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Estamos caminando en agua de mierda en Santa Marta: Representante Franklin Lozano

Opinión Caribe

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Durante la mañana de este miércoles 24 de noviembre, la Comisión Quinta Constitucional Permanente de la Cámara de Representantes, (encargada de abordar temas agropecuarios, de ecología y medio ambiente, recursos naturales, adjudicación y recuperación de tierras, recursos ictiológicos y asuntos del mar, minas y energía y corporaciones autónomas regionales) adelantó un debate al cual se le otorgó el título “Desastre ambiental en Santa Marta”, propuesto por el representante del Magdalena, Franklin Lozano, basado de la grave problemática que actualmente atraviesa la ciudad a causa del derramamiento de aguas residuales y el rebosamiento de las redes de acueducto y alcantarillado, que están bajo el campo de acción de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta – Essmar EPS.

Al debate de control político fueron citados el ministro de Ambiente, Carlos Correa Escaf y el director general de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena – Corpamag, Carlos Francisco Díaz – Granados Martínez, quienes debían entregar información sobre las acciones que se han llevado a cabo para “contrarrestar el fuerte desastre ambiental que viene presentándose en la ciudad de Santa Marta”.

En el encuentro estuvieron presentes Francisco José Cruz, viceministro de Política y Normalización Ambiental, como delegado del ministro y Alfredo Martínez Gutiérrez, subdirector de Gestión Ambiental de Corpamag, en representación del director de la entidad. Como invitados, estuvieron Natasha Avendaño, superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios; Yolanda González Puente, gerente regional Magdalena de Interaseo; Luis Hernán González, subdirector de Desarrollo Empresarial del Ministerio de Vivienda; Gabriel Jurado Parra, contralor delegado para el Medio Ambiente; Jorge Escobar Silebi, Procurador Judicial y Agrario del Magdalena; Pablo Bustos Sánchez, en representación de la Red de Veedurías Ciudadanas de Colombia, así como les representantes del departamento Kelyn González y José Pinedo, y otros congresistas que integran la Comisión.

Los constantes fallos en las EBAR

Empezando su intervención, Franklin Lozano reveló una línea del tiempo sobre las múltiples ocasiones en las cuales Santa Marta se ha visto afectada por el rebosamiento de aguas servidas en distintos puntos de la ciudad en el último año, lo que ha derivado en una “crisis profunda” provocada por los malos manejos de la Essmar, intervenida por la Superintendencia desde el lunes 22 de noviembre.

Acorde con sus declaraciones, en el 2020 hubo nueve fallos en las Estaciones de Bombeo de Aguas Residuales – EBAR, contabilizados desde el 23 de mayo, cuando falló la de El Rodadero, seguido por otros el 9 y 16 de junio, en la de Manzanares; el 1, 6, 9 y 11 de octubre, en la Norte y el 17 de octubre y 7 de noviembre en la EBAR Rodadero, cada uno generando vertimiento de aguas de alcantarillas. “No es común, no es normal que se presenten tantos fallos. Estas plantas deben tener unos equipos en Stand By para cuando esto ocurra, inmediatamente entren a funcionar, lo dice la norma y esto no está pasando en Santa Marta”, aseguró.

“Es histórico lo que ha pasado en el transcurso de todo este año en Santa Marta, vemos vertimiento de agua de inodoro en las calles de la ciudad y después en el Mar Caribe. No es un hecho aislado, es algo que se genera permanentemente y que, por supuesto, ha causado una enorme afectación ambiental”, señaló, añadiendo que los entes ambientales realmente “no han dimensionado la magnitud” de las repercusiones que esta situación ha provocado en la Bahía.

Entre los temas abordados, mencionó la falta de mantenimiento que impera en las 11 EBAR, causando un colapso en la red de alcantarillados que la Essmar, en cabeza de Patricia Caicedo, no había podido gestionar. Así mismo, habló de la presencia confirmada de coliformes y enterococos (indicadores sobre contaminación de origen fecal) en playas de la ciudad, como Los Cocos, Playa Blanca, El Rodadero, Pozos Colorados y Salguero, muy por encima de los límites permitidos.

Esto provoca la existencia de algas contaminantes en las orillas del mar, que “se alimentan de estas sustancias y crecen de manera desproporcionada, dañando el equilibrio en las playas”.

Lozano denunció también el constante vertimiento al que se ha visto sometida la ciudad tras la puesta en funcionamiento constante de una línea de emergencia cuyo punto final se encuentra en el Muelle 8, a pesar de estar destinada sólo a casos urgentes, estuvo funcionando, en sus propias palabras, “prácticamente todos los días durante dos meses”, vertiendo aguas servidas al mar.

