcalde defendió el enorme potencial turístico, ambiental y económico de Santa Marta, aunque advirtió que recuperar la seguridad será determinante para consolidar el desarrollo de la ciudad y sus zonas rurales.

“Santa Marta tiene todo el potencial: turismo ecológico, playas, el Tayrona, Ciudad Perdida… pero tenemos que controlar y poner orden”, sentenció Carlos Pinedo Cuello.

Las declaraciones del mandatario dejan en evidencia la complejidad del escenario de seguridad que enfrenta actualmente Santa Marta, especialmente en territorios rurales donde convergen intereses criminales, economías ilegales y corredores estratégicos para el turismo y el narcotráfico. Mientras el Gobierno nacional impulsa procesos de diálogo bajo la política de “paz total”, desde el territorio comienzan a surgir voces que advierten que la capacidad de control institucional sigue siendo uno de los principales desafíos del Estado en la región Caribe.