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El uno a uno de la segunda vuelta y el Magdalena en primera

Opinión Caribe

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Por: Edward Torres Ruidiaz

Las pasiones y los cálculos matemáticos serán los protagonistas en esta primera parte de la campaña presidencial y definirán el escenario para la segunda vuelta, para cuando esperamos vuelvan las discusiones programáticas de los candidatos.

Luego de las andanadas de trapitos sucios de la primera vuelta, en el uno a uno de la segunda vuelta lo único que queda en la alforja para seducir a los votantes es el talante del candidato para demostrar el manejo de sus propuestas.

Recordemos el 2010, en la decisión entre un pésimo candidato de masas, como fue el Santos de primera vuelta, que en segunda vuelta se fortaleció por los errores de Mockus en el planteamiento de los debates, donde Santos llamaba despectivamente “Profesor” a Mockus, casi como un remoquete, para venderse con un talante superior de “estadista”, que al final le dio el empujón final.

En esta ocasión, tal vez el error estratégico fue de Petro en primera vuelta, al decidir no asistir a los debates, que eran precisamente los que lo habían hecho subir, y que hoy está aplazando la decisión para segunda vuelta, seguramente frente a un sorprendente Rodolfo Hernández, de forma anticipada el ganador político del año.
En ese uno a uno, sobre las estrategias en las relaciones internacionales, en el manejo local de la creciente inflación mundial, en la “toma” de los entes de control por el ejecutivo, en el necesario reordenamiento territorial, en cómo hacer crecer la torta de la prosperidad o la rebatiña de la pobreza, sin duda las propuestas serán el balón que los candidatos deberán saber jugar para liberar el nudo de los empates técnicos del nivel nacional.

¿MAGDALENA 2022 O 2023?

A nivel del Magdalena deben barajarse otros factores, como el disímil voto urbano y rural, y el efecto de las “maquinarias políticas”, especialmente sobre el voto rural. En 2018, muchas maquinarias políticas de los municipios se quedaron quietas. De hecho, alcaldes de la época y reconocidos amigos del entonces candidato “uribista”, terminaron votando con Petro o dejando libre a su electorado para hacerlo. A pesar de ese factor a su favor, Petro perdió por 30 mil votos en la segunda vuelta en el Magdalena.

Pero esta vez, el “acercamiento” de Petro al Gobernador Caicedo tendrá un doble efecto: El primero, tendrá que cargar el voto de rechazo al muy mal gobierno y pésimas relaciones políticas del Gobernador actual, demostrado en las recientes elecciones a Congreso, donde su imagen generó rechazo y a duras penas alcanzó una curul a cámara. Hoy el voto de rechazo a Caicedo es equivalente al del Mello Cotes en 2019, incluso entre sus antiguo aliados, y es un lastre que Petro no estaba obligado a cargar, y que puede generarle un bache en la votación del Magdalena. Que lo supere será gracias a la imagen del mismo Petro y a pesar de Caicedo.

El segundo, las “maquinarias políticas” que hace cuatro años se quedaron “quietas”, esta vez reaccionarán contra la intromisión de Caicedo en la campaña de Petro. No será por un tema ideológico pues están acostumbrados a ganar con cualquier candidato y tendrán una segunda vuelta por delante para ajustar alianzas. Su lucha será por el escenario a las elecciones regionales de 2023; y con una maquinaria que viene de obtener el 85% de la votación a Congreso en Magdalena, querrán repetirle la dosis a Caicedo, perjudicando las cuentas de Petro, especialmente las de ganar en primera vuelta. Van a estar muy despiertos.

Que el voto a Presidencia es distinto, claro que sí. Pero lo que menos se quiere en esta hora es un palo en la rueda de los candidatos.