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A los Militares

Opinión Caribe

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Por Carlos Martínez Caballero

Desde hace unos días estaba con el deseo de dirigirme a quienes portan y portaron las armas legítimas de la república, quienes con orgullo y vocación asumieron la difícil tarea de defender los postulados de los artículos 2 y del 216 hasta 223 de la CPN. 

Sí, bastante difícil, cuando se tienen tantos elementos en contra de ustedes para el cumplimiento de su misionalidad como la desinformación, el olvido de la historia, el cambio de ideología social, la ausencia de patriotismo, la poca educación y formación sobre el estado y su democracia, la influencia ideológica de izquierda y revolucionaria, un discurso político de intereses y la proliferación de grupos guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y terroristas.

Observando la moción de censura al Ministro de Defensa, que en este gobierno van siete acciones de este tipo sobre esta cartera y las críticas al actuar del General Eduardo Zapateiro, es que me atrevo a enviarles estas reflexiones.

Para los activos, comprendan la necesidad imperiosa de mantener un vinculo indisoluble con la reserva y los veteranos, aquí podremos apoyar y expresar el sentimiento democrático de respeto hacia ustedes.

La seguridad que hoy nos permite las leyes 1861 y 1979 además del decreto ley 1790, se defienden objetivamente con la reserva y los veteranos al retornar la beligerancia, derechos que deberían generar la cohesión necesaria para mostrar una fuerza disuasiva en el devenir político.

La falta de coherencia entre la vocación del militar y la actitud generalizada de la reserva, es la que ha permitido que los políticos manipulen al hombre digno en uniforme a su antojo, no tengan representación en muchos escenarios de la órbita nacional y quieran callarlos a la hora de exigir respeto.

La reserva y los veteranos avanzan a paso lento, desorganizado y disperso, con la intención de representación política partidista, derecho que considero se lo han ganado, pero su falta de comprensión de la dinámica de la misma, no les ha permitido consolidar propuestas, menos mal cada día se suman más inquietos en este campo, único lugar donde se podrá enfrentar las injusticias a las que se ven abocados diariamente.

La historia del pasado, la que conocí y viví, estaba gloriosamente rodeada de ejemplo social, madurez en la opinión pública, respeto ciudadano y admiración nacional e internacional, esos postulados siempre estuvieron fundamentados por los principios y valores del ser como militares, que en algunos casos se han perdido y hoy tenemos la responsabilidad de retomar, porque militar “es uno entre mil” y son creados por el todopoderoso para honrar las armas de la república.

Respetados militares, si por alguna razón es posible que hayamos perdido el norte, no entendamos el discurso actual y la intención mediática de la izquierda política, entonces es la hora de elevar la mirada al creador, tener la fe de volver al cauce y luchar como lo hicieron los viejos guerreros por el sostenimiento de la democracia, la defensa de la soberanía y de lo más preciado que tenemos, un territorio único en el planeta y una población constituida por hombres y mujeres que esperan de nosotros lo mejor de nuestra vocación militar.

No es fácil la tarea, pero si nos unimos con objetivos, una visión clara y una misión concreta, los esfuerzos de activos y retirados serán tan sólidos que nadie podrá desatarlos, lógicamente entendiendo la necesidad de ser disciplinados y organizados bajo los lineamientos constitucionales. Como diría mi abuelo “adelante cachorros, paso de vencedores”.

“El camino puede ser difícil, pero con su ayuda lo podemos lograr” soy ciudadano