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Columnistas

Brigada médica cubana

Opinión Caribe

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Por José Miguel Berdugo Oviedo

Mi nombre es José Miguel Berdugo Oviedo soy médico egresado de la Universidad de Cartagena hace 36 años y especialista en Neumología de la Universidad de Santiago de Compostela en España, miembro de la Sociedad Colombiana de Neumología y Cirugía del tórax, de la Asociación Latinoamericana del Tórax (ALAT), American Thoracic Society (ATS), European Respiratory Society (ERS), Sociedad Española de Neumología y Cirugía del tórax (SEPAR), Sociedade Galega de Patoloxia Respiratoria.

Ex superintendente nacional de salud, ex director científico del Hospital Central Julio Méndez Barreneche, ex jefe de salud del instituto de seguros sociales de Bolívar, ex jefe de atención médica de la regional del sur del servicio seccional de salud de Bolívar.

Docente de medicina de la Universidad del Magdalena, docente de la Universidad Cooperativa de Colombia, docente de la universidad de Cartagena, venía docenti en la universidad de Santiago de Compostela.

Quiero referirme a la propuesta que hicieron algunos dirigentes de algunos entes territoriales para traer médicos cubanos para atender a los pacientes con CoVID 19 SARS 2, al parecer con un argumento de que el recurso humano colombiano es insuficiente para el manejo de esta pandemia en nuestro país.

Colombia es reconocida a nivel mundial y latinoamericano como un país donde se practica el ejercicio profesional médico con alta calidad humana, conocimiento de vanguardia y desarrollo tecnológico a nivel de cualquier otra región a nivel mundial, escuelas de formación médica con gran acogida de sus egresados por el alto nivel profesional que luego son reclutados en muchos lugares por sus conocimientos y destrezas.

Durante esta pandemia el cuerpo médico y de otros profesionales de la salud han actuado con suficiencia, ética y profesionalismo ante una entidad nueva, desconocida y que desbordó la atención en muchos países a pesar de tener todos los recursos y fueron los médicos, enfermeras y otros profesionales sanitarios los que enfrentaron esta amenaza aun exponiéndose al riesgo de perder su propia vida.

Nadie duda de la excelencia profesional en Medellín, Bogotá, Cali, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena, eje cafetero, etc…

Pero lo que no reconocen es que en muchos casos los recursos tecnológicos son muy precarios y esta patología en sus complicaciones requiere no un recurso humano de nivel medio, se requiere un recurso humano de alto nivel tanto de conocimiento como de experiencia y respaldado por un aparato tecnológico que permita salir adelante en la recuperación de estos pacientes.

La medicina cubana ha sido reconocida a nivel internacional por sus estrategias de promoción y prevención en salud, por campañas de atención de primer y segundo nivel que atienda masivamente a su población, pero no es reconocida por un nivel tecnológico de primer nivel, no es sitio de referencia por el manejo y la tecnología en atención en salud, como si lo es Colombia.

No se entiende que para esta coyuntura se plantee traer un recurso humano que no sabemos si tiene la formación para este manejo ¿por qué Cuba y no Brasil, Argentina, México, Costa Rica u otro país en Latinoamérica con comprobada calidad médica para este manejo de pacientes? ¿Por qué recurrir a los menos tecnificados para atender una patología que en el manejo de sus complicaciones y que lleva a la muerte de los infectados es de alto requerimiento tecnológico? Ya hubo evidencias en varios países dónde se evidenció el bajo nivel de estos profesionales cubanos para atender a estos pacientes en unidades de cuidado crítico.

Ya hubo propuestas concretas de capacitación rápida para algunas especialidades que podrían sumarse a la atención de estos pacientes ¿con que recurso económico se piensa pagar a estos profesionales extranjeros? Si algo ha sido constante en nuestro sistema de salud es el pago no oportuno, el abuso del profesional por intermediarios financieros, la falta de dotación y precaria infraestructura de algunos centros hospitalarios, entonces el problema no es el personal sanitario, es otro y no se resuelve trayendo profesionales con incertidumbre en sus calidades para atender esta situación.

A manera de ilustración pongo un ejemplo el gobierno nacional entregó unos respiradores al departamento, primero se pretendió ubicarlos en hospitales de segundo nivel sin las condiciones ni el recurso profesional para manejarlos ,luego se decidió instalarlos en el Hospital de Ciénaga se están dotando las salas para el monitoreo y manejo crítico de estos pacientes, una de las complicaciones graves de estos casos es la neumonía bilateral y la severa insuficiencia respiratoria que requiere para su diagnóstico una tomografía axial computarizada de alta resolución ¿cuántos centros disponen de ese equipo? La conclusión, existe personal médico de alta calidad y competencia en Colombia para atender la pandemia, tenemos talento humano excelente y las deficiencias son más por negligencias u otras causas y no por el personal sanitario.

 

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