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Columnistas

Carta abierta a Juan Carlos Palacio

Opinión Caribe

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Por Víctor Rodríguez Fajardo

 

La política no tiene relación con la moral” Nicolás de Maquiavelo

 

En días recientes, Santa Marta vivió una vez más los vejámenes hacia una mujer, pretendiendo atentar contra su honra y someter a su padre para detenerlo en contra de las denuncias y cuestionamientos a la clase política corrupta. La fiscalía general de la nación ya tiene denuncia y es motivo de investigación determinar quien o quienes estuvieron en este alevoso ataque que pretende esconderse en la selva salvaje de las redes sociales bajo perfiles clandestinos, esperamos que este órgano determine los implicados en los hechos, y lleve el caso hasta las últimas consecuencias.

Mientras esto sucede, he tenido conocimiento que usted, Juan Carlos Palacio Salas, salió a ufanarse ante sus colegas de corporación del hecho difamador; de momento son tres las personas que se comunicaron conmigo y desaprobaron su grotesco comportamiento. No fue uno sino tres.

“Dime que te ufanas y te diré de que adoleces”, es de amplio conocimiento la connotación sexual con la que usted se refiere a las mujeres cuando de poder se trata, busca el sometimiento o desquite cuando en la arena política los resultados le son adversos, un comportamiento similar a los utilizados en la guerra por grupos al margen de la ley; el sometimiento es sexual, ya sea por abuso físico directo, o por agresión de palabra. No me fue difícil darles crédito a estas tres personas porque recordé el día que usted usó el mismo tipo de expresión contra una colega en el concejo, recuerde usted mi respuesta de desaprobación. Lo mismo sucedió cuando se refirió de la misma forma sobre quien hacía las veces de pareja del alcalde del momento porque sus intereses se veían afectados en la ESE Alejandro Prospero Reverend. Yo estaba presente en el momento que un colega suyo le increpó por tan desatino comentario.

Así como usted no duda en hablar mal de las mujeres cuando se siente impotente de conseguir resultados, utiliza un comportamiento troglodita hacia los hombres, les ofrece golpes y agresión física. Fue el caso, cuando por su frustración de no ser elegido alcalde de Santa Marta, vociferó que se las iba a cobrar con una “muñequera” a varios periodistas y hasta un ex candidato en la misma contienda. En mi caso, usted me dijo que me las iba a cobrar, prometiendo una golpiza inolvidable.

La vida lo ha tratado bien, ha sabido trepar desde que su tío,quien no dudo en llamarlo “Judas”, lo recogió para después terminar siendo víctima suya. Usted al igual que muchos otros líderes políticos de la región, muestran un enriquecimiento que deberían sustentar ante la opinión pública y órganos de control, usted era pobre, no recibió dote ni herencia, no tiene empresa, mucho menos se ganó el baloto, pero hoy vive entre los ricos de la ciudad. Sí no lo han investigado y judicializado es una falla del sistema, pero no somos crédulos de inocencia gratuita.

Sr Juan Carlos Palacio, fui uno de los primeros que cuestionó al grupo Daabon y al Centro Democrático por proponerle a la ciudad su nombre para aspirar a la alcaldía de Santa Marta, lo conozco y usted está lejos de tener las calidades y cualidades como ser humano para engrandecer a nuestra ciudad y ponernos a soñar con un mejor presente y futuro, usted representa la mejor caricatura de corrupción que podemos tener en el imaginario colectivo. Usted da asco.

Le recuerdo, hablar mal de una mujer, lejos de mancillarla, habla claro de quien es usted. Sus hijas estudiaron con mis hijas, son compañeras, amigas, tienen la misma edad, a ellas les deseo que jamás ningún depredador sexual las intente mancillar ni con la palabra, ni vivir una experiencia similar, ya con el solo hecho de tenerlo como padre, es grande el karma que padecen. Aunque usted es el más digno representante de la cruda frase de Maquiavelo que titula este escrito, “La política no tiene relación con la moral”, espero que estas líneas de opinión lo lleven a la mesura, a un acto de contrición y arrepentimiento y corrija su comportamiento.

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