“Dejó de ser una línea de emergencia para convertirse en la principal, en donde echaban los residuos, por supuesto, estas aguas de alcantarilla no llegaban al emisario submarino, sino que se iban directamente a las playas de la ciudad”, declaró, al tiempo que habló del fallo en la EBAR Elevadora, en el sector de El Rodadero, que recorría el canal La Escollera e iban a parar en el mar, visitado ampliamente por turistas y propios, que, probablemente, desconocen la actual situación.

Uno de los aspectos que consideró preocupante en mayor medida, fueron los pozos establecidos cerca de la orilla de la playa de El Rodadero en mayo de 2021, luego de presentarse un nuevo fallo de la EBAR y no contar la empresa con un plan de contingencia. Estas pozas, llenas de aguas residuales, habrían permanecido así por varios días mientras con camiones vactor intentaban drenarlas, objetivo que no se logró y lo que conllevó a que terminaran filtrándose en el mar.

Así mismo, hizo énfasis en el rebosamiento registrado en la zona norte de Santa Marta, el pasado mes de octubre, por la deficiencia en el manejo de la Estación de Bombeo. “Esto es algo no se ve únicamente en épocas de invierno, se ve en todo momento porque las bombas fallas y no hay inversión ni un plan de mantenimiento”, adujo.

Impacto en la salud pública

En su intervención, Lozano hizo mención del amplio impacto que las alcantarillas rebosadas tienen en la salud pública, generando enfermedades respiratorias, cutáneas, gastrointestinales, infecciosas, parasitarias, proliferación de vectores y aumento de contagios de dengue, de acuerdo con informes del Ministerio de Salud que, aseguró, serán presentados con mayor profundidad y detenimiento en los próximos días.

Déficit financiero en la Essmar

Otro de los apartes abordados por el congresista, fue el estado financiero en el que se encuentra a Essmar luego de estos últimos tres años en los que ha estado en operación. Los datos indican que, en el 2016, Metroagua estuvo facturando $48 mil millones y recaudando $35 mil millones con costos de operación de $20 mil millones, lo que les dejaba recursos para inversión, el pago de la tasa ambiental y gastos administrativos y comerciales, con utilidades por el monto de $2 mil millones.

Veolia, empresa que estuvo a cargo de estos servicios durante un año desde el 2018, tuvo un recaudo de $34 mil millones, costos operaciones de $18 mil millones y utilidades de $3 mil millones. La situación cambió radicalmente con la entrada en funcionamiento de la Essmar, pues en su primer año, 2019, disminuyó el recaudo a $31 mil millones por la baja en la tarifa sin estudios que sustentaran esta decisión, no obstante, los costos operaciones subieron a $31 mil millones, generando un déficit de $6 mil millones.

Para el 2020, el déficit escaló a $13 mil millones, no hubo inversión, el recaudo fue de $30 mil millones y los costos de operación se ubicaron en $35.400 millones. En este 2021, el déficit ya se encuentra en $18.000 millones, en los dos últimos años, la empresa señaló haber ejecutado contratos de mantenimientos en las plantas, por un monto de $12 mil millones, que no previnieron los numerosos vertimientos ocurridos en el Distrito.

Entre otras cosas, hubo un gasto amplio en el alquiler de camiones vactor, los cuales, acorde con Lozano, representaron un gasto de $250 mil/$240 mil por hora, por diez horas diarias, lo que se traduce en $2.500.000 al día, $70 millones mensuales y $800 millones al año.

“Sin temor a equivocarme puedo decir que esta empresa la convirtieron en el fortín político de estos señores, con esta empresa contratan a cualquier número de personas al servicio de la política, personal no técnico que, por supuesto, se evidencia en el mal manejo y el mal servicio que están presentando”, manifestó.
Reiteró además que la Contraloría y la Procuraduría deben tener en cuenta la información expuesta para continuar las investigaciones en contra de las evidentes fallas de operación ocurridas al interior de la Essmar.

“Esta situación está afectando los intereses de todos los samarios, y supuestamente fue en nombre de ellos que tomaron la decisión de crear esta empresa que han cogido de caja menor de ese grupo político que infortunadamente está haciendo presencia en la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena”, añadió.

El desastre ambiental de Santa Marta es culpa de la Essmar

Al cierre de su intervención, el Representante dejó en claro que, a su consideración “el desastre ambiental de Santa Marta recae única y directamente sobre la Essmar” y que este se encuentra afectando negativamente la calidad del agua potable en el Distrito.

“El manejo político que ha tenido la Essmar ha desvirtuado totalmente la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado, estamos frente a un claro escenario de comisión de delitos ambientales”, señaló, haciendo énfasis en el impacto que esto está teniendo sobre el turismo, que es la principal actividad económica de Santa Marta.