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Metrópolis

Habitantes del barrio Porvenir piden soluciones ante una fuga de agua de más de tres años

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OPINIÓN CARIBE recibió este martes la denuncia de una ciudadana, quien asegura que el sector en el que habita se ha visto afectado por un derramamiento de agua potable, que no ha podido ser controlado por las entidades correspondiente.

La mujer envió un video en el cual se ve lo que sería el diario vivir de la zona: una calle cubierta casi en su totalidad por agua limpia, situación que estaría presentándose desde hace más de tres años.

“Nosotros desde hace varios años hemos tenido inconvenientes con una fuga de agua que alcanza a llenar toda la calle 26, entre carrera 19C, dobla por la 19B y creo que logra llegar a la 22. Eso ocurre desde que estaba la empresa Veolia, ellos venían nos abrían un pedazo de la calle al frente de la casa, porque ellos abren por donde va saliendo el chorro de agua. Vinieron varias veces y nada, donde abrían no era”, indicó la señora Rosa Fontalvo.

Sobre el tema, un ingeniero les habría explicado que, para identificar el origen del daño, tenían que hacer trabajos en toda la calle para conocer exactamente dónde está el problema, sin embargo, hasta la fecha, ninguna solución ha sido implementada para solventar los inconvenientes.

“Pasó Veolia, llegó Essmar y todo seguía igualito, lo mismo, nosotros llamamos allá y ya ni queremos hacerlo porque vienen, abren, dejan eso así y se dan cuenta que no es el sitio. Eso necesita un trabajo más grande”, indicó la denunciante.

Así mismo, indica que en los últimos dos meses la situación se ha intensificado ante la mirada estática de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito, hoy intervenida, causando mayor preocupación entre los habitantes de las zonas debido a las grandes pérdidas de agua potable, incluso cuando ellos se ven obligados a comprar el líquido en carrotanques.

“Lo más triste de todo es que a veces tenemos que comprar el agua, que nos cuesta entre $50 mil y $60 mil y aquí se pierde todos los días, de verdad no da dolor ver esa situación”, asegura. Afuera de las casas, por la constante humedad, los pisos ya estarían empezando a tornarse verdes, sumado a la proliferación de mosquitos.

La más reciente presencia de la Essmar habría sido hace aproximadamente un mes, cuando operarios llegaron hasta el lugar y realizaron el mismo procedimiento: reventaron la calle y al notar la situación se habrían limitado a decir “aquí no hay nada que hacer”.

“No han vuelto, estamos preocupados porque, aparte de los mosquitos, es un agua que se la pasa ahí casi 24 horas al día y nos da miedo por todo (…) no sabemos si está filtrándose hacia nuestras casas y, posterior a esto, nos cause algún daño en la infraestructura. ¿Ante quién más nos quejamos?”, cuestiona la mujer, expresando su disgusto ante la falta de soluciones u opciones concretas.

Las llamadas han sido recurrentes por parte de los diferentes vecinos de la zona, solicitando presencia y medidas eficientes, no obstante, no ha sido posible.

Por lo anterior, recurren a hacer esta denuncia pública pues, asegura, que si alguna afectación directa ocurre en alguna de sus viviendas tendrán a quien responsabilizar.