La Firma
Segunda vuelta
Por: Tuto Santos
El 21 de junio es la segunda vuelta para definir quién será el nuevo presidente de Colombia, cargo que disputan Iván Cepeda y Abelardo De La Espriella. Colombia gracias a la Constitución de 1991 tiene el mecanismo de segunda vuelta establecido en su “artículo 190“[1] va para algunos jóvenes que seguramente desconocen, la segunda vuelta es relativamente nueva, ya que en la Constitución de 1886 la más larga de Colombia dicho mecanismo no existía.
Colombia emula a países como Argentina, Francia, Brasil, Portugal, Finlandia, Bolivia, Perú, entre otros, que también lo tienen y aunque el balotaje es criticado por sectores que alegan que una segunda vuelta implica costo oneroso para el Estado, no es menos cierto que desconocen que este mecanismo es de suma importancia para el bien de nuestra democracia “simulada” como bien la llamo.
En plata blanca quiero decir que la segunda vuelta y así lo entendieron la mayoría de constituyentes en 1991 cuando la debatían, lo que concibe es visibilizar esos votos de tercería, de grupos políticos históricamente marginados, dándoles una categoría de relevancia para definir presidencia a través de acuerdos programáticos en una segunda vuelta.
La segunda vuelta inició en 1994, los candidatos eran los entonces expresidentes Samper y Pastrana, dando el triunfo en ambas vueltas al primero. Candidato que consigan las dos votaciones más altas y no consigan el 50 por ciento más uno, va a segunda vuelta. Lo vimos recientemente en la primera vuelta el pasado 31 de mayo: “De La Espriella 43,74 %, Cepeda 40.90%”[2]
Quizás el ejemplo cercano que tenemos de una segunda vuelta que volteó el resultado gracias a diferentes movimientos políticos y liderazgos, fue entre el expresidente Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga, este último candidato de Álvaro Uribe el cual venció en primera vuelta, todo en medio del contexto de las negociaciones de Paz con las extintas Farc que el uribismo amenazaba con acabar, lo que seguidamente generó en diferentes movimientos políticos grupos de centro derecha y de izquierda, inclusive la radical, a excepción del MOIR liderada por el exsenador Robledo, adhirieran a Santos que en mayoría apoyaban la paz, y que al final le dieron la victoria. “»Quiero hacer un reconocimiento a Clara López, también a su compañera de fórmula, Aída Avella, porque en la primera vuelta hicieron una gran campaña y luego tuvieron el coraje de apostarle a la paz, de unirse a esta causa», dijo Santos de las candidatas de la alianza de izquierda encabezada por el Polo Democrático Alternativo”[3]
Es honesto y loable porque somos un país relativamente desagradecido, rendir homenaje póstumo al erudito Dr. Álvaro Gómez Hurtado – que injustamente por dogmatismo, odio y sectarismo de algunos sectores, no pudo ser presidente del país cuando le cabía en la cabeza- quien fue el que impulsó, diseñó, desarrolló y convenció a sus compañeros de la Asamblea Nacional Constituyente, de ese importante mecanismo cuyo objetivo es construir mayorías democráticas a través de partidos más débiles.
*Magíster en Estudios Políticos.
[1] https://www.constitucioncolombia.com/titulo-7/capitulo-1/articulo-190
[2] https://resultados.registraduria.gov.co/resultados/0/00
[3] https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/06/140616_colombia_elecciones_santos_izquierda_analisis_aw
