Poder & Gobierno
“El alcalde no sabe”: Ronald Flórez dejó en ridículo al municipio de El Banco, Magdalena
La visita del ministro de Salud, que debía convertirse en una jornada clave para gestionar soluciones para El Banco, terminó transformándose en una humillación pública para el alcalde Ronald Flórez, quien dejó en evidencia su desconocimiento sobre las finanzas del municipio que administra.
Por: Arnol Sarmiento
El municipio de El Banco, Magdalena, atraviesa uno de los momentos más críticos en materia de representación institucional bajo la administración del alcalde Ronald Flórez, luego del incómodo episodio protagonizado durante la reciente visita del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Lo que debía ser una jornada para gestionar soluciones y exponer las necesidades urgentes del sistema de salud municipal acabó transformándose en una humillación pública, luego de que el mandatario quedara completamente perdido al momento de responder una pregunta elemental sobre las finanzas del municipio que él mismo administra.
“¿Cuál es su presupuesto?”, preguntó el ministro.
La respuesta del alcalde fue un desastre. Titubeando, confundido y sin la más mínima claridad técnica, Ronald Flórez empezó a lanzar cifras al aire sin poder explicar un solo rubro presupuestal. Repetía mecánicamente que el municipio manejaba cerca de 120 mil millones de pesos, pero cuando el ministro profundizó sobre los recursos destinados a salud, el alcalde simplemente colapsó frente a todos los presentes.
La escena fue tan vergonzosa que, en medio de la presión, Flórez intentó quitarse de encima la responsabilidad y trasladar improvisadamente la explicación a la gerente de un hospital presente en el lugar. Fue entonces cuando el ministro lo frenó en seco.
“¡No, no, no, usted debe saber! El presupuesto es suyo”, le reclamó Guillermo Alfonso Jaramillo, visiblemente molesto por el nivel de desconocimiento demostrado por el mandatario local.
Pero el golpe más duro vino segundos después, cuando, delante de funcionarios, comunidad y medios de comunicación, el ministro lo sentenció con una frase lapidaria:
“El alcalde no sabe, él tiene que aprender. El alcalde no entiende”.
Y la pregunta es inevitable: ¿cómo puede un alcalde desconocer las finanzas del municipio que gobierna? Más grave aún cuando se trata del mismo mandatario que, hace apenas semanas, celebraba con bombos y platillos públicamente el ingreso de El Banco a la Ley 550, mecanismo utilizado para municipios en crisis financiera y quebrados.
Es decir, Ronald Flórez festejó la quiebra administrativa del municipio, pero ni siquiera conoce con precisión los recursos que maneja su gobierno.
La escena dejó al descubierto una administración desconectada de la realidad, más preocupada por el espectáculo y la logística protocolaria que por la preparación técnica y la gestión seria. Hubo tamboras, bailes, recibimientos y fotografías para la llegada del ministro, pero no hubo estudio, conocimiento ni capacidad para sostener una conversación básica sobre el presupuesto municipal.
El resultado ya no tiene marcha atrás: El Banco perdió una oportunidad histórica de presentar con seriedad sus necesidades ante el Gobierno Nacional y terminó exhibiendo a un alcalde desinformado, improvisado y sin dominio de los temas fundamentales de su administración.
Lo ocurrido no fue un simple error de nerviosismo. Fue la evidencia pública de una crisis de liderazgo y capacidad administrativa que hoy golpea a uno de los municipios más importantes del Magdalena.